En el contexto de la sequía, el viento fue determinante para el trabajo de los voluntarios este verano. Más de 90% de las salidas se produjeron entre el 20 de diciembre y el 31 de enero.
El día que Olavarría registró la temperatura más alta en 25 años, el 18 de enero cuando llegó a 39,7 grados, que se combinó con viento del noroeste a 26 kilómetros (que alcanzó casi 50 kilómetros por hora), ocurrió el mayor despliegue de voluntarios y vehículos: cinco unidades con 40 hombres trabajaron en el incendio de una quinta de Colón y ruta 60 entre las 12.30 y las 17. El predio sumaba 30 hectáreas, no era grande pero las complicaciones venían de la mano de la rotación del viento y de la presencia de casas, animales, un monte y un vivero.
"El viento hace que te corras, así que tenés que ver hacia dónde cortas el fuego y te dirigís. Tenés que ver las casas y cuidar los animales", recordó el comandante Julio Kolman, quien estuvo a cargo de ambos siniestros, para agregar que "en la zona de quintas y chacras es donde más trabajo nos da. En un campo esperás el fuego, ves dónde haces el contrafuego y estás tranquilo".
La temporada de verano es la que históricamente más incendios forestales registra. Según las estadísticas a las que accedió EL POPULAR, de diciembre a marzo Bomberos fue convocado a 399 servicios. Más de 90% de las salidas se produjeron entre el 20 de diciembre y el 31 de enero: en ese período hubo 365 incendios forestales. "Fueron 40 días en los que el personal estaba 6 u 8 horas en sus trabajos y después venían otras 7 u 8 horas acá", definió sobre el esfuerzo que implicó asistir a todos los llamados.
En 11 casos requirieron abastecimiento con unidades cisterna, es decir, el agua que llevaban no alcanzó para sofocar el fuego y solicitaron un refuerzo. El Municipio sumó dos camionetas y dos camiones regadores. El Ejército también aportó un camión y puso personal a disposición.
Sequía y viento. Entre el 1 de diciembre y el 19 de ese mes se registraron 18 casos. Pero el 20, con el arranque de la ola de calor y los vientos fuertes, se dispararon los casos: hasta fin de ese mes tuvieron 78 servicios. Enero continuó el ritmo. La Asociación de Bomberos informó que el primer mes del año totalizó 287 salidas: la primera semana sumó 131 incendios -que dejó un promedio diario de 19 servicios-, la segunda semana tuvo 50 incendios, la tercera tuvo 74 y la última 33 salidas.
"Hubo algo inusual para esta época que superó lo de años anteriores: la sequía -que ya la veníamos teniendo-, el calor -estuvimos casi un mes con más de 30 grados- y el viento que hubo mucho desde fin de año hasta mitad de enero. Todo hizo que se diera lo que pasó, acá y en la Provincia", dijo. Trabajaron 121 hombres y se desplegaron 13 autobombas, "fue un trabajo muy duro para la gente nuestra" definió Kolman.
"En diciembre, los primeros 20 días tuvimos un promedio de un servicio por día. A partir del 20 al 31, en 11 días hubo 78 servicios. Se disparó", indicó el oficial Adrián Guevara, quien elaboró el informe de trabajo de la temporada. "Pasamos de tener entre 7 y 8 servicios por día, a llegar a estar entre 15 o 20 salidas diarias. Luego pasábamos a 6 salidas si no había viento", explicó.
Kolman enfatizó "con viento el trabajo es otro. Y como estaban los días, de 30 y más grados, con viento nos teníamos que correr. La peligrosidad pasa a ser otra y ya no es un incendio común".
El pico de incendios se cortó, y ya no volvió a levantarse, después de las primeras lluvias de febrero. "Por el agua, porque estaba prácticamente todo quemado en la parte urbana y gran parte de lo que es lo rural, y porque la cosecha ya había sido levantada, no volvió a complicarse la situación", indicó Guevara, quien amplió que "cuando se levanta la cosecha, producto de las maquinarias, se puede prender fuego y además cuando se levantan no hay tanto movimiento y tránsito en los caminos rurales".
Por zonas. Olavarría tiene 753.000 hectáreas de campo que cubren las dotaciones del Cuartel Central y los destacamentos Loma Negra, Sierras Bayas e Hinojo. Estos tres últimos tienen mayor convocatoria de la zona rural que los rodea. La zona rural que concentró mayores inconvenientes fue Santa Dominga, en inmediaciones de ruta 226 hacia Blanca Chica. "Eran incendios grandes porque se trataba de rastrojos, sembrados y montes. Es lo que más desgaste y tiempo lleva para el personal y los vehículos", resumió el oficial Adrián Guevara.
En tanto, detalló que en la planta urbana "la zona más afectada es la delimitada por Riobamba, Pellegrini, Del Valle y Frontera Sur. Es la zona sur de la ciudad donde más incendios forestales tenemos".
Pérdidas. "En este período hay una cantidad de elementos que se han quemado: los daños son los que se consignan en los partes, pero no tenemos referencia de los daños que evitamos", aclaró Guevara, para señalar que en total las pérdidas por incendios forestales alcanzaron 1.183,5 hectáreas. De esas, el 90% se quemó en la zona rural: fueron 1.067 hectáreas. Las restantes 116,5 hectáreas es la suma de todos los lotes que se prendieron en la planta urbana.
Las pasturas quemadas totalizaron 830 hectáreas, de rastrojos fueron 149 y de sembrados 88 hectáreas. Además se perdieron 23,5 hectáreas de montes y 467 rollos de pasturas, que tienen un alto valor comercial.
Balances. Los balances anuales de la Asociación de Bomberos se realizan del 1 de noviembre de un año al 31 de octubre del siguiente. Con los datos de la demanda de ese período se definen las inversiones requeridas para sostener el servicio en el ejercicio que se abre.
"En lo que es incendio forestales el período 2012-2013 tuvo 35% de aumento con respecto al período 2011-2012", explicó Guevara, quien dejó en claro que "la demanda va en aumento siempre".
Entre el 1 de noviembre de 2011 hasta el 31 de octubre de 2012, Bomberos prestó 914 servicios por todo tipo de casos. En el período siguiente, hasta el 31 de octubre de 2013, hubo 983 servicios. El aumento de la demanda fue de 8%. En este sentido, Kolman aclaró que producto de que el pico de suba se dio en los casos de incendios estructurales (en viviendas en zona urbana), se decidió la compra de dos camiones para sumar a la flota de vehículos.
En tanto, del 1 de enero de 2013 al 31 de diciembre de ese año, sumaron 1.140 servicios y el promedio diario ascendió a 3 casos. En el mismo período de 2012 habían sido 787. En esta franja, el aumento de la demanda fue de alrededor de 30%.
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