SYDNEY (Reuters).- Las graves inundaciones en Queensland, en el nordeste de Australia, provocaron ayer otras tres muertes, lo que elevó a 10 el número de víctimas mortales por las riadas que tienen en vilo al país.
Aviones y helicópteros militares comenzaron a entregar alimentos y productos de primera necesidad en las zonas inundadas, entre ellas la ciudad de Rockhampton, donde el nivel de las aguas alcanzó los 9 metros. Las zonas afectadas cubren un área equivalente a los territorios de Francia y Alemania juntos.
Se estima que los daños ascienden en total a unos 980 millones de dólares, ya que afectaron la exportación de materias primas, pilar de la economía de Australia.
Comentá la nota