El OPDS intimó al municipio a que presente “un plan de cierre y saneamiento” del relleno

El OPDS intimó al municipio a que presente “un plan de cierre y saneamiento” del relleno

En una inspección realizada el lunes en el relleno sanitario, personal del Organismo Provincial para el Desarrollo Sostenible detectó una serie de deficiencias que llevaron a ese órgano de control a intimar a la Municipalidad. Entre otras cuestiones, marcó que las celdas no tienen membranas, los residuos estaban dispersos sin cobertura ni compresión y había varios focos ígneos y gran cantidad de vectores. Si no presenta el mencionado plan, podría perder la asistencia financiera que para el manejo de los residuos recibe de la provincia.

La inspección del OPDS detectó que “en el momento de la visita, los residuos se encontraban dispersos sin cobertura ni compresión alguna. Se pudo ver la existencia de varios focos ígneos y gran cantidad de vectores”. 

En las primeras horas de la tarde del lunes, personal del Organismo Provincial para el Desarrollo Sostenible -OPDS- llegó al relleno sanitario de esta ciudad para inspeccionar su estado. Lo que encontró no fue nada alentador, y así lo dejó expresamente manifestado en el acta de inspección.

Entre otras deficiencias, detectó y advirtió la existencia de celdas sin membrana, basura dispersa por todo el predio sin ninguna protección, residuos sin cubrir, caminos internos intransitables y acumulación de agua en distintas partes del terreno, cuestiones éstas que lo ponen en la vereda contraria a lo que en realidad es un relleno sanitario.

Así, el OPDS -que es el organismo de control- alerta la deficiente situación generada por el incumplimiento de los requisitos mínimos establecidos e intima a la Municipalidad a presentar un plan de cierre y saneamiento del sitio donde se están depositando los residuos sin membrana. Si no lo hace, como sanción la provincia podría quitarle la asistencia financiera que le brinda para el manejo de los residuos y también restringirle el otorgamiento de créditos específicos.

El personal del OPDS que llegó a esta ciudad para hacer la inspección, previo a ir al relleno se dirigió a la Municipalidad, pero no fueron recibidos por nadie. Ni el secretario de Obras y Servicios Públicos Héctor Bolpe, ni el subsecretario de Servicios Públicos Sergio Sptile ni el encargado del relleno Marcelo Carrizo, se presentaron ante el requerimiento de los inspectores. De esta manera, debieron dirigirse solos al predio y hacer el relevamiento acompañados por los trabajadores que allí se encontraban.

El acta del OPDS

En un principio, en el acta se deja constancia que la inspección encontró en el predio “todos los residuos generados sin ningún tipo de diferenciación o tipificación. En el momento de la visita, los residuos se encontraban dispersos sin cobertura ni compresión alguna. Se pudo ver la existencia de varios focos ígneos y gran cantidad de vectores”.

En este punto, cabe decir que el control de vectores es fundamental para prevenir las enfermedades que pueden generar moscas, ratas, aves y cualquier alimaña que se concentra alrededor de la basura.

En otro tramo del acta, se especifica que el predio del relleno es propiedad municipal y que cuenta con 18 hectáreas “de las cuales 14,4 están afectadas a la disposición final de residuos. El predio cuenta con control de ingreso, carece de forestación y los caminos internos están en malas condiciones”.

Luego, se indica que de la totalidad de las celdas -cavas donde se depositan los residuos- “sólo la mitad está protegida con membranas adaptadas a la normativa vigente. La disposición actual se realiza sobre las celdas que no cuentan con membrana, las cuales se encontraban con acumulación de agua”, pese que hasta el lunes cuando se hizo la inspección hacía poco más de una semana que no llovía.

El hecho de que conste expresamente que en el relleno se están depositando los residuos sobre celdas sin membranas, significa que lo están haciendo sobre la tierra sin ninguna protección, con la gravedad que ello representa.

Además, esa acumulación de agua a la que se hace referencia no es otra cosa que los líquidos lixiviados altamente contaminantes que desprende la basura y que, por como se está trabajando y unido a lo anterior de la tierra sin protección, traspasan directamente a las napas.

También hace referencia al galpón (donde tantas veces se anunció que se instalaría la planta de reciclado) y su falta de utilización.

