Hay seis detenidos y seis prófugos. Hacían inteligencia, tenían transporte, cobradores y observadores. Compraron autos y señaron dos viviendas.
Tras la postergación que sufrió el miércoles la conferencia de prensa por cuestiones operativas, el fiscal federal Carlos Martínez y el jefe de la policía bonaerense Hugo Matzkin dieron detalles de la causa 413 a cargo del Juzgado Federal 1 que investiga tres secuestros extorsivos ocurridos entre el 28 de diciembre de 2012 y el 27 de agosto de este año.
La banda formada por personas que viven en la ciudad -algunos con antecedentes por otros delitos- tenía una aceitada organización que incluía tareas de inteligencia, comunicación, transporte y cuidado de las víctimas; cobradores y observadores satélites. En cada uno de los casos las personas cumplían diferentes roles y se intenta establecer si además de las doce personas imputadas, otros sujetos participaron en alguno de los hechos.
Durante los allanamientos realizados en Mar del Plata la investigación permitió confirmar la red que formaban los detenidos –cinco hombres y una mujer- y los seis prófugos para los que la Justicia dispuso el pedido de captura nacional e internacional.
Las distintas tareas permitieron confirmar que la banda organizó y ejecutó los secuestros de Rodrigo Cristino el 28 de diciembre de 2012; de Daiana Domenech, el 28 de mayo de este año; y el de Guido Materia, el pasado 27 de agosto. En los tres casos la banda cobró un rescate –de los que no se detallaron montos- y liberó a las víctimas horas después.
Inversiones y compras
En el marco de los 26 allanamientos que dispuso la Justicia Federal se secuestraron cuatro vehículos y una motocicleta, dos de los cuales fueron adquiridos después de cobrar uno de los rescates. Según los investigadores la compra de rodados y equipos de electrónica era una práctica habitual de la banda, a la que en el último tiempo sumaron la intención de adquirir algún inmueble.
Fuentes de la causa confirmaron que entre la documentación secuestrada hay un boleto de compra y venta en el que un integrante de la organización señó una casa en la calle Uruguay al 3600 y otro en el que adquirió un automóvil VW Bora que no fue secuestrado.
La banda se movilizaba en diferentes vehículos y lo mismo hacía con las víctimas a las que trasladaban varias veces durante el cautiverio y mientras uno de los prófugos –siempre el mismo- realizaba las negociaciones telefónicas con los familiares para coordinar montos y lugares de entrega.
Entre los vehículos secuestrados se destaca una camioneta Toyota Hilux 4x4 –similar a la usada en el traslado de Materia-, un VW Gol Trend, un Renault Fluence –abandonado por uno de los prófugos- y el Chevrolet Corsa que compraron después del cobro de un rescate.
Tanto Martínez como Matzkin coincidieron en que la investigación no está cerrada aunque la banda haya sido desbaratada ya que se presume que todos o algunos de los integrantes podrían haber cometido otros delitos en la ciudad.


Comentá la nota