Omar Labruna ya pisó y se está amoldando al Víctor Legrotaglie. El nuevo entrenador de Gimnasia arribó al estadio por la mañana, conoció las instalaciones y luego ya se mentalizó para trabajar con los profesionales que tendrá a cargo.
Primero habló con todos juntos, aún con los que estaban vestidos de “civil” y hasta con muletas como los casos de Cristian Taborda y Raúl Albornoz, pero después mantuvo charlas individuales con la mayoría de los jugadores, pero con los que más habló fue con los que no fueron titulares.
“Esas charlas individuales fueron para saber como estaban y por qué creían que no estaban jugando. Los jugadores me dicen que les está faltando confianza, pero les dije que ellos me tienen que dar la confianza para que yo los ponga. Acá todos son importantes en el plantel y se los hice saber. También les pregunté en que lugar de la cancha se sentían más cómodos. Para mí son tan importantes los jugadores que están jugando como los que están afuera, porque ellos son los que ayudan a empujar”, soltó Labruna.
Mientras los que fueron titulares ante Patronato realizaron trabajos regenerativos, el resto del grupo realizó una sesión de fútbol reducido donde se pudo observar que el flamante DT quiere un equipo agresivo y que siempre intente buscar el arco contrario.
El mensaje fue claro y el hijo de Angelito Labruna le hizo saber a todos los jugadores que quedan 12 finales y que necesita de todos para sacar adelante a Gimnasia: “Les dije que hay que tener mucha confianza para lo que se viene. No podemos mirar más para atrás. Vamos a exigirles mucho porque se vienen 12 finales y hay que jugarlas como tal. Hay que mantener el lugar que ganó Gimnasia en la B Nacional.
He visto que es un equipo con muchos expulsados y al que le cuesta mucho ganar de visitante”.
Antes, y en otro sector de la cancha, Leonardo Aguirre (entrenador de arqueros) trabajó con los cuatro porteros en una dura sesión y aclaró que pidió un informe y le hablaron maravillas.
Pensando en el futuro inmediato, llamado All Boys, Labruna aseguró que entre hoy y mañana definirá el equipo para el sábado: “Miércoles y jueves vamos a hacer fútbol porque necesito verlos en acción. Ahí delinearé el equipo que va a jugar contra All Boys. Se viene un rival directo y lo bueno es que a la mayoría de los rivales directos los vamos a enfrentar en nuestra casa”.
Está claro que Gimnasia necesitaba un cambio de aire, un golpe de timón y llega cuando el torneo y la pelea por la permanencia está viva.
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