Por todas estas cuestiones, la inspección del OPDS dice textualmente que “en virtud de lo descripto, teniendo en cuenta que la Ley de Ambiente Provincial 11.723, artículo 65, dispone que la gestión de todo residuo sólido que no esté incluido en la categoría especial -patogénicos y radioactivos-, será incumbencia y responsabilidad municipal; y teniendo en cuenta lo dispuesto por el artículo 9 del decreto provincial 1215/10, reglamentario de la Ley 13.592, intímase al mencionado municipio que presente ante este organismo provincial un plan de cierre y saneamiento del sitio donde actualmente se están depositando los residuos sin membrana”.

El último párrafo del acta advierte que “este municipio aún no ha presentado el plan de gestión, el cual deberá ser presentado ante el Organismo a los fines de su aprobación, sin perjuicio de dar efectivo cumplimiento a la presentación del programa básico preliminar establecido en el decreto 1215/10, bajo apercibimiento de proceder de conformidad con lo dispuesto en el artículo 6 del mismo decreto y el último párrafo del anexo 1 de la Resolución 40/11”.

Responsabilidades y posibles sanciones

Para entender claramente lo que establece el acta de infracción, vale explicar qué dicen los artículos del decreto y la resolución mencionados.

Al intimar al municipio, se basa en el artículo 9 del decreto 1215/10, el cual establece que “las Municipalidades deberán desarrollar un programa específico de Erradicación de Basurales, orientado a erradicar cualquier práctica de arrojo de residuos a cielo abierto, o en sitios que no reúnan los requisitos mínimos establecidos para la disposición final -ya sea por localización, diseño u operación-, mediante el cierre y saneamiento de los basurales existentes y la instrumentación de acciones que impidan el establecimiento de nuevos basurales en sus respectivas jurisdicciones. Cada municipio será responsable de la ejecución progresiva de este programa específico, sin perjuicio de la responsabilidad que pudiera corresponder a los propietarios, o a quienes utilizaron o manejaron el lugar de disposición inapropiada de residuos”.

A su vez, advierte que entre las actividades de cierre y saneamiento está “la reconversión de las prácticas existentes de vertido no controlado o deficientemente controlado de basura, orientando su transición a un sistema controlado de disposición final en el mismo sitio…”.

De esta manera, el OPDS está diciendo que los residuos se están arrojando a cielo abierto y que, por lo tanto, no existe una disposición controlada de la basura que se genera en Azul.

Y en lo que hace al plan de gestión que le obligan a presentar al municipio, expresa claramente que si no lo hace procederán según el artículo 6 del decreto 1215/10, que establece que “el incumplimiento por parte de los Municipios de los plazos establecidos, sin mediar debida y fundamentada justificación, podrá implicar, a criterio de la Autoridad de Aplicación, restricciones para éstos respecto del acceso a la asistencia financiera provincial o de la priorización en el otorgamiento de créditos específicos. Sin perjuicio de ello, la Autoridad de Aplicación podrá determinar las acciones conducentes a superar tales incumplimientos, con cargo a los respectivos Municipios”.

Lo mismo establece el último párrafo del anexo 1 de la Resolución 40/11 que también se menciona en el acta y que dice textualmente que “los incumplimientos podrán acarrear la suspensión de colaboración y/o el rechazo de las solicitudes de asistencia financiera otorgadas por esta Autoridad de Aplicación”.

De esta manera, el Ejecutivo deberá hacer caso al acta del organismo de control y poner en orden el relleno sanitario que de un tiempo a esta parte se convirtió lisa y llanamente en un basural a cielo.

EL DATO:

El acta del Organismo Provincial para el Desarrollo Sostenible confirma lo que este diario publicó el 25 de marzo pasado, cuando se mencionó que EcoAzul más que un relleno sanitario es un basural a cielo abierto y se hizo hincapié en todas las deficiencias ahora marcadas por ese organismo. En ese momento, pese a la evidencia de las fotografías que se publicaron, hubo un intento por parte del Ejecutivo de minimizar la situación. Ahora, sólo se puede decir que es el órgano de control de la provincia el que está advirtieron cómo se manejan los residuos en Azul.

 

POSIBLES SANCIONES

Entre las consecuencias que podría acarrearle al municipio no presentar el plan de saneamiento al OPDS, se menciona que podrían aplicarle restricciones al acceso a la asistencia financiera provincial que recibe y también podrían quitarle la priorización en el otorgamiento de créditos específicos.

