En oposición a Berlusconi, nace el Polo de la Nación

Fini conformó una alianza parlamentaria de partidos de centro
ROMA.- El día después de la victoria para muchos pírrica de Silvio Berlusconi, que sobrevivió a una moción de censura por tres votos, el fantasma de las emboscadas políticas y de la ingobernabilidad se hizo presente. La respuesta al triunfo al filo de la navaja del primer ministro en su duelo contra su ex aliado Gianfranco Fini fue el nacimiento oficial del Polo de la Nación.

Así fue bautizado el espacio político de centro que quedó conformado por el partido creado por Fini, Futuro y Libertad para Italia (FLI); la Unión de Centro (UDC), de Pierferdinando Casini (otro viejo ex socio del Cavaliere ); Alianza para Italia (API), de Francesco Rutelli, y otros pequeños partidos presentes en el Parlamento. Son un total de unos 100 parlamentarios que se autoproclamaron listos para hacer una "oposición responsable".

Si bien ya se había hablado en los últimos meses de un Tercer Polo como una fuerza política alternativa a Berlusconi, el hecho de que justo ayer se formalizara su nacimiento significó una clara advertencia para el Cavaliere .

Después de las negativas de Casini a las invitaciones de Berlusconi a sumarse a su gobierno, en una larga entrevista televisiva el premier admitió que su estrategia para sobrevivir con un margen de votos tan exiguo en la Cámara baja iba a ser intentar ampliar su mayoría.

Berlusconi lanzó un llamado a volver al redil del Partido del Pueblo de la Libertad (PDL) a aquellos parlamentarios decepcionados del FLI y la UDC y pidió la incorporación de todos aquellos independientes convencidos de que hay que seguir adelante con la legislatura, porque "sería irresponsable ir ahora a elecciones".

Consciente de su debilidad numérica y de su caída de popularidad debido a diversos escándalos, el premier tampoco descartó un eventual recambio ministerial con tal de sumar apoyos. "No ofrecemos puestos para convencer a alguien", se atajó, pero añadió: "Si otros grupos parlamentarios se mostraran disponibles a participar en nuestro proyecto, les ofreceremos la posibilidad de trabajar también en roles de gobierno".

Después del estrepitoso fracaso de Fini en su conjura para sacarlo del poder, el premier también consideró muerto al Tercer Polo. "El Tercer Polo ya no tiene grandes perspectivas", sentenció.

La respuesta a esa frase llegó por la tarde, cuando después de una reunión cumbre Casini, Fini y Rutelli presentaron en sociedad al denominado Polo de la Nación, que también podría llamarse Polo para Italia.

"Discutiremos con el gobierno las iniciativas a tomar y nos opondremos a las que no compartamos. Esto va en la dirección de la claridad, del coraje y de la unidad: que más de 100 parlamentarios adhieran a este proyecto es un elemento muy positivo", dijo Casini. "Para los italianos que pueden tomarse las vacaciones de Navidad éste será un elemento de serenidad, porque es necesario pacificar a Italia y reunificar el país", agregó.

En el duelo entre Berlusconi y Fini, para muchos analistas quien salió ganando fue Casini. Después de la derrota de Fini -que fue traicionado por tres finianos-, el líder centrista, que se lleva bien con la Iglesia, se convertirá en el eventual candidato a premier del Tercer Polo. Con más de 100 diputados en su haber, tendrá en sus manos la supervivencia del gobierno de Berlusconi, vulnerable al colapso en cualquier votación.

No por nada todos siguen considerando que se avecinan elecciones anticipadas. La xenófoba Liga Norte, de Umberto Bossi, aliada al Cavaliere , le dio un plazo de entre tres semanas y un mes para ampliar la mayoría de gobierno, incluso seduciendo a Casini (que ya dijo que no).

Caso contrario, exigiría el llamado a elecciones anticipadas. Si después de Navidad y Año Nuevo el gobierno no se refuerza y no tiene los números como para votar el federalismo fiscal, el gran objetivo de la Liga Norte, las elecciones anticipadas (en las que volvería a ganar Berlusconi y en las que la Liga Norte se consolidaría aún más) serán inevitables.

Mientras la oposición de centroizquierda seguía denunciando la compra de votos por parte del gobierno -la fiscalía de Roma abrió un sumario para investigar el posible delito-, la Iglesia bendijo la confianza lograda por el gobierno. Fue el presidente de la Conferencia Episcopal Italiana, cardenal Angelo Bagnasco, quien dijo que el voto de anteayer expresó "un deseo de gobernabilidad en modo claro y democrático".

Roma, que después de la votación en el Parlamento vivió una de las jornadas más violentas en 30 años, volvió a recuperar ayer su aspecto de siempre. Mientras arreciaban las polémicas por el manejo de las protestas que convulsionaron la ciudad, se contabilizaban daños en el centro histórico por 26 millones de dólares.

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