Oncología del San Roque, sin refrigeración desde diciembre

Oncología del San Roque, sin refrigeración desde diciembre
Se dañó el motor del acondicionador de aire del servicio. No pueden usar ventiladores porque se remueven gérmenes y bacterias. El director prometió una solución, que todavía no llegó.

Los siete niños que están internados en la sala de Oncohematología del hospital materno infantil San Roque no solo deben enfrentar graves patologías. Desde diciembre en ese sector, ubicado en el segundo piso del nosocomio paranaense, no funciona el aire acondicionado. El problema se agrava porque debido al cuadro clínico que presentan los pacientes se tiene que evitar el uso de ventiladores y la apertura de ventanas, con lo cual las temperaturas extremas se tornan todavía más insoportables .

“Hay un hongo que es muy perjudicial para los niños, por eso evitamos ventilar los ambientes en el sector de internación. Por eso se tiene que cerrar todo herméticamente”, describe el panorama a UNO la enfermera Rosa Rueda.

Averiado

El aire acondicionado de la sala en cuestión es uno de los tantos artefactos que dependen de un sistema centralizado. “Al aparato algo se le quemó, por eso no fue tan fácil solucionarlo. La respuesta que nos dieron es que tenemos que esperar a que compren el repuesto. Es un artefacto muy grande y abastece a todo el piso”, explicó Milagros Malerva, jefa del Servicio de Oncohematología.

La ola de calor hizo que la sensación térmica superara los 40º durante la semana anterior. El sofocante clima de enero se tradujo en niños transpirados, con sus cuerpitos empapados, lo que se convierte en un factor de riesgo inminente para su debilitado estado de salud, sobre todo porque carecen de defensas. “Esto va en desmedro de la salud de los chicos, más allá del

bienestar de los que estamos acá”, aclaró Malerva.

Padres en alerta

Joaquín es papá de Federico, de 3 años, quien padece de leucemia. Junto a su mujer Leticia reparten su tiempo entre su Nogoyá natal y Paraná para supervisar el cuidado del menor, cuyo tratamiento ya lleva un mes.

Debido a la gravedad de su patología, el niño es uno de los pacientes alojados en las salas de aislamiento de la unidad. Al igual que los demás chicos internados en el lugar tiene que soportar las elevadas temperaturas. “No tiene que ver con una cuestión de confort; nosotros no estamos buscando hotelería. Pero la transpiración de los chicos es un caldo de cultivo. Es una cuestión muy propicia para las bacterias y ellos justamente tienen que estar muy cuidados”, planteó angustiado el hombre.

Petición

Las autoridades del área aseguraron que no presentaron ninguna nota planteando el problema, aunque señalaron que un grupo de padres recurrió la semana anterior al director del hospital, Hugo Cati, para solicitarle una reunión. Llamativamente el funcionario no los atendió. “No te sabría decir el porqué de su negativa a atendernos”, dijo el papá de Federico. Asimismo el hombre responsabilizó al Estado “por el desamparo” que están viviendo, a la vez que calificó a esta realidad como “muy grave”.

A su lado, Mariana, mamá de Xiomara de 5 años que también padece un cuadro de leucemia, no ocultó su preocupación por las deficientes condiciones de internación. “Coincido en todo con los demás padres. Nosotros estamos en la parte externa, aunque tenemos conocimiento del inconveniente planteado.

Un problema que se repite

La falta de aire acondicionado también afecta a los servicios de Cirugía y Terapia Intensiva, según pudo averiguar UNO.

Un panorama similar se repite en los boxes de la Sala 4 del centro médico. Hasta hace nueve meses contaban con el servicio, pero hoy solo funcionan en cuatro de los 22 habitáculos y ya bloquearon dos porque la falta de refrigeración hacía imposible su ocupación. Para el box Nº 3 solicitaron un equipo hace unos ocho meses. Al parecer, el nosocomio contaría con el aparato, pero no hay personal capacitado para instalarlo.

“Ayer trabajando me tuve que poner un camisolín, una gorra y un barbijo. Cuando me los saco era agua lo que me corría. Me sentí tan mal porque es la primera vez que uno trabaja en estas condiciones”, contó la enfermera Rosa Rueda.

Temperatura acorde

Por las patologías que presentan la mayoría de los chicos internados en la mencionada sala, es muy común que presenten sudoración, por lo que se torna necesario alcanzar un equilibrio en los niveles de temperatura.”Ventiladores no se pueden usar porque estamos removiendo todos los gérmenes y bacterias. Los chicos están inmunosuprimidos, no tienen defensas”, añadió la trabajadora de la salud.

“Nosotros nos manejamos mucho con la temperatura: si el chico tiene temperatura quiere decir que hay una infección, hay que policultivar y aplicar antibiótico. Entonces es todo un tema, no tiene que ver solamente con el confort”, sostuvo la enfermera.

En la sala de Oncohematología del San Roque se encuentran internados siete pacientes, con una capacidad de internación para 12 personas. Todas las habitaciones están ocupadas, incluso algunas de ellas son dobles. En todo momento el personal de la repartición se preocupa para que las condiciones de higiene y mantenimiento estén cubiertas. De esta manera se evita la proliferación de bacterias y gérmenes que puedan afectar la salud de los niños.

Sin refrigeración adecuada y pese a la imposibilidad de utilizar otro tipo de elemento para hacerle frente al calor, el estado de los pacientes se mantiene estable. Para los familiares y los empleados el agobio climático poco parece importar, sabiendo que al bienestar se lo tienen que brindar a los chicos.

“El director tendrá que ver de dónde saca, de dónde obtiene los medios económicos para arreglarlo. Eso ya le competería a él. Pero es el Gobierno, es Salud, los que tienen que velar por esto”, manifestó Rueda, enfermera que también pasó por la jefatura de Oncohematología.

El reclamo para que se solucione el desperfecto en el funcionamiento del aire acondicionado ya lleva casi un mes: en el medio se registraron jornadas con temperaturas agobiantes y es de suponer que esto motiva contratiempos en la atención de niños en situación de aislamiento.

Lo más grave de todo es que está en juego la salud, y por ende, la vida de muchos pacientes. De las autoridades dependerá que el panorama se revierta.

Sin respuesta

UNO buscó comunicarse con el director del hospital San Roque, Hugo Cati, ante la situación planteada por un grupo de padres y autoridades de la sala de Oncohematología, que denunciaron la rotura del aire acondicionado que refrigera la sala ubicada en el segundo piso. Pese a insistentes llamados telefónicos, se hizo imposible conocer la versión del funcionario.

Incluso un trabajador de este medio se dirigió hasta la sede del nosocomio para mantener una entrevista personal con el directivo, pero no se lo pudo localizar. La respuesta del profesional a los encargados del servicio de Oncohematología fue que el aparato sería reparado, aunque todo dependía de la adquisición de un repuesto. Hasta el momento la solución no se hizo efectiva, por lo que casi una decena de niños padece el sofocante calor mientras llevan adelante tratamientos específicos para superar diferentes patologías.

A la espera

Al parecer desde la Dirección del centro médico se explicó que la situación se normalizaría a la brevedad, pero nada de ello sucedió. “Ya hicimos todo lo que estuvo a nuestro alcance, pero no obtuvimos respuesta alguna”, argumentaron desde el servicio afectado por el desperfecto.

No sería la única dependencia que presenta este tipo de percance, ya que otras áreas del nosocomio hicieron público la falta de aire de acondicionado, tales como Cirugía y Terapia Intensiva.

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