Los cinco fueron ordenados en la catedral tucumana el 24 de junio de 1988 por el arzobispo de Tucumán, Mons. Horacio Alberto Bózzoli. Los festejos tuvieron su punto principal en la celebración de la santa misa en la basílica de la Merced, que concelebraron Mons. Alfredo Zecca, arzobispo de Tucumán; Mons. Luis Villalba, arzobispo emérito de Tucumán, y Mons. Luis Urbanc, obispo de Catamarca.
Los cinco sacerdotes fueron ordenados en la catedral tucumana el 24 de junio de 1988 por el entonces arzobispo de Tucumán, monseñor Horacio Alberto Bózzoli.
Los festejos tuvieron su punto principal en la celebración de la santa misa en la basílica y parroquia Nuestra Señora de la Merced, que concelebraron con monseñor Alfredo Horacio Zecca, arzobispo de Tucumán; monseñor Luis Héctor Villalba, arzobispo emérito de Tucumán, y monseñor Luis Urbanc, obispo de Catamarca. Con ellos concelebraron numerosos sacerdotes.
Asistieron a la celebración todos los seminaristas de Tucumán, con sus familias y comunidades de las parroquias de los homenajeados. Todos se reunieron para compartir un almuerzo fraterno.
Por la tarde cada uno de los cinco sacerdotes celebraron misas en sus respectivas parroquias y participaron en los festejos organizados por sus comunidades



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