En silencio, pero de manera muy efectiva ciertos actores de la Renovación ya hacen funcionar los negocios a futuro en Garabí y Panambí, zonas que serán inundadas por la construcción de la represa con dos cortes.
Durante el fin de semana la Mesa de No a las Represas envío un documento que refleja este accionar por parte de empresarios y operadores políticos ligados íntimamente a la Renovación. Inclusive algunos sin ningún tipo de pruritos dicen ir en nombre del propio presidente de la Entidad Binacional Yacyretá, Oscar Thomas.
COMUNICADO DE LA MESA PROVINCIAL POR EL NO A LAS REPRESAS
“Este es un mensaje de alerta a las comunidades de la costa del Río Uruguay en Misiones ante el censo iniciado por el Consorcio del Río Uruguay, conformado por las empresas interesadas en construir las represas de Panambi y Garabí” expresa el spot radial que por estas horas se encuentra difundiendo a través de diversas emisoras radiales, la Mesa Provincial No a las Represas, ante el anuncio por parte del Consorcio Energético del Río Uruguay en relación al inminente inicio de lo que desde el consorcio denominan Relevamiento Inmobiliario y Socioeconómico (RISE). Se trata de una encuesta pensada para desarrollarse en los pueblos y parajes potencialmente afectados por las represas hidroeléctricas Garabí y Panambí
“Los encuestadores pretenden recabar información sobre las viviendas, terrenos y datos personales de las familias que habitan la zona de potencial afectación del mega proyecto hidroeléctrico Panambí-Garabí” informan desde la Mesa Provincial No a las Represas.
“Recomendamos por su seguridad no brinde información a estas personas y no firme absolutamente nada, ya que no están dadas las condiciones mínimas de información a la ciudadanía para que se realice este censo. Al responder la encuesta o firmar lo que le solicitan, usted está comprometiendo su futuro, ya que esa información que usted brinda, podría ser utilizada luego en su contra, como le sucediera a miles de familias misioneras afectadas por la represa Yacyretá, que fueron censados y luego desalojados y despojados de sus derechos básicos a indemnizaciones justas” advierten.
A tales fines de concientización, ya se encuentra en marcha la planificación y desarrollo de charlas informativas orientadas a advertir a los vecinos de las zonas donde el consorcio pretende realizar el censo, acerca de los riesgos de brindar información a este consorcio, compuesto íntegramente por empresas que se benefician de la construcción de represas y obra pública derivada.
“No hay ninguna posibilidad de que estos estudios tengan un mínimo de imparcialidad, porque quienes lo están llevando a cabo se especializan en hacer represas, su negocio es ése. Van a minimizar los impactos negativos y venderle a la sociedad espejos de colores; no queremos que nuestros pobladores costeros sufran el mismo proceso de desarraigo y estafas que padecieron y padecen miles de afectados de la represa Yacyretá. Ellos también fueron censados en su momento, y luego, con esos datos, engañados por la EBY. Primero recaban la información, le hacen firmar papeles a la gente y luego a la hora de expropiar aparecen los abusos y engaños a las poblaciones para quedarse con sus terrenos a bajo costo” advierten desde la Mesa No a las Represas.
La realidad indica que actualmente no existe ninguna certeza en relación al destino de los poblados que por las inundaciones que generarían los proyectos hidroeléctricos Garabí y Panambí podrían desaparecer. “En la última charla informativa del consorcio preguntamos expresamente dónde y en qué condiciones piensan relocalizar a las miles de familias que serían afectadas y deberían abandonar sus lugares de origen, y la respuesta fue que no se sabe nada aún. Hay un nivel de improvisación enorme, y es por eso que advertimos a la población, que por su seguridad no brinde información en tanto y cuanto no se sepa con precisión cuáles son los planes de reasentamiento, qué piensan hacer con los afectados. La realidad indica que no hay consenso social para estas represas, y si persisten con la idea de seguir avanzando, la conflictividad social en las zonas afectadas podría llegar a niveles realmente indeseados, por eso creemos que es totalmente irresponsables que se siga avanzando con los estudios sin tener el consenso social de los misioneros, sometiendo a miles de familias a la angustia y la incertidumbre” indican desde la Mesa Provincial No a las Represas.
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