En los últimos meses, Jaque hizo y autorizó varios cambios, con el fin de mejorar su gestión, pero el resto de los partidos lo sigue castigando y augura un futuro peor para la provincia.
En ese lapso de tiempo, el mandatario tuvo aciertos y errores, sin embargo, para la oposición han sido más los segundos que los primeros.
De hecho, mientras que el oficialismo admite que hubo problemas, aunque se refieren principalmente al armado del gabinete y, al mismo tiempo, asegura que hay una expectativa muy grande de parte de la gente, la oposición ya no le da oportunidades y ve en el Ejecutivo a un gobierno que desmejoró todos los índices dejados por Julio Cobos en el 2007 e, incluso, advierte que en los próximos meses la situación puede empeorar.
militancia. Tras las elecciones del 28 de junio, el oficialismo tuvo que soportar una cruda guerra entre las diversas vertientes del peronismo.
Luego de varios meses de reclamos por parte de los intendentes del PJ y del propio partido, Jaque decidió finalmente hacer los primeros cambios después de la derrota electoral y asumieron en sus nuevos cargos Carlos Ciurca en Desarrollo Humano, Carlos Aranda, en Seguridad y Juan Carlos Behler, en Salud.
Estos cambios, para dos de los principales ministros políticos de Jaque, el de Gobierno, Mario Adaro y Ciurca, tienen un punto particularmente positivo y es que se dio al gabinete una inyección de ánimos pero también aportó mayor militancia.
Es así como, para el ministro de Desarrollo Humano, a través de los cambios hechos en los últimos tiempos, el Gobierno está logrando tener una homogeneización de la percepción y de las acciones de trabajo de cada una de las áreas oficiales.
Al mismo tiempo, le otorga al Ejecutivo una mayor presencia territorial, aunque fue cauto a la hora de referirse a si los ciudadanos habían cambiado su percepción hacia el gobierno. Explicó que los cambios son el primer paso, pero está convencido de que se generó una expectativa, lo que no es poco, aseguró Ciurca.
En ese sentido, expuso que aún hacen falta muchas cosas, como generar más empleo y reordenar los recursos provinciales.
En tanto, Adaro, afirmó que el gobierno ya superó la dificultad inicial de generar un gabinete y explicó que cada uno de los cambios hechos en los últimos tiempos son positivos.
Sin embargo, el ministro manifestó que eso no quiere decir que los anteriores funcionarios que formaron parte del gobierno y que hoy están alejados lo hayan hecho mal, sino que, con Ciurca y Aranda, se le da mayor militancia al gabinete.
También en consonancia, tanto Adaro como Ciurca aseguraron que hoy el gobierno no actúa pensando en las elecciones del 2011, sino que se mueve para generar más acciones de gobierno y para demostrar que en los cuatro años de gestión fueron capaces de solucionar los problemas más importantes para Mendoza.
el 2011 a la vista. A pesar de que tanto Adaro como Ciurca niegan estar pensando ellos o el gobierno en las elecciones del 2011, la idea de lo que va a pasar cuando en octubre de ese año se vuelva a enfrentar el peronismo contra el Frente Cívico Federal (que hoy está en serio peligro de extinción) es algo que ronda la cabeza de cada justicialista y que toma aún más vigencia a medida que pasa el tiempo.
De hecho, el mismo Ciurca, que ha fortalecido su rol de político de calle y ya no recibe tantos insultos como lo hacía cuando se encontraba al frente del Ministerio de Seguridad, dijo que, si bien no es el momento de pensar en lo que ocurrirá el año que viene, la gestión de gobierno se va a relacionar con esto y que será la propia coyuntura la que llevará a los funcionarios a pensar en los comicios.
sin rumbo definido. Muy contraria a la visión de ambos ministros justicialistas es la postura de los miembros de la oposición.
Todos ellos, sin excepción alguna, ven en el gobierno de Jaque una gestión que ya cerró todos los caminos posibles y creen que lo único que resta es esperar que llegue el 2011 con los menores daños posibles.
Desde el cobismo, el jefe de la bancada de diputados, Andrés Marín, aseguró que la provincia sigue a la deriva y que no hay proyectos viables que se vislumbren para el futuro.
Asimismo, el cobista aseguró que en materia de seguridad, educación y salud no se está bien, y a eso hay que sumarle que la provincia está endeudada y aún no llegan los fondos prometidos desde la Nación ni tampoco el dinero por el endeudamiento autorizado por la Legislatura.
De hecho, Marín aprovechó para referirse a los cambios hechos a principios de semana por el ministro de Salud, Juan Carlos Behler, y afirmó que si el gobierno tardó dos años en darse cuenta de que la situación sanitaria era mala, entonces hay algo que está mal.
Finalmente, Marín predijo que si actualmente Mendoza se encuentra mal, en el futuro va a estar peor.
En tanto, el radical César Biffi expresó que el gobierno ya perdió dos años, pero, además, hizo crecer el desempleo y aumentar los índices de pobreza e indigencia.
Asimismo, el presidente del comité radical aseguró que el endeudamiento y el déficit provocarán que los próximos presupuestos se vean afectados.
Por el lado del justicialismo disidente, Roberto Blanco se refirió más precisamente a la obra pública.
Allí, el justicialista, que actualmente forma parte de Unidad Popular, aseveró que los números de obra pública están dibujados y que hay graves problemas de transparencia.
Además, afirmó que hay muy poca inversión y pronosticó que eso seguirá de ese modo, hasta que la provincia se estanque.
En tanto, el diputado del ARI, Néstor Piedrafita, opinó que el gobierno no marcha para ningún lado, que se trata de una gestión muy pobre, que va a dejar en muy malas condiciones a la provincia.
Según Piedrafita, aún no se analiza el deterioro que está dejando esta gestión.
Por último, el dirigente político expresó que el gobierno no está cumpliendo con ninguna de las aspiraciones de los mendocinos y que el endeudamiento asumido afectará por muchos años a la provincia.
El justicialismo se prepara para la asunción de Miranda
Mientras el Gobierno busca encontrar su camino, el justicialismo prepara todo para los festejos de la asunción de su próximo presidente.
El 24 de febrero, el intendente de Las Heras, Rubén Miranda, remplazará a Juan Marchena en el cargo de presidente del comité local.
Junto a Miranda también asumirá Guillermo Pereyra, líder del sindicato de empleados de comercio.
Si bien falta la confirmación oficial, el acto de asunción sería en Andes Talleres, donde la idea es que el justicialismo vuelva a realizar un festejo masivo, a diferencia de lo ocurrido en las últimas elecciones, cuando el cierre de campaña fue una movilización con un pequeño festejo en la calle.
A diferencia de Marchena, Miranda se encontrará con una caja ordenada y en buenas condiciones, ya que, por un lado, los aportes de los afiliados son mayores al ser parte del gobierno y, por otro, Marchena dejó las cuentas en cero, luego de hacerse cargo de las deudas dejadas por el actual senador nacional, Adolfo Bermejo, cuando este estuvo al frente del partido.
Además, desde el entorno de Miranda, también aseguraron que uno de los grandes objetivos del intendente va a ser formar nuevos líderes justicialistas y que sueña con llevar la doctrina peronista a cada uno de ellos. Para lograrlo, se estaría analizando la compra de miles de libros.
Por último, la gestión de Miranda también comenzará con otro incentivo y es que Marchena antes de irse le dio al justicialismo la oportunidad de tener su propia sede partidaria.





Comentá la nota