Otra lluvia fuerte provocó alarma general, anegamientos y trastornos

Veintiún milímetros en media hora alcanzaron para inundar calles
La lluvia torrencial que inundó una gran cantidad de calles de cordón a cordón en muy pocos minutos hizo temer lo peor, otra vez, en distintos barrios de la Región. Finalmente, con 21 milímetros caídos en media hora, según los datos oficiales, los anegamientos no tuvieron consecuencias mayores. Un granizo de piedras pequeñas puso también en alerta a los vecinos, sobre todo a los automovilistas, que buscaron resguardar el vehículo bajo el primer techo que encontraron -ver página 13-. Hubo sí, producto de las precipitaciones, barrios con desbordes cloacales dentro de las viviendas.

Numerosas calles se recargaron de agua, lo que bastó para que se produjera una alarma generalizada. Los anegamientos más preocupantes sucedieron en la zona que va de 55 a 57 y de 22 a 25; 35 y 26; 23 y 36; 41 entre 25 y 26; 32 y 19; 17 y 45; 18 entre 47 y 48; 57 de 19 a 22; 58 de 22 a 25; 135 entre 67 y 68; 95 y 15; 139 entre 67 y 68; 135 entre 67 y 68; 66 entre 20 y 21; sectores de los caminos Belgrano y Centenario; 32 entre 123 y 124 y algunas cuadras de El Dique. En los lugares más castigados por la inundación del 2 de abril, como La Loma, no bien se desató la fuerte lluvia la gente salió a frenar el tránsito con improvisados “piquetes” para evitar que la circulación vehicular produjera “olas” que llevaran el agua hasta adentro de las casas.

Entre los efectos de la tormenta hubieron algunos cortes de energía, que en el caso del barrio Aeropuerto se prolongaron desde las 12.10 hasta el cierre de esta edición. También se registraron problemas de suministro eléctrico en 18 y 50 y en City Bell. “Muy enojada, Silvia Malchnasky se quejó desde 10 entre 606 y 607. “Sopla viento o cae una gota y ya nos quedamos sin luz; y tarda mucho en volver. Lo peor es que el teléfono de Edelap jamás contestan”, planteó la vecina.

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