De esta forma, el titular de esta cartera definió lo que se hace para una mejor prestación de los servicios de salud. Respecto al conflicto con la asociación médica manifestó que se han solucionado muchos temas gracias al diálogo.
En diálogo exclusivo con Diario El Zonda, Balverdi hizo un balance de la gestión en la cartera a su cargo durante los últimos años, pero también se refirió al reciente choque con el gremio médico, asegurando que “se puede dar por terminado ese conflicto que, en realidad, no debería haber sucedido, porque cuando hemos conversado las cosas que había que conversar, fueron bastante sencillas de solucionar”.
Entonces, ¿el conflicto no fue por reivindicaciones concretas?
Creo que hubieron otras cosas ajenas a los temas específicos de salud. Temas generales, gremiales, referidos a competencias sobre a quién le corresponde una cosa y otra. Eso fue en realidad lo que generó esta zozobra que tuvimos.
¿Una especie de rebelión corporativa?
No creo que sea una rebelión corporativa. Creo que es un tema más gremial que corporativo. De reconocimiento de gremios, de competencias. Si la competencia es exclusiva del sindicato o del colegio médico, si la pueden compartir ambos. Y también la competencia de otras áreas como bioquímicos, odontólogos, enfermeras. Siempre repito lo mismo: de acuerdo a la ley y al sentido común, la salud es una multiplicidad de factores. Salud no son los médicos, los médicos son sólo una parte de la salud. Hay una enorme cantidad de gente que interviene en el proceso de la salud. Convengamos que, por ejemplo, si no hay una mucama que limpie bien la sala de operaciones, no se puede operar. Por eso es tan importante el cirujano que opera como la mucama que limpia.
Pasemos a otro tema. Tenemos un hospital modelo como el Rawson. Pero la gente se queja de que concurre a los centros de salud y los médicos allí no cumplen los horarios.
Yo no sería tan taxativo. La cosas hay que empezar a nominalizarlas. Cuando se dice que no estaba el médico en tal o cual puesto sanitario, enseguida se plantea que la salud pública no funciona. Hay una generalización a partir de un hecho particular que no se corresponde con el conjunto de la realidad. El periodismo debería cambiar un poco la perspectiva. Lo digo en este sentido: cuando no hay médico en el centro de salud y los pacientes, justificadamente, arman un escándalo, lo primero que se hace es pedirle respuestas al ministro de Salud. Yo me pregunto por qué no entrevistan primero a quien no hace lo que tiene que hacer en el puesto sanitario, para que se sepa cuál es su nombre y apellido.
Porque, habitualmente, es más fácil saber quién es y dónde se encuentra el ministro de Salud que el médico que no cumple con sus tareas.
Cuando el periodismo quiere encontrar a alguien, lo encuentra. Yo sé que puedo y debo dar las explicaciones del caso, pero es injusto que los otros pequen y yo me tenga que confesar.
Le replanteo la pregunta, entonces. ¿Los centros de salud no deberían funcionar como filtros del hospital público?
Claro que los centros de salud tienen que ser el filtro del hospital público. En el 2010 hemos logrado que 27 centros de salud funcionen mañana y tarde. No existe un servicio de salud que trabaje hasta el mediodía y después de esa hora deje librados a los pacientes a su suerte.
¿Y con los hospitales?
Lo mismo sucede con los hospitales, cosa que estamos tratando de revertir. El Rawson ha tomado la iniciativa en ese sentido: hoy en día se opera desde las 8 de la mañana hasta las 8 de la tarde. Y no estoy hablando de las urgencias, sino de cirugías programadas, como sucede en cualquier hospital del mundo. Esto nos ha permitido evolucionar de una manera fantástica. Pasamos de 300 a 700 operaciones por mes. Este sistema hay que perfeccionarlo. Pero también hay aspectos que, por el momento, son imposibles de solucionar en lo inmediato.
Deme un ejemplo.
El recurso humano. Necesitamos, por ejemplo, más cirujanos infantiles. Pero no hay. Por eso es que estamos reforzando y creando nuevas residencias. No hay muchos anátomo patólogos, por mencionar una especialidad. Por eso creamos la residencia de anatomía patológica. Empezamos a capacitar recursos en áreas donde nos están faltando. También creamos la residencia de psiquiatría, la de oftalmología, de otorrinolaringología, de todas las áreas donde está faltando gente. Porque si el paciente debe hacerse ver un problema de nariz, garganta y oído, por ejemplo, no puede ser que el único especialista esté en el Hospital Rawson o en el Marcial Quiroga. Hay que empezar a mandar otorrinolaringólogos, y otros especialistas, a los centros de salud periféricos. A veces, el cumplimiento de lo que uno desea para la salud se complica por la falta de recursos humanos.
Pero eso no soluciona el problema de los médicos que no cumplen con los horarios.
Por supuesto. Queda claro que con quien no cumple, porque habrá gente que no cumple, se tomarán las medidas correspondientes. La gente lo tiene que decir, nosotros nos tenemos que enterar para poder sancionarlos.
Hay médicos que no se adaptan a los cambios.
Tiene que haber un cambio cultural. No sólo de los profesionales, sino también de mucha gente. Por ejemplo, la gente que lleva a sus hijos al servicio de guardia de pediatría por la tarde cuando no se trata de una urgencia. Si el médico les pregunta por qué no fueron al centro de salud por la mañana, responden que para qué se van a levantar temprano para ir al centro de salud, si pueden ir por la tarde a la guardia. Así es como tenemos 300 pacientes a la tarde en el hospital que no tendrían que estar ahí. Estos son los aspectos que hay que cambiar.
¿Por dónde van los cambios en salud?
Queremos, por ejemplo, modificar horarios en invierno. Incluso detalles que parecen que no tienen nada que ver. Le doy un ejemplo: todos los centros de salud nuevos tienen aire acondicionado. Porque en San Juan, y en verano, no podemos pretender que alguien trabaje sin aire acondicionado, no se soporta.
No es un asunto menor, con 40 grados a la sombra.
Es por eso que también estamos buscando el confort de la gente que acude a los centros de salud, para que se acostumbre a ir allí. La salud pública sanjuanina solucionó problemas que en alguna época fueron graves: hoy no faltan medicamentos, no faltan insumos. Esto es importante, porque mucha gente iba al hospital porque en el centro de salud no había esas cosas.
¿Qué falta por hacer?
Creo que hay gran cantidad de factores por solucionar. En materia de salud pública, lo que se hace nunca es suficiente y siempre podemos hacer las cosas mucho mejor.

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