A pesar del desangelado saludo que le ofreció la Presidente durante la reunión por el "diálogo social" en la industria petrolera, nadie debería descartar que la prensa tradicional en Chubut comience con la instalación de presuntos "acuerdos" entre Mario Das Neves y el Gobierno Nacional, en el marco de una estrategia destinada, en primer término, a alejarlo de la debacle del Peronismo Federal.
Las versiones circulan desde comienzos de la semana en el enmadejado mundo que comparten los analistas de la política y los políticos, aquí, allá y en todas partes. Por eso, no son casuales los títulos que se han leído acerca del "reencuentro" de Das Neves con Cristina en la Casa Rosada y las imágenes del saludo, que parece muy forzado, que cruzaron los dos protagonistas de esta historia que se cuece a fuego a cada vez más rápido en Chubut.
La historia -o la novela- sostiene ahora que Das Neves encarnará la versión "territorial" del peronismo en el 2011, consistente en preservar el espacio propio y, armados con esa herramienta, comenzar el lento re-escalamiento hacia el plano nacional, con el objeto de arrimar a la "mesa chica" que -estiman esos analistas y dirigentes- se armará en el peronismo durante el año próximo.
Por eso y como ya se dijo, es posible que durante el larguísimo fin de semana varios de los medios encolumnados con el dasnevismo, coincidan en la misma narrativa acerca de estos episodios, que colocan a la Presidente en una clave "naif" de la política, sujeta a los armados que aquí se imaginan, se escriben y -en algunos casos- se leen.
En defensa de Das Neves, bien vale la pena decir que él no se ha pronunciado públicamente en favor de estas teorías, aunque habría que tomar debida cuenta de su frase que marca al mes de marzo del 2011 como la época de las definiciones principales en la carrera presidencial.


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