La oposición vende un libro que nadie se puso a escribir

Por: Hernán de Goñi

Hay un sector de la dirigencia política que percibe que no tiene peso propio para convertirse en una alternativa real de poder, y por esa razón repite una y otra vez la necesidad de generar consensos programáticos. Sin embargo, pese a reconocer sus propias debilidades, la discusión hoy está lejos de ese objetivo. La oposición está discutiendo el diseño de la tapa de un libro antes de empezar a escribirlo.

Nadie va a pretender que se pueda construir un acuerdo sobre leyes o instrumentos más precisos. Pero las políticas se basan en reglas generales que sí pueden ser puestas sobre la mesa y discutidas.

El kirchnerismo se caracterizó por maximizar el rendimiento de corto plazo de sus políticas. Y a la oposición aún le cuesta pensar en términos de largo plazo, con lo cual lo único que intentó -sin éxito- fue una disputa por la caja para ver quien recetaba primero una solución feliz, como sucedió con el debate del 82% de las jubilaciones.

Los partidos que enfrentarán al oficialismo en octubre sienten que sus chances están más encarnadas en las personas que en las propuestas. Aunque sería un gran avance que mientras unos se preocupan por ver qué candidatos se ven mejor juntos en una foto, otros trabajen por el verdadero desafío que abre la elección: mejorar el escenario económico sin resignar el crecimiento.

Comentá la nota