Operadoras familiares quieren ingresar a planta del MAS

Piden ser reconocidas como trabajadoras estatales. Apoyadas por ATE, las mujeres que hoy trabajan bajo contrato reclaman no continuar bajo la modalidad de contrato de prestación de servicios, sino como empleadas directas.
Un grupo de mujeres que se desempeñan como “operadoras familiares” continúan reclamando ser reconocidas como trabajadoras estatales.

Las mujeres “realizan el trabajo de campo de las asistentes sociales”, indican desde un parte de prensa de ATE. “Esto incluye un gran desgaste físico y psicológico, ya que deben enfrentarse a personas en situación de riesgo”.

De acuerdo al gremio, “desde hace tiempo, estas compañeras entendieron que la Asociación Trabajadores del Estado es la herramienta que necesitan para pelear por sus reivindicaciones y para luchar por un Estado para todos”.

Una de las operadoras, Daniela Ramos, explicó su situación: “hago transporte y lo que veo de parte del Ministerio y por charlas que he tenido con algunas de las directoras, es que no somos reconocidas como trabajadoras, a veces parece como que prestamos servicios”. Ramos explicó que “esta falta de reconocimiento como trabajadora estatal me produce bronca e indignación, porque tenemos que esperar 3 meses para esperar que nos paguen un sueldo miserable y en negro, lo que me hace sentir desprotegida y vulnerable, porque no tenemos derecho a reclamar”.

La trabajadora que se afilió a ATE describió: “tengo que hacer traslados y me pagan por cada chico $ 200, de los cuales debo sacar para el combustible, lo que me significa hasta un 70 % de lo que me pagan, considerando el riesgo que corro en la calle, pero uno toma el trabajo porque no hay otra cosa y ellos se aprovechan de eso”.

Inclusión

Por su parte, el integrante del Consejo Directivo Provincial de ATE Santa Cruz Manuel Piris explicó que “desde que se acercaron a nuestro sindicato y conocimos a las operadoras familiares, pudimos ver que no son sólo los planes de trabajo, los subcontratos y otras formas precarias de trabajo, sino también cómo mantenían al trabajador sumido en la ilegalidad y las decisiones arbitrarias de personas que no tienen la autoridad para hacerlo”.

Piris denunció que “no hoy existía una figura desde el Ministerio de Asuntos Sociales denominada ‘operador familiar’”, por lo que las mujeres eran totalmente “invisibles a los ojos de la ley y a los ojos de la sociedad”.

Ante esta realidad, lo primero que hizo ATE, indican, “fue reconocerlas como trabajadoras y comenzar a plantear la inquietud y manifestar el reclamo de los derechos de las mismas ante el Ministerio y las distintas direcciones que las tienen a su cargo”.

Trabajo en negro

El gremio indicó que se han realizados reuniones con Jorge Ferreyra, responsable de todas esas áreas y con el ministro Matías Mazú, “sin lograr llegar a un acuerdo conciso y real en la necesidad y problemática denunciada”.

Desde ATE, entienden que “las compañeras son trabajadoras en negro, razón por la cual “hemos hecho la denuncia correspondiente a la Subsecretaría de Trabajo, pero no nos han llamado ni se han expedido al respecto, por lo que el siguiente paso sería denunciar ante el Ministerio de Trabajo de la Nación esta explotación por parte del Gobierno provincial”.

“Estamos contentos porque día a día se suman compañeros que comienzan a comprender que su dignidad como trabajador sólo la podrán sentir en la medida que sean reconocidos y reivindicados como tales, dándonos la fuerza mutua para no bajar los brazos ante tan grande injusticia y penosamente vemos cómo llegamos a un Bicentenario de la Patria en condiciones laborales totalmente repudiables, similares a las condiciones de trabajo de comienzos del Siglo XX”.

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