Manifestaron su malestar por la deficiente prestación de servicios por parte de la Delegación local. Denunciaron problemas en la recolección de ramas y el mantenimiento de calles y desagües pluviales, entre otros.
Vecinos de Open Door manifestaron su malestar por la prestación de servicios de la Delegación local, denunciando problemas en la recolección de ramas y el mantenimiento de calles y desagües pluviales, entre otros.
“Hace seis meses que reclamo apertura de zanjas frente a las vías, entre Guadalupe y el puente de la Ruta 192, reposición de caño de agua en la esquina de Guadalupe y las vías, mantenimiento de calles en Francisco Acha y Carlos Disarli, recolección de ramas y varias cosas más, sin respuesta alguna más que un lavado de manos perpetuo”, reclamó Federico. “Llamé a la Delegación a las 6 de la mañana, ya que me dijeron que esa es la única hora en que se puede encontrar al delegado y no se encontraba. Por ende, exijo saber en que ocupa las horas de trabajo, ya que en la Delegación no se encuentra, las calles no las recorre (dicho por su propio equipo) y el pueblo se viene abajo”, completó.
“No vivo en Open Door, pero voy seguido porque allí vive mi hija y es una vergüenza el estado de las calles. Yo le ayudo a mi hija y a mi yerno a limpiar y abrir la calle Gavino Ezeiza. Cuando llueve, ni pensar en entrar con el auto, y eso que figura asfaltada y cobran alumbrado y limpieza”, agregó María Cristina.
Varios vecinos coincidieron en afirmar que la escasa recolección de materia verde los obliga “a quemar ramas y hojas como si viviésemos en el medio de la nada”.
Las críticas también apuntaron a la forma en que se realizaron algunos trabajos viales: “No tuvieron mejor idea que pasar la máquina para remover las calles, especialmente en Rivadavia, y no tirar ni tosca ni cascote. Después llovió y esta re complicado salir y entrar. Trabajamos todos los días y necesitamos la calle en condiciones. Ayer se me fue el auto a la zanja y llegué tarde al trabajo”, contó María.
Incluso la avenida Cabred, la principal arteria del pueblo, es señalada por su mal estado: “La avenida es un caos. El pavimento está roto, hay baches, montañas de ramas y agua estancada, en época de escuela, con todos los niños deambulando por allí y los autos haciendo malabares para no protagonizar una tragedia”, indicó Malena.
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