En este sentido, cabe recordar que según datos oficiales del gobierno de la provincia, la Municipalidad de Azul recibió en sólo tres meses 277.911 pesos para el tratamiento de residuos. En enero percibió 78.181 pesos; en febrero 101.272 y en marzo 98.457.

 

INTERPELACIÓN A BOLPE POR EL RELLENO SANITARIO

En este marco, cabe recordar que en la última sesión el Concejo Deliberante aprobó por mayoría interpelar al secretario de Infraestructura, Obras y Servicios Públicos, Héctor Bolpe, para que dé explicaciones sobre el relleno sanitario. El proyecto fue presentado por el bloque +Azul y tiene cuatro puntos específicos sobre los que deberá responder el funcionario de Inza.

– Situación actual del relleno sanitario EcoAzul y las plantas de residuos de las localidades de Chillar y Cacharí.

– Acciones emprendidas para mejorar el estado durante la actual gestión municipal, y análisis de los resultados de dichas acciones.

– Acciones implementadas para normalizar el funcionamiento desde la elaboración de la Audiencia Pública.

– Acciones promovidas para la implementación de un Plan Integral de Gestión de Residuos Sólidos Urbanos.

Aún falta que el Concejo establezca qué día y a qué hora se llevará adelante la interpelación.

“¿HASTA DÓNDE PRETENDE/N LLEGAR CON ESTE CIRCO POLÍTICO?”

El secretario Adjunto del SOEMPA, Miguel Burgos, elevó ayer una nota al intendente José Inza y al Concejo Deliberante, que se reproduce a continuación.

En principio, el dirigente señaló que la nota tiene dos puntos principales y cruciales.

El primero de ellos, comunicarle por expediente el Acta de Inspección que realizó personal del OPDS, ya que ninguno de sus funcionarios se hizo presente ni atendió los llamados del personal de ese organismo provincial.

El segundo, “dejar en evidencia, y que conste en acta, la irresponsabilidad de sus funcionarios directos e indirectos con incumbencia al sector y la gestión ambiental del Municipio de Azul”.

En otro párrafo, apuntó que “es lamentable y doloroso saber que estamos ante una problemática ambiental como es la que presenta EcoAzul y que no exista solidaridad y cooperación para lograr revertir esta problemática”.

Asimismo, el dirigente marcó que “contamos con un lugar habilitado para la disposición final de residuos sólidos urbanos, lo cual me enorgullece como azuleño porque son contados los lugares aprobados por el ente provincial para esta actividad, y aún así siempre busque delegar y no hacerse cargo del compromiso y la importante responsabilidad que tiene cada funcionario municipal”.

Inmediatamente, indicó: “me pregunto, hasta dónde pretende/n llegar con todo este circo político armado, que en cada ocasión que se reclame algo general o puntual se argumente “responde a una finalidad política”.

Añadió que “es suficiente con mirar informes audiovisuales para darnos cuenta que el lenguaje que transmite desde su persona es confrontativo, sin describir lo vergonzoso que sería salir públicamente y dejar expuestos ante la sociedad las mentiras y las actuaciones de cada funcionario, y la perversidad de cada uno. Aclaro, hay excepciones”.

También advirtió que “nuestra intención como empleados municipales y ciudadanos, en la mayoría de los casos, fue buscar mejorar nuestra calidad de vida. Vuelvo a preguntar: ¿decir lo que pensamos es ir en contra de la democracia?. ¿Es ofensa pensar diferente o ser sinceros?”.

A su vez, agregó que “escuchar hablar de igualdad y equidad social, transmitir valores humanos y hasta reproducir un modelo de Proyecto Político Nacional Popular -que considero fantástico- pero no saberlo aplicar localmente es sinónimo de ineficiencia de su grupo político (fracaso). Hay que hacerse cargo y eso se verá reflejado en su momento, donde la igualdad de oportunidades existen solamente para pocos pero la padecemos muchos”.

En el último párrafo, expresó: “Sr. Intendente, espero que las decisiones que tome con respecto a lo anteriormente mencionado sea la correcta. No lo dudo en estos momentos porque estoy convencido que va a tener en cuenta el beneficio colectivo de muchos ciudadanos, en mejorarle la calidad de vida, y no de algunos pocos amigos”.

Comentá la nota