No sólo son los vecinos quienes reclaman por estos incidentes que se viven todos los fines de semana sino que también los comerciantes de la zona. Reclaman una solución para esta situación. Hace días el Intendente Eseverri anunció la instalación de cámaras de seguridad en la zona de boliches.
Son vecinos de microcentro quienes manifestaron su descontento con respecto a "las pintadas nocturnas, como también los diferente destrozos" que sufren en sus viviendas y los comercios.
Según destacan en Infoeme los vecinos sostienen que cada fin de semana se registran roturas en vidrios, timbres y puertas en casas de esta zona y reclaman una solución.
La preocupación de los vecinos aumenta ante tal situación, ya que el desequilibrio entre los costos de dañar y reparar, a la hora de las pintadas y grafitis callejeros es notorio, "se puede comprar una lata de pintura de un litro, o un aerosol de 250 centímetros cúbicos, por alrededor de 50 pesos, pero restaurar totalmente un muro agredido sale varias veces más entre mano de obra y materiales", destacaron.
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