Como en cada Semana Santa los vecinos padecen la mugre que deja la venta ambulante del tradicional alimento en la zona.
Este año los vecinos volvieron a reclamar por los serios inconvenientes que deben soportar como consecuencia de esta actividad comercial.
Esta vez lo hicieron a través de la Línea Directa 4-246246
Es que este año prefirieron preservar sus identidades ya que temen represalias contra los inmuebles, a los que en ocasiones les arruinaron o ensuciaron la fachada como contraofensiva a sus reclamos abiertos ante los medios de comunicación.
Operativos
"El año pasado la Dirección de Inspecciones y Control Ciudadano hizo operativos y desalojó a los vendedores ambulantes y su titular, Eduardo Gandulfo, nos prometió que este año iban a prevenir la situación, evitando desde un primer momento la instalación. Pero ya ve: ahí están los seis camiones y por todo el lugar la basura", se resignó una vecina, en diálogo con El Tribuno.
"Acá no se trata de gente pobre que realiza una actividad de subsistencia y que no tiene otra forma de ganarse la vida. Yo los invito a que vean la cantidad de gente que pasa por acá a comprar por hora, los invito a que vean los volúmenes de venta y después me cuentan si no podrían alquilar un lugar para realizar su actividad en regla sin molestar a los demás", se quejó con más vehemencia otro vecino.
El Tribuno intentó contactarse ayer con funcionarios pero inevitablemente el feriado largo ya empezó a correr para la mayoría.
Serán estas Pascuas una época de regocijo para muchos, de descanso para otros, de impunidad para algunos y una pesadilla para quienes viven en las adyacencias de San Martín y Gorriti, donde al parecer la basura y el comercio ilegal pulularán, por lo menos, hasta el próximo lunes.
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