El Ministro de Salud de la Provincia, Oscar Villa Nogués, dialogó con El Tribuno y se refirió a los futuros cambios que se aplicarán en el sistema de Atención Primaria de la Salud (APS), que es donde concentra el poder de acción de los centros de salud de los barrios
Los salteños, según la impresión del Ministro, ante cualquier episodio asisten a los hospitales, lo que genera abarrotamiento en las guaridas.
El segundo desafío será aplicar diversos cambios estratégicos en la atención de las salitas, que para Villa Nogués son movimientos que postularán la atención del Primer Nivel al camino de la excelencia.
El tercer desafío, tan importante como los otros, será optimizar y redistribuir el recursos humano, un “bien escaso” en la salud pública.
El ministro de Salud resume estos desafíos así: “Si logramos concientizar, si logramos mejorar la oferta en los niveles primarios de atención (...) podremos lograr bajar, en el mediano plazo, este abarrotamiento en el sector de alta complejidad como lo es el hospital San Bernardo”.
¿Cómo se articulan los cambios en la red de centros de salud de la ciudad ?
Partimos de la base de que la Atención Primaria de la Salud (APS) es la puerta de entrada al sistema de salud, o debería serlo. Uno de los problemas que estamos teniendo es el abarrotamiento de gente en los hospitales porque muchos pacientes no acuden a la atención primaria y van directamente al hospital a buscar un turno.
Salta cuenta con 64 centros de salud que están divididos en cuatro niveles de complejidad: 1, el de mayor complejidad que cuenta con guardias de las especialidades básicas las 24 horas y con atención especializada las 24 horas; 2, un nivel inferior pero que cuenta con guardia las 24 horas; y los niveles 3 y 4 que son lugares en donde existe atención de enfermería de 8 a 20, sin medico de guardia y el médico asiste a los pacientes en determinados horarios ya programados.
Hasta ahora este sistema funciona, es bueno, pero hay que darle una apretada de clavijas para que sea realmente excelente. Los cambios que vamos a realizar es para consolidar la atención en los centros de salud de nivel 3 y 4 para que tengan la complejidad que necesitan. A estos, más allá de mejorarle la oferta médica, es decir si hoy tienen un pediatra martes y jueves la idea es que ahora lo puedan tener lunes, miércoles y viernes. No solo se habla de pediatría, sino de ginecología, obstetricia, clínica médica.
Vamos a añadir una unidad de traslado, es una ambulancia pero no de alta complejidad sino de baja complejidad que servirá para aquellos pacientes que concurren en un horario en el que el médico no está atendiendo. Cuando haya una emergencia la persona que asista fuera del horario que atiende el médico, solo va a encontrar una enfermera y un administrativo, será trasladada a un centro nivel 1 o 2 de referencia (de mayor complejidad en APS). Es decir que la unidad y el traslado son de baja complejidad porque cuando se trate de alta complejidad serán derivados a un centro mayor complejidad. Por ejemplo, si hay un herido de bala seguramente se lo trasladará a un hospital de alta complejidad, como lo es el San Bernardo.
¿Se incorporará un nuevo turno de atención en las salitas?
No es un nuevo turno de atención, sino mejorar la oferta médica en cada uno de los centros de baja complejidad. Si hay centros que tienen médicos de cierta especialidad cada dos días vamos a procurar, porque la falta de recursos humanos es importante, que tengamos médicos que asistan más días. Lo ideal sería que todos los centros estén abiertos todos los días con todas las especialidades.
¿Quiénes se encargarán de las unidades de traslado en estos centros?
Aquí interviene el encargado del centro de salud. El Sistema de Atención Médica para Emergencias y Catástrofes (Samec) no se involucra en esto porque está para la alta complejidad, que es la tarea que viene haciendo hasta hoy; atendiendo la urgencia grave. Por ejemplo si una persona llega con dolor de muela, que es una patología de baja complejidad y que no revista que tenga que ir una ambulancia del Samec, con todo lo que esto significa, una unidad de traslado es la solución, en mi opinión, para patologías de baja complejidad pero que necesitan una solución. Entonces se lo deriva a un centro de mayor complejidad sin que se ocupe una ambulancia de alta complejidad que tiene que estar reservada para los casos en donde hay peligro de vida.
