OSSE cerró la canilla y las aguas bajan turbias

OSSE cerró la canilla y las aguas bajan turbias

La conducción de la empresa en concomitancia con el SITOS, bloquearon el acceso a fondos disponibles de OSSE que los recauda por servicios que no presta. Así lo informó el flamante secretario de Hacienda, Hernán Mourelle a los concejales del HCD.

El despropósito de asistir a una administración técnicamente en quiebra es un verdadero desatino que afecta el interés general de los contribuyentes que son quienes mantienen esa sobretasa, anexada al servicio de agua para aumentar su cobrabilidad. OSSE toma posiciones como las del Banco Central de la República Argentina (BCRA) con una diferencia, la autoridad económica es autónoma, pero a Obras Sanitarias ingresa dinero del cual dispone indebidamente.

Recientemente el medio Infobae señalaba “Procesaron al ex intendente Darío Giustozzi por una obra de cloacas”. El funcionario investigado es actualmente diputado nacional y antes fue jefe comunal de Almirante Brown. La maniobra investigada, relacionada con las obras en Claypole comenzó en 2009 y finalizó en 2015. La realización de los emprendimientos, junto a la cuestionada responsabilidad de Giustozzi, estuvieron a cargo de la empresa estatal Agua y Saneamientos Argentinos S.A (AySA), de la provincial Aguas Bonaerenses S.A (ABSA) y del Ente Nacional de Obras Hídricas de Saneamiento (Enhosa).

En otros lugares, todas estas relaciones de obras llevadas a cabo durante la “década ganada”, en vista de lo que ha ocurrido con tarea en todo el país, han sido y son investigadas. No pasa lo mismo con Mar del Plata. El intendente Carlos Arroyo, decidió, más allá de los llamados de atención, que “todo estaba bien en “Dinamarca”, a pesar del olor reinante.

Así, en lugar de dejar paso a nueva gente y la evaluación pertinente de lo hecho, ratificó en Obras Sanitarias a la casi exclusiva conducción del ingeniero Mario Dell Olio, en conmilitancia con el SITOS. Hubo varias voces, alzadas y no tanto, que le advirtieron, pero todos saben de la tozudez del jefe comunal y de ésta manera, con la mirada displicente de los concejales y hasta con una inédita designación, permitió que todo siguiera igual en nuestra ciudad, es decir, en la obscuridad del pasado reciente.

Obsérvese que en la mayoría de los casos de corrupción investigados a lo largo y lo ancho del país, se repite un lugar común, el tiempo de los emprendimientos, con los ajustes presupuestarios correspondientes o no. Recordemos que el Emisario Submarino demoró tres años más de lo previsto.

Por eso, con un costo inicial que no llegaba a los 180 millones de pesos, terminó en 550 millones. Para colmo, para que la obra tenga un efectivo rendimiento, a esta altura, ya casi en el 2018, falta la nueva y sobradamente anunciada planta de tratamiento de efluentes cloacales.

Con la mayoría de las obras emprendidas por el imprescindible presidente Dell Olio, la situación es similar. Relatábamos  lo ocurrido con la búsqueda de aguas termales, disfrazada en la necesidad de hallar otros recursos para aumentar la capacidad de agua corriente en nuestro partido. Hoy, la obra que mostramos paralizada, vuelve a la palestra.

Se demora asimismo la nueva cisterna de Tucumán y Almafuerte. En tanto, en el medio de todo este desbarajuste, se destinaron dineros de Obras Sanitarias para el arreglo de escuelas provinciales, lo que entonces le correspondía al gobierno de Daniel Scioli. Dell Olio igualmente destinó fondos de OSSE para que el equipo de fútbol del sindicato pateara la pelotita y así se fueron manejando las cosas hasta con una Síndico, la contadora Lidia Mabel Segura, que no llamaba la atención de nada, todo estaba y está bien. Nada la sorprende, pero tampoco al Concejo Deliberante y mucho menos a los intendentes de turno, Gustavo Pulti en su momento y a Carlos Arroyo ahora.

Por todo esto y lo que se tendría que haber observado en Obras Sanitarias desde adentro con lupa, se suponía que en el 2015, lo que venía con el título de Cambiemos, iba a entrar a trabajar en Obras Sanitarias. No lo fue, sigue siendo un Continuemos, total todas las fiestas las paga el vecino.

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