El concejal por la coalición oficialista dice que antes de debatir si el proyecto inmobiliario "Villa Pampa" es viable o no, se debe determinar cuál será la nueva reserva de agua de la ciudad. “Están todos los otros agazapados esperando su negocio”, dijo.
En diálogo con El Diario, el edil denunció que el proyecto vulnera la ley en varios aspectos y aseveró que el debate esencial -que podría derivar en una audiencia pública, sugirió- es el debate respecto del futuro del agua en la ciudad.
Altolaguirre comentó que el jueves, durante un encuentro con el intendente de la UCR, “me quedó en claro que más allá de las restricciones y de la ley, lo que plantean es que la ciudad se va a desarrollar sobre esa parte. Es una decisión política. Lo que ocurre es que esa decisión política, en mi opinión, choca con la ley, y para tomarla hay que tener resuelto antes el tema del agua. No se puede definir dónde urbanizar si no se garantiza la provisión del agua y quién lo va a financiar”.
“El negocio este -analizó- es el presente, pero no estamos hablando del futuro de la ciudad; eso merece un verdadero debate, no es un tema para agredir ni nada de eso. Se habla del plan estratégico y hay que resolver qué se hace para que la ciudad sea viable, ¿de qué sirve si en las primeras reuniones ya se decidió eso sin respaldo técnico ni nada?”.
Aparte, remarcó que independientemente del proyecto de la Caja “están todos los otros agazapados esperando y las reglas tienen que ser claras para todos. Si se tomó la decisión política de urbanizar y a partir de ahí están viendo cómo, ¿por qué el resto no puede?”.
El acuífero
“El municipio tiene la visión de que la zona de reserva no tiene razón de ser, de que es un restricción injustificada. Y lo que busca es que para ahí crezca la ciudad”, comentó.
Altolaguirre recordó que el municipio “debe pensar en el bien común y no en el interés particular” de quienes -como la Caja Forense- están tramando negocios inmobiliarios en esa zona cercana a la capital provincial.
El concejal dejó en claro que el acuífero “no es como pueden pensar algunos una gran olla de agua, se imaginan ríos subterráneos, o un lugar donde se pincha y sale el agua; en realidad está en el subsuelo, es un rosario de pequeñas lagunas encadenas, con agua de mejor y peor calidad, y que pueden estar comunicadas”.
Altolaguirre dejó en claro que por alguna razón se preservó esa zona: “es la que está pegada a la ciudad, el lugar más inmediato donde tenés garantizado el suministro de agua. Mientras más lejos uno se va, más costosa es el agua; está el ejemplo del acueducto del Río Colorado. Porque el agua, mientras nos dejen, se puede traer de donde sea, pero el costo se incrementa. Y esa restricción se hizo en esa zona porque está el 50% de las perforaciones que abastecen a Santa Rosa”, insistió.
“El agua está ahí”
“¿Por qué el proyecto no se hace en otro lado? Porque el agua está ahí”, aseveró. Y siguió preguntando: “¿Por qué el resto no puede urbanizar y ellos (la Caja) sí? Todos han querido lotear, ¿y por qué no pueden? Se trata de hacer una aprobación a medida, con el argumento de que la inversión no se vaya a otro lado”.
Hizo notar también que esa restricción data del año ‘80. “Pasaron todos los gobiernos del PJ y no avanzaron sobre el área, aún con el manto de sospecha que podía haber en alguna administración. Siempre se ha respetado la restricción. No era un capricho”.
“El tema de debate debería ser el agua de Santa Rosa. Intentan llevar el debate a un proyecto inmobiliario, cuando en realidad no es esa la cuestión central. Hay que definir qué se prioriza, sobre qué se hace hincapié. Nadie plantea parar el desarrollo. Pero si no tenés agua, se acabó”, agregó el concejal.
“La sensación que da -aseveró- es que el municipio pretende actuar sobre una zona de reserva. Se avanzó sobre la factibilidad incluso negando u ocultando la existencia de esto. Se planteó un discruso diciendo que la restricción no afecta el proyecto, o como que no haría falta la autorización de APA; no se quiere entrar en el debate del agua, porque se sabe que es una barrera infranqueable, por eso plantearon esa estrategia”.
Incluso Altolaguirre reveló que “la propia Caja estaba esperando que el proyecto ingresara al Concejo. Sabían que tenía que pasar por ahí, y que era difícil que se aprobara. A nosotros la información no nos llegó por el lado del Ejecutivo. Oficialmente no ingresó”, lamentó.
Recordó que ya “han ingresado otros proyectos de loteo y son desestimados”.
“Donde se abra la puerta (a un proyecto) no se le puede impedir al resto” que haga lo mismo.
Agregó que “dicen que van a controlar, pero los controles no existen. Se está usando el mismo discurso que para privilegiar a Fiasa. Hay gente que ahora pregunta ‘¿por qué nadie controla el frigorífico o la chanchería?’. ¿Y quién tiene la respoonsabilidad de controlar? APA. Se sabe que contaminan. Pero no se toman medidas porque se crean fuentes de trabajo. Los organismos de control no cumplen su función”.
Acerca de la posición de APA, Altolaguirre comentó: “depende de la escuela o el lineamiento de pensamiento de los técnicos. Hay un modelo de gestión del recurso hídrico desde lo conservacionista o desde lo tradicional. Desde lo tradicional, el agua está para satisfacer la demanda de las poblaciones, no importa cómo ni cuánto. Desde lo conservacionista, se toma en cuenta el uso de la tierra, la planificación y otros detalles”.
El concejal opinó que “gracias a la restricción seguimos teniendo una zona de reserva; si no hubiera existido hoy los pozos no existirían porque estarían contaminados y degradados”.

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