Olavarría cuenta con un nuevo centro terapéutico para atención de adicciones

Es el primer lugar que aborda las adicciones con internación. Funciona en Pringles al 2700 y recibe a pacientes derivados por cuestiones judiciales o que se internan en forma privada. La apuesta es tratar todo tipo de adicciones en forma personalizada para lograr la reinserción social. Fue aprobado por el Ministerio de Salud de la Provincia de Buenos Aires.
Los que están a diario muestran la resolución del Ministerio de Salud con mucho entusiasmo. Es que es el resultado de un intenso trabajo previo, lo que permitió que en nuestra ciudad ya funcione el Nuevo Centro Terapéutico Olavarría, una entidad de tratamiento de las adicciones para adultos dependiente de la Asociación Civil sin fines de lucro "Juntos por la Vida".

"Empezamos a trabajar hace mas de ocho meses", comentó el presidente de la Asociación, José Luis Alvarez, aunque la asociación civil nació en el año 2006 con el objetivo de ayudar a jóvenes y adultos a alejarse de la calle. "Pero ahora empezamos a gestionar, capacitarnos, buscar el staff adecuado. No es fácil pero tenemos mucha ilusión de poder prestar un servicio más a la comunidad, por supuesto a todas las personas que lo requieren. Somos de puertas abiertas para todas aquellas personas que quieran sacarse dudas, que tengan algún problema", agregó.

El director médico de la institución es el Dr. Roberto Tur, mientras que la directora terapéutica es la Lic. Avelina Videla. La capacidad del lugar está pensada para 30 personas, siempre mayores de edad. "El tema de las adicciones es muy complejo. Los primeros programas de comunidades contemplan pacientes cada vez mas complicados, delicados, entonces quisimos armarnos bien para poder trabajar mejor", agregó la directora terapéutica.

El Nuevo Centro será de asistencia e internación, con modalidad cerrado y abierto. "Se desarrolla una modalidad de tratamiento residencial para la rehabilitación de pacientes afectados por el abuso en el consumo de drogas o alcohol". Operar con modalidad cerrada y abierta implica la internación, supervisión psiquiátrica, pero con vistas a la reinserción laboral y social, que es el principal objetivo del lugar.

"Tenemos toda la atención farmacológica, pero también talleres, grupos, etc. que apunta a la reinserción bien armada. Nos gustaría que parte del programa sea salir de aquí con un título, que pueda salir con capacitación de este lugar", apuntaron. Por eso es que "una vez que el paciente cumple el período de adaptación pasa a la fase de reinserción social y luego al ambulatorio. El tratamiento en si termina con seguimientos programados y acompañado por personal profesional", explicaron los directores de la institución.

La idea es trabajar con un tope de hasta 30 personas, mayores de edad, que pueden ser derivadas por organismos judiciales o por llegar por decisión propia. "Casi el 90% son casos judiciales. El juzgado nos va pidiendo informes mensuales y es el que deriva a diferentes instituciones habilitadas. Ahora nosotros somos una de esas instituciones para recibir pacientes, estamos ya en los listados de los juzgados. Eso no quita que de manera privada se pueda lograr realizar el tratamiento", aseveró Alvarez.

Largo camino

La asociación civil se mostró agradecida por el apoyo municipal. El viernes se reunieron con Horacio Hohl, referente del Municipio en el área de políticas preventivas de salud y destacaron el apoyo de parte del gobierno municipal.

"Siempre tuvimos la cuestión económica como condicionante". Hasta que recibieron ayuda de particulares. "Esto es privado, no recibimos subsidios de ningún lado", aclararon.

"La decisión de que sea acá en esta ciudad tiene que ver con la ubicación geográfica de Olavarría. Los casos de adicciones terminaban en Hinojo y se les escapa de las manos. A veces pueden ayudar en la emergencia y el CPA lo hace muy bien en prevención y asistencia pero no con internación. Por eso es bueno que en Olavarría haya una institución de esta índole".

La idea es atender por todas las obras sociales. De hecho los dos pacientes que ya están internados cuentan con obras sociales que cubren el tratamiento. Si bien existe un estándar metodológico para el tratamiento, éste no se transforma en un modelo rígido para los internos, ya que la estructura se adapta y personaliza a las características y necesidades de cada paciente que ingresa. "Puede llegar a reconocerse juntamente con su familia o referente que hacer sobre el problema. Con mucho esfuerzo, disminuirán algunas de las peores emociones, la familia se sentirá más serena y podremos acompañar al paciente ayudándole a encontrar que la vida sigue valiendo la pena", dijeron.

Por eso las familias son parte importante del tratamiento. Por eso es que los pacientes "tendrán oportunidad de socializar, realizarán actividades recreativas. Las familias deben recibir apoyo y dedicación al respecto en los espacios destinados a multifamiliares".

El equipo de profesionales también está integrado por un enfermero, dos operadores terapéuticos y dos psicólogos. "Hay una cuestión que queremos dejar bien clara y es que no es que ponemos una huerta y queremos que los chicos sean huerteros sino buscar qué es lo que cada uno quiere y poder acompañar desde ese lugar, apuntar a las individualidades, a un tratamiento personalizado. Es un trabajo muy profundo en eso, pero creemos que puede dar buenos resultados", remarcaron quienes están al frente del proyecto que ya se hizo realidad.

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