OSEP y la tortura a sus afiliados: 90 minutos para sacar una orden

OSEP y la tortura a sus afiliados: 90 minutos para sacar una orden
La inauguración del nuevo edificio no solucionó la atención. Hay menos cajeros que en el edificio de Salta y Zurita.
Lo que era una promesa de cambio, una posibilidad de mejora, una esperanza de no seguir sufriendo el maltrato reiterado en la atención, pronto se diluyó y se esfumó.

La Obra Social de los Empleados Públicos (OSEP), ahora trasladada al nuevo edificio de la avenida Presidente Castillo, mantiene, en en horario matutino el mismo nivel de tedio para la atención a los afiliados, e incluso, en algunos aspectos, empeoró y complejizó el trámite que la gente debe realizar para conseguir, finalmente, una orden médica.

El pasado 22 de julio, cuando el director de la Obra Social, Julio Prieto, cortó la cinta para inaugurar el nuevo edificio junto con la gobernadora, Lucía Corpacci enumeró la cantidad de beneficios que tendrían los afiliados a partir de entonces. Y para la foto, le hizo sacar una orden a Corpacci.

Si hoy la Gobernadora, que es afiliada a OSEP, tuviera que hacer el trámite, se demoraría una hora y media. Aproximadamente a las 10 de ayer, había exactamente 175 personas esperando llegar a la primera caja, la que carga el pedido de la orden. Ahora no se hace una fila hasta la calle como se acostumbraba en el edificio de Salta y Zurita, de lo contrario llegaría hasta el Mercado de Abasto. Pero sí se entregan los números (tipo rifa de escuela) en un mostrador, que el afiliado debe adivinar que es allí porque no hay carteles ni un guardia que lo oriente. Por lo menos esa parte es divertida: un empleado es comisionado cada día para “cantar” los números, como si fuera un bingo, lo que naturalmente es aprovechado por la gente que espera para mechar algún chiste o comentario, y hacer más amena la martirizante espera.

Hasta que el afiliado llega (reiteramos, la Gobernadora tuvo un privilegio el día de la inauguración) a pedir la orden, pasó por lo menos 1 hora. Es que no hay más que 5 empleados atendiendo, que terminan siendo menos que los que había antes de la inauguración si se suman los de la ex casa central y los de calle Junín al 200.

Pasada esa primera espera, hay que dirigirse a las cajas para pagar, con el exacto mismo procedimiento que se realizaba antes. La espera se prolonga, con suerte, media hora más porque se hace una sola fila para llegar hasta donde hay 2 cajeros cobrando: efectivamente, 2 cajeros nada más. Salvo que se tenga que hacer pasar la orden por Auditoría Médica. Entonces ahí sí está garantizado que el afiliado tenga por lo menos, una hora más de trámite. Es decir que de la tortura y el martirio pasará, definitivamente, a inmolarse en nombre de la burocracia.

LO DE SIEMPRE

OSEP tiene 174 mil afiliados en toda la provincia. El 80% está concentrado en la Capital y los departamentos del Valle Central.

Con la venta de las órdenes diurnas en las farmacias, se descentralizó la atención.

Pero las autorizaciones, las órdenes para especialistas y demás trámites, se complejizaron y se dilata el tiempo que se debe insumir para hacerlo.

En el nuevo edificio hay todavía equipos sin funcionar, entre ellos la máquina que entrega los números y los televisores led para llamar cada turno.

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