Los legisladores Sanz, Montero, Albarracín, Thomas y De Marchi aseguraron que organismos de inteligencia pinchan los teléfonos del Congreso. Criticaron a Cristina por cuestionar el espionaje de la CIA a su gobierno y usar el mismo método en el país.
La polémica que generó a nivel mundial la revelación que hizo un ex empleado de la CIA, el "topo" Edward Snowden, del espionaje que realiza Estados Unidos a otros países, entre ellos también la Argentina (como publicó el martes un diario brasileño) terminó enfrentando al kirchnerismo con la oposición. La presidenta Cristina Fernández fue la primera en hablar del asunto y el mismo martes dijo desde Tucumán que "me corrió frío por la espalda" cuando leyó la noticia de que "nos espiaban desde el norte".
Cristina Fernández aprovechó la oportunidad para asegurar que el famoso Proyecto X de la Gendarmería, que según la oposición se usó para espiar dirigentes sociales críticos, "era inexistente". La respuesta vino de muchos partidos políticos opositores.
El senador nacional Ernesto Sanz habló ayer largo y tendido del tema por los medios porteños y tuiteó que "todos los espionajes políticos son repudiables. De afuera y de adentro. El sudor frío lo sentimos muchos opositores hace rato". En contacto con Los Andes, Sanz abundó: "Desde que los Kirchner llegaron al poder los servicios de inteligencia nacionales no sirven para otra cosa que para espiar opositores, políticos, empresarios, dirigentes, periodistas. Es decir, le sirven al Gobierno pero no al Estado porque no han logrado llevar información clave sobre la instalación de los carteles narcos en las principales ciudades, por dar un ejemplo", sostuvo.
Sanz aseguró que hay "una lista de por lo menos 200 dirigentes que tenemos los teléfonos pinchados. Eso incluye hasta jueces federales". El sanrafaelino cuestionó que la Presidenta utilice en el país los mismos métodos que la CIA. "Ambos hechos son repudiables", subrayó.
El tema caló hondo en otros dirigentes radicales mendocinos, como el diputado nacional Jorge Albarracín, quien mandó una gacetilla de prensa en la que aseguró que "muchos legisladores de la oposición tenemos los teléfonos pinchados de una forma alevosa; en realidad no le está sirviendo de nada al Gobierno porque para las cosas importantes ningún legislador usa los teléfonos oficiales".
En tanto, la senadora nacional Laura Montero, al ser consultada por este diario, dijo que tiene "la plena certeza de que los teléfonos están intervenidos". Montero dijo que en muchas oportunidades, cuando hay temas importantes en discusión del Congreso, "buscan intimidarnos haciéndonos saber que nos escuchan" e "incluso hacen con todo esto operaciones de prensa".
El diputado nacional Omar De Marchi (PD) también se mostró seguro de que los organismos de inteligencia del Estado espían a los opositores. "No justifico lo que hizo Estados Unidos, eso está mal. Pero el Gobierno nacional hace exactamente lo mismo sobre los ciudadanos, con un poder mucho mayor, más desproporcionado, que el que puede tener un país sobre otro", dijo.
En tanto, el diputado Enrique Thomas, jefe del bloque Frente Peronista, que nuclea el arco no K del PJ en la Cámara baja, lanzó una risa irónica cuando se le consultó telefónicamente por el tema. "Este teléfono está pinchado", sostuvo. "No tengo los medios para hacer un peritaje, pero en mi bloque todos estamos seguros de que nos escuchan las conversaciones telefónicas", afirmó.




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