Ediles refractarios al peronismo adelantaron su rechazo al proyecto del amayismo para designar como "Nuestra Señora de las Mercedes" a un tramo de la arteria que lleva el nombre del prócer. Advierten sobre los trastornos que la medida ocasionaría a los vecinos. Critican el "revisionismo histórico". También renombrarían una plaza en barrio Sur.
Los refractarios al peronismo en el Concejo Deliberante capitalino, a excepción de Sandra Manzone, quien apoya la medida, aunque con reparos, (ver cuadro) adelantaron a EL SIGLO que votarán en contra de la iniciativa, por considerar que generará grandes trastornos a los vecinos y comerciantes de esa arteria, una de las principales de la ciudad.
Además, cuestionaron el plan de "revisionismo histórico" oficialista, que el año pasado se ensañó con la figura de Julio Argentino Roca, cuyo nombre fue reemplazado por el de Néstor Kirchner en una de las principales avenidas de la Capital, y que ahora parece apuntar contra el primer presidente que tuvo la República Argentina. También lanzaron críticas contra el intendente Domingo Amaya, quien la semana pasada defendió la iniciativa (sería su verdadero impulsor) y aseveró que los inconvenientes que ocasione a los vecinos de calle Rivadavia el cambio de denominación "es algo secundario".
“Absurda dicotomía”
El republicano Claudio Viña opinó que "más allá del hecho de poner a los vecinos y concejales frente a la absurda dicotomía de tener que elegir entre la Virgen de La Merced y una figura como la de Rivadavia, este revisionismo histórico de moda, que apunta a desprestigiar próceres, atenta contra las costumbres y tradiciones del pueblo tucumano". Además, dijo que "en este caso, tal como sucedió con el cambio de nombre de la avenida Roca por el de Kirchner, solamente generará perjuicios a los cientos de vecinos y comerciantes que tienen su domicilio en la calle Rivadavia, porque deberán cambiar sus domicilios y documentos, reinscribir sus negocios en la AFIP y Rentas y realizar otros trámites engorrosos".
El edil opositor opinó que "deberíamos respetar las calles que tienen denominación desde hace décadas y ponerle el nombre de la Virgen a calles, hospitales o escuelas nuevas. Pero, como parece que ya se les agotó el stock de obras, ahora quieren avanzar con cambios de denominaciones de calles y avenidas históricas", ironizó.
Viña opinó que con este tipo de medidas "el peronismo sigue avanzando sobre las tradiciones y los hombres a los que la historia les rindió un merecido homenaje, en lugar de ocuparse de los verdaderos problemas de los vecinos".
El concejal de Fuerza Republicana aclaró que es "un ferviente católico y devoto de la Virgen de La Merced. Pero, creo en nombre de la Virgen no se puede salir a invalidar próceres y a cambiar la historia de Tucumán, por eso adelanto mi voto en contra", sentenció.
Finalmente, Viña opinó que "es lamentable que el intendente Amaya haya dicho que el perjuicio que este pretendido cambio de nombre de la calle Rivadavia pueda ocasionar a los vecinos es algo secundario, porque hay muchas complicaciones que deberán afrontar los vecinos".
"Una aberración"
Por su parte, el radical José Luis Avignone tildó el proyecto amayista como "una aberración", por considerar que "no se puede adoptar este tipo de medidas por el capricho de una mayoría circunstancial, cambiando nombres de calles que tienen décadas de historia en la ciudad. Esto causará un enorme trastorno a los vecinos y a los dueños de los comercios que viven y trabajan en la zona, porque deberán hacer innumerables trámites, como ya sucedió cuando se cambió el nombre de la avenida Roca por el de Néstor Kirchner", argumentó el edil, quien comparte el bloque de la UCR con Roque Mendía.
El opositor opinó que "al peronismo le agarró una fiebre revisionista por el Bicentenario, y ahora todos se acuerdan de Belgrano, de la Virgen y de la Batalla de 1812, cuando en la ciudad tenemos cerca de 300 calles y pasajes que todavía no tienen nombre y que bien podrían ser designados en homenaje a La Merced".
A propósito, recordó que oportunamente presentó un proyecto de ordenanza, que inclusive contaba con el visto bueno del Departamento Ejecutivo, para ponerles nombre a 50 pasajes de la Capital. "No quisieron tratar esta propuesta y, en cambio, siguen avanzando sobre calles que ya están denominadas, lo cual es absurdo", se quejó.
