Orly candidato: el PD pide que los Terranova dejen sus negocios en Capital

Orly candidato: el PD pide que los Terranova dejen sus negocios en Capital
Guillermo Mosso, el postulante demócrata a concejal capitalino escribió una columna en su blog donde afirma que Publicidad Sarmiento S.A. debe renunciar al contrato de concesión que tiene con la Municipalidad de Capital, "pues no se puede estar de los dos lados del mostrador", expresó.
A continuación transcribimos la columna que publicó el candidato del PD Guillermo Mosso en su página de internet (www.guillermomosso.com), titulada "Intereses públicos vs. negocios privados".

El manejo de la cosa pública debe ser tan claro como una copa de cristal. Como se decía en la Roma antigüa, la mujer del César no sólo debe ser honesta, sino además parecerlo

La familia de Orlando Terranova (h), candidato del PRO, es la propietaria de Publicidad Sarmiento S.A. Esta empresa que explota el negocio de publicidad exterior en la vía pública, es concesionaria del mobiliario urbano municipal. Esta concesión aún vigente, fue duramente cuestionada por la Municipalidad en julio de 2009 y defendida solamente por los concejales Pablo Priore y Emilio Bertolini.

Recordemos que Priore finaliza su mandato e intenta renovar su banca con el PRO tras un récord de 12 años como concejal, secundando a Terranova (h) en la lista. Y Bertolini acaba de sumarse a las huestes de esa misma fuerza, a dos años de haber sido electo en su cargo por el partido de Lilita Carrió, enemiga acérrima de Mauricio Macri

Con el proceso electoral de Capital encaminado, volvieron a crecer las versiones sobre los cuestionamientos a este contrato.

Estoy plenamente convencido de que para mejorar la política y la cosa pública, no se pueden hacer negocios con el Estado y ser parte de su conducción. No es transparente ser concejal en el mismo departamento donde se tiene una concesión municipal, porque el controlado no puede ser su propio controlador.

Siendo Terranova (h) candidato a concejal, Publicidad Sarmiento S.A., debe renunciar al contrato de concesión que tiene con la Municipalidad de Capital, pues no se puede estar de los dos lados del mostrador.

No alcanza con haber abandonado las funciones gerenciales de la empresa y no tener injerencia en la actualidad. Aún fuera de ella, los negocios de hoy no son indiferentes para la herencia del mañana.

Esto no es un veto a una persona. Es la crítica a la confusión de intereses públicos con los negocios privados. Y para participar y mejorar la política, hay que separar los tantos.

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