La coordinadora del Servicio Local para la Promoción y Protección de los derechos del niño Patricia Lulli comentó cuales son las principales problemáticas que son abordadas por el organismo y se refirió a su funcionamiento.
Patricia Lulli señaló que se están rearmando como grupo ya que al no haber una coordinación permanente las trabajadoras a veces tenían que hacer tareas que no eran específicas de su función. Dijo que ayudó mucho poder encontrarse como equipo para pensar los enfoques y las estrategias de trabajo.
Una de las dificultades que esta surgiendo es el tema del seguimiento de los casos porque estarían necesitando algún otro recurso humano, más que nada en el área del trabajo social porque la labor no consiste solamente en diseñar una estrategia con la familia, sino que después hay que acompañar esta estrategia para que realmente se efectivice el cambio.
Explicó que básicamente el Servicio Local trabaja en dos áreas: la promoción y la protección de los derechos de infancia.
Lo que es la protección es cuando ya se encuentra con un niño, niña o adolescente que tiene vulnerado algún derecho y que de alguna manera hay que pensar en una estrategia de restitución o reestablecimiento de ese derecho. Esto se hace conjuntamente con la familia. Obviamente si la propia familia es la vulneradora de derechos hay que tomar una intervención diferente.
La promoción es de carácter preventivo. Es cuando se encuentran con situaciones en las que si bien no hay un derecho vulnerado si lo puede haber, entonces analizan como poder prevenir esa situación.
Los chicos llegan al Servicio Local por intermedio de la escuela, o de la comisaría o algún organismo de la comunidad, sea una ONG, una organización comunitaria o la misma gente puede pedir compañía porque siente que algo no está funcionando. Los mismos chicos y chicas, pueden solicitar su compañía porque algún derecho está siendo vulnerado.
Los principales problemas que afectan a los chicos hoy en día son temas de maltrato, de violencia familiar en general con consecuencias y efectos sobre los chicos, aunque la violencia puede no estar dirigida directamente sobre ellos. “Hoy en día hay un desdibujamiento de los adultos, algo nos pasó que no estamos pudiendo ser lugares contenedores desde el lugar del afecto y del límite en la crianza y entonces nos encontramos de repente adolescentes ya con unas características de rebeldía, dificultades para la aceptación del límite, aceptación de la autoridad y padres que realmente están muy agotados y claudican en el ejercicio de la crianza, entonces aparece la necesidad de un tercero que puede ser el Servicio Local para que ayude a orientar, asesorar y a pensar el lugar de ese adolescente en ese grupo familiar y de esa familia pensándose la crianza de ese adolescente” señaló Lulli.
Además agregó: “Se habla mucho de la droga y del consumo, yo lo he escuchado pero no lo he visto. Pareciera que cada vez chicos más chicos están necesitando probar o consumir como una forma de encontrarse con los otros pares”
Lulli cree que también hay que buscar como acompañar a los adolescente a construir proyectos de vida, sueños, ganas intereses. Por un lado los chicos que inicialmente comenzaron la vida con menos oportunidades objetivas y que quizá no hay una posibilidad de pensar un proyecto que sea positivo, saludable, a largo plazo, no al consumo inmediato, como lo es la droga.
El Servicio Local está formado por un equipo interdisciplinario integrado por una psicóloga, dos trabajadoras sociales, una abogada y una operadora que es quien acompaña más puntualmente en algunas actividades concretas que esa familia en algún momento determinado. El Servicio está trabajando con 300 situaciones aunque no todas están en este momento acompañadas.
Si hay alguien que tiene algún problema particular con niños o adolescentes o de la familia y quizá no sabe como resolver solo lo que le pasa se puede acercar al servicio por la mañana de 7:30 a 12:30 horas en el CAPS Falucho donde se hace una primera escucha y se da un turno.
“Yo creo que están trabajando muy bien los equipos escolares en inclusión social, inclusive el programa ENVIÓN esta trabajando muy bien en esto de cómo acompañar a los chicos. Después los chicos deciden si seguir o no pero se facilitan las condiciones tanto de acompañamiento como materiales para que los chicos puedan pensar el regreso a la escuela” dijo la coordinadora.
“ENVIÖN es un programa que acompaña, es una apuesta a la prevención y a la promoción”, sostuvo Patricia Lulli.
El equipo en articulación con la Dirección de Infancia comenzó un ciclo de talleres de crianza justamente con mamás y papás de jardines maternales municipales y “la idea es durante todo un año, una vez por mes se piensen como una convivencia armoniosa de familia, para pensarnos la norma, la autoridad, la construcción de un límite saludable. Es un espacio reflexivo y formativo pero sin fórmulas”, manifestó.
Hay familias que van a poder mover su lugar y otras que no es su tiempo pero que tengan la certeza que hay una compañía”, dijo Lulli y añadió: “También tenemos que reforzar el trabajo en red y esto de la responsabilidad colectiva porque el servicio local trabaja con otras organizaciones”.
Cuando se le preguntó como se podía cambiar la mirada popular sobre un chico derivado de la justicia sostuvo “Creo que en nuestro imaginario seguimos pensando que un menor derivado de la comisaría no se va a encaminar, tenemos que romper con eso y pensarnos otras construcciones aunque no es sencillo, además que lleva mucho tiempo. Es construyendo, conversando entre todas las organizaciones y actores de la sociedad como vamos a acompañar a estos chicos y chicas. Las organizaciones de Saladillo en el tema infancia están trabajando con muchas ganas el trabajo en red, se siente la necesidad de contar con el otro para trabajar” finalizó.
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