¿Dónde van a estar las unidades de alta complejidad? ¿En los centros cabeceras o en la base del Samec?
Los centros de salud cabeceras tienen ambulancias del Samec, es decir que coinciden con las bases del Samec. En principio vamos a empezar al revés de la complejidad: en los de menor complejidad vamos a poner más unidades de traslado de baja complejidad y en los centros de mayor complejidad, en los centros cabeceras del primer nivel de atención, si tienen que hacer un traslado o derivación al hospital lo más probable es que utilicen una unidad del Samec porque seguramente se va a tratar de algo que ya no es de baja complejidad.
¿Se modifican los horarios de las guardias en los centros de salud?
La idea es reforzar aquellos horarios que por distintas circunstancias tienen mayor afluencia de personas hacia los centros de salud, que generalmente ocurre entre las 18 y 24. Es una franja horaria en el que la persona sale del trabajo y se encuentra con una dolencia y esperó a terminar la jornada para asistir al médico o bien se encuentra con un problema de salud alguien de su familia.
Si podemos lograr, y acá ya depende mucho de la capacidad y la cantidad de recursos humanos que tengamos, reforzaremos los horarios pico y daríamos un salto casi de excelencia en los tratamientos de los centros de salud.
¿Qué plazos manejan para implementar los cambios en el Primer Nivel?
Serán 90 días a partir de ahora. Estamos trabajando con los coordinadores de Primer Nivel de Atención, con Samec y con los centros cabeceras. No es tan sencillo como parece porque hay que diseñar qué personal es el que va a asistir, cuáles van a ser las categorizaciones como alta complejidad, baja complejidad, entre otras para que no nos queden zonas sin cubrir o patologías sin cubrir y para que no nos quede una sobre oferta en otras patologías.
Señaló que uno de los desafíos es redistribuir y optimizar el recurso humano, ¿Entonces se nombrarán nuevos profesionales?
Con seguridad vamos a tener que nombrar médicos y personal no médico y más. La verdad es que la idea es optimizar el recurso humano que hoy tenemos. Hoy tenemos médicos de determinadas especialidades, por ejemplo pediatras, que llegan a un centro de salud a las 14 y se van a las 16. La verdad es que ese pediatra atiende de 14 a16 en un centro de salud, de 16 a18 en otro y de 18 a 20 en otro lugar para cubrir tres centros de salud. Optimizar recursos sería que ese pediatra esté en un centro de salud nivel 3, que esté cómodo y que asista a la mayor cantidad de gente posible, dentro de la baja complejidad que le sean derivados a ese centro de salud.
Los 64 centros de salud que hay en la Capital, entre uno y otro no hay más de 15 o 20 cuadras. Entonces tranquilamente, si la patología no es grave, las personas se pueden trasladar de manera ambulatoria. Estamos hablando de patologías de baja complejidad, no agudas. Por ahí el paciente puede ir al centro de salud de un grado de mayor complejidad para ser asistido sin que esto signifique un gasto de recurso humano de un médico que se debe dirigir a ese lugar a asistir al paciente.
Usted plantea que las personas ante cualquier eventualidad van primero al hospital en vez de ir primero al centro de salud. ¿Qué es lo que falla ahí? ¿La gente que no respeta el circuito o el Estado que no da solución en los centros de baja complejidad?
Las dos cosas existen y algunas más. La sociedad nos impone un ritmo en donde todos queremos soluciones inmediatas a cualquier problema que se nos presenta. Eso que usted dice existe y existe también una falta de comunicación para explicarle a las personas qué es la baja y la alta complejidad porque el paciente no tiene por qué saberlo de antemano. Tenemos que hacer docencia y explicar esto a la comunidad. En definitiva a cualquiera de nosotros si nos pasa algo, inmediatamente vamos al San Bernardo o al Materno Infantil porque ahí se resuelve todo y entonces se produce un abarrotamiento en las guardias y obviamente que no dan abasto.
Si logramos concientizar, si logramos mejorar la oferta en los niveles primarios de atención y si logramos tratar de resolver esos problemas de salud de manera rápida en los primeros niveles, tomándonos un tiempo, que quizás serán 6 meses o un año, podremos lograr bajar este abarrotamiento en el sector de mayor atención o de alta complejidad como lo es el hospital San Bernardo.
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