Por otro lado, Avignone dijo que "para Amaya el cambio de nombre de esta arteria es secundario porque hace un año que no vive en la Rivadavia, desde que se compró un departamento en Santa Fe y Muñecas. Si para él es algo secundario el perjuicio que genera a los vecinos este tipo de medidas antojadizas, le propongo que le cambiemos el nombre a la calle Mendoza y le pongamos Alfonsín, o que cambiemos el de Santiago del Estero por el de Ricardo Balbín", espetó.
Según el concejal radical, "el Intendente no sabe para dónde disparar. Si va para un lado, se pelea con los amayistas en el Concejo, si va en sentido contrario, se enfrenta con el gobernador José Alperovich y si toma otro rumbo se enemista con la presidenta Cristina Kirchner. Si sigue así se va a terminar peleando consigo mismo", ironizó.
Instan a respetar una ordenanza
A su turno, el concejal Roberto Ávila (PRO), consideró que "este plan de revisionismo histórico debería estar en manos de historiadores y gente con conocimiento cabal en la materia, y no ser utilizado solamente con un fin político. No es una situación menor cambiar el nombre a una calle histórica, que forma parte de la tradición de la ciudad, con todo lo que ello implica para quienes viven en esa arteria y tienen negocios. Los concejales estamos de paso y no nos corresponde tomar estas atribuciones", enfatizó.
Además, Ávila advirtió que "además se estaría violando la ordenanza vigente que indica que no se puede cambiar la denominación de las calles salvo por una razón de fuerza mayor. Si quieren rendirle homenaje a la Virgen de la Merced, que es algo más que merecido, deberían hacerlo poniéndole su nombre a la calle de algún barrio nuevo, a una escuela o a un hospital", manifestó.
El representante del macrismo en el Concejo sostuvo que "este tipo de cambios solamente genera perjuicios a los vecinos, porque habrá que cambiar domicilio legal, documentación de los comercios y hasta sus nombres. No estoy de acuerdo con esta medida, porque se ocasionará un daño los vecinos por culpa de la demagogia barata de un grupo de funcionarios que están de paso en la gestión pública", lanzó.
Manzone, a favor, pero con reparos
La concejala Sandra Manzone (Coalición Cívica) dijo que está dispuesta a acompañar el cambio de denominación de un tramo de la calle Rivadavia, aunque advirtió que solamente lo haría en caso de que sea designado como "Virgen de La Merced" y no como propone el amayismo. "No se entiende por qué en lugar de llamarse Nuestra Señora de las Mercedes no se llama Virgen de La Merced. Parecería que no quieren utilizar el término, que nos identifica como pueblo católico, para no ofender a no se sabe quién", planteó. Por otro lado, opinó que "solamente debería cambiarse el nombre de la primera cuadra de la calle Rivadavia, que es donde está el templo de la Virgen, porque hacerlo en las nueve cuadras como proponen implicaría un gran trastorno para muchos vecinos". Manzone sostuvo que "la Virgen de La Merced, como patrona de los tucumanos y Generala del Ejército, merece este homenaje justo del pueblo, a través de sus representantes en la ciudad".
También renombrarían una plaza
La cruzada de revisionismo histórico del peronismo en San Miguel de Tucumán contra la figura de Bernardino Rivadavia no se agotaría con el cambio de denominación de esas 9 cuadras de la calle que lleva el nombre del prócer. Trascendió que los ediles oficialistas también impulsan otra propuesta que apunta a cambiar el nombre de la plaza Rivadavia, que está ubicada en barrio Sur, frente al Hospital del Niño Jesús, por el de "Los decididos de Tucumán". La medida, que habría cobrado estado parlamentario en los últimos días, sería para rendir homenaje a un grupo de valientes vecinos de la ciudad que se unieron a las tropas del general Manuel Belgrano para pelear contra el ejército realista durante la Batalla del 24 de Septiembre de 1812. La intención de los impulsores de ambos proyectos es que sean aprobados en la próxima sesión, a los fines de que formen parte de las actividades conmemorativas del Bicentenario de la Batalla de Tucumán.







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