Otra historia de la crisis: El coladero de las mercancías para la salida de migrantes y la situación de la basura

Otra historia de la crisis: El coladero de las mercancías para la salida de migrantes y la situación de la basura

Los transportistas detectan personas escondidas en remolques y camiones que se dirigen al puerto, mientras la planta de transferencia de residuos de Ceuta ha reforzado los traslados de enseres y restos vegetales tras los desalojos de las playas. Urbaser mantiene la actividad con escolta de la Policía Local en los desplazamientos desde las instalaciones hasta el puerto

Por: Andrés Illescas

La presión migratoria en Ceuta tiene otra cara menos visible: los intentos de llegar al puerto escondidos en camiones de mercancías y vehículos que transportan residuos y enseres. Un transportista relata que llegó a detectar a siete personas ocultas en un mismo conjunto de tráiler y cabeza tractora, una de ellas en una zona de la rueda delantera, con el riesgo que suponía para su vida. Mientras, la planta de transferencia municipal que gestiona Urbaser mantiene su funcionamiento y ha reforzado la salida de determinados residuos, especialmente la madera, la maleza y los enseres retirados de las playas.

El episodio más delicado relatado por la fuente se produjo cuando un conductor recogió un tráiler que había descargado mercancía para un supermercado en los callejones del puerto. Al dirigirse hacia el muelle de Alfau, en una zona donde los Grupos de Reserva y Seguridad (GRS) de la Guardia Civil supervisan los vehículos para evitar que transporten personas escondidas, comenzó a escuchar un ruido en la rueda delantera derecha.

Al detenerse, descubrió que una persona se había introducido en la cabeza tractora, sobre el paso de rueda, y que el plástico que cubría esa zona la estaba sujetando mientras rozaba con el neumático. El conductor explicó que, si esa protección hubiera cedido, el desenlace podría haber sido mortal. Al revisar también el remolque, encontró a otras seis personas: tres en el techo y tres debajo, lo que elevaba a siete el número de migrantes que viajaban ocultos en el vehículo.

Más intentos en los camiones de mercancías que en la planta de residuos

La fuente distingue entre los problemas detectados en el puerto y la situación dentro de la planta de transferencia. Según su relato, los intentos de acceder a los camiones de mercancías se han hecho más visibles, mientras que en las instalaciones de residuos no se aprecia, por ahora, una presión especialmente elevada.

En la planta, los primeros incidentes consistieron en entradas de personas que desconocían el funcionamiento de las instalaciones. El vigilante y los trabajadores les indicaban por dónde salir y, según la fuente, estas situaciones se resolvían sin mayores problemas. Más adelante, algunas personas comenzaron a acceder a la zona de enseres, situada junto al cementerio, para recoger madera con la que construir chabolas.

Desde hace aproximadamente un mes, el problema ha evolucionado hacia intentos de introducirse en los contenedores utilizados para trasladar enseres. La fuente sostiene que algunas personas han estudiado el funcionamiento de estos movimientos para intentar esconderse en los vehículos que salen de la planta. Por este motivo, los desplazamientos desde las instalaciones hasta el puerto cuentan con escolta de la Policía Local.

La situación es distinta para los transportistas que mueven mercancías por la ciudad. Según la fuente, empresas dedicadas a una parte importante de estos movimientos, soportan una presión considerable porque en muchos remolques recogidos en distintos puntos de Ceuta aparecen personas escondidas.

La planta mantiene el traslado de residuos pese al aumento de enseres

En cuanto al funcionamiento de la planta municipal de transferencia gestionada por Urbaser, la información facilitada apunta a que la actividad continúa con normalidad, aunque ha sido necesario reforzar la retirada de determinados materiales. Los residuos procedentes de los desalojos de las playas —entre ellos, maleza y madera— han aumentado notablemente el volumen de trabajo.

Uno de los trabajadores explica que, solo con los materiales recogidos tras los desalojos de las playas, el volumen gestionado llegó a duplicar o triplicar el de un día normal. No obstante, precisa que no podía ofrecer una estimación global del incremento de residuos, especialmente en lo relativo a la basura orgánica depositada en los contenedores habituales.

Para hacer frente a la retirada de madera, maleza y enseres, el traslado se ha reforzado con camiones de mayor capacidad procedentes de la península. 

Comentá la nota