Rechazó las concesiones hechas por el presidente y volvió a manifestarse contra el polémico referéndum del próximo sábado
EL CAIRO.- La concesión hecha por el presidente egipcio, Mohammed Morsi, que anteayer derogó un decreto que le otorgaba superpoderes, no alcanzó para aplacar el malestar de la oposición, que lo acusa de empujar a Egipto a una crisis más profunda, ya que se niega a posponer una votación sobre la nueva Constitución redactada por islamistas.
Después de una semana de violentas manifestaciones, los opositores a Morsi continuaron ayer con sus acampadas de protesta frente al palacio presidencial, ya que consideran que se cumplieron la mitad sus exigencias, y señalaron que van a seguir en pie de lucha hasta que no se cancele el referéndum constitucional del próximo sábado 15.
"No reconocemos el proyecto de Constitución, porque no representa al pueblo egipcio", declaró Sameh Ashur, vocero del opositor Frente de Salvación Nacional (FSN). Además, llamó a los opositores a manifestarse mañana en la capital y en las provincias, en señal de rechazo a la decisión del presidente.
La oposición teme que la nueva Carta Magna sea un primer paso para la instauración de un Estado islámico e insiste en que el borrador, elaborado por una Asamblea Constituyente liderada por islamistas, ignora libertades personales y derechos de las mujeres, y no contempla las diversidades de los 83 millones de habitantes.
"Hemos roto la barrera del miedo. Vamos a derribar hoy, mejor que mañana, la Constitución que socava nuestros derechos y libertades... Nuestra fuerza está en nuestra voluntad", tuiteó en la mañana de ayer el premio Nobel de la Paz Mohammed el Baradei, coordinador del FSN.
Transición
Los islamistas consideran que la consulta popular sellaría una transición democrática que comenzó cuando un levantamiento popular derrocó a Hosni Mubarak hace 22 meses, luego de liderar durante tres décadas un régimen autoritario apoyado por los militares.
En coincidencia con la manifestación convocada por la oposición para mañana, los movimientos islamistas egipcios, incluido el de los Hermanos Musulmanes del presidente Morsi, se reunirán el mismo día en apoyo al jefe del Estado bajo la consigna "Sí a la legitimidad".
Anteayer, Morsi había cedido algo de terreno cuando canceló un decreto duramente criticado que le daba poderes extraordinarios y protegía sus decisiones de revisiones judiciales.
Sin embargo, insistió en que se realice el referéndum constitucional el próximo sábado y los Hermanos Musulmanes -la agrupación que lo llevó al poder- instó a la oposición a aceptar el veredicto de la votación, algo que fue ayer ampliamente rechazado.
"Una Constitución sin consenso no puede ir a referéndum", dijo Hermes Fawzi, de 28 años, uno de los tantos manifestantes que acampaban ayer a las puertas del palacio presidencial.
"No es lógico que solamente una parte de la sociedad elabore la Constitución", agregó el joven.
Agencias AFP, EFE y DPA .

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