En la noche del miércoles, en la Casa del Bicentenario, en el marco de la Semana de las Voces Originarias se presentó el Proyecto de Conservación del Cóndor Andino, que posiciona a nuestro parque entre las instituciones más importantes del mundo teniendo en cuenta su activa participación en dicha política conservacionista, impulsada a nivel local por la gestión del Intendente José Eseverri.
En la oportunidad se proyectó un video explicativo del proyecto donde se aborda la parte técnica y educativa del mismo como así también las imágenes de la última liberación realizada en las Sierras de Pailemán, departamento de Valcheta Provincia de Río Negro, que contó con la concurrencia de una importante delegación olavarrienses.
La Escuela N° 701 que funciona en las Unidades Penitenciarias N° 2 y 38 entregó al Parque Municipal “La Máxima” una pintura alusiva al cóndor. Estuvieron participando también alumnos de segundo año del Profesorado en Biología y Ciencias Naturales del Instituto Superior de Formación Docente N° 22 “Adolfo Alsina”.
Proyecto de Conservación del Cóndor Andino
El cóndor andino, el vuelo de aves más grande del mundo, ha comenzado a extinguirse en vastas zonas de su distribución original. La especie fue desapareciendo indiscriminadamente debido a la falsa idea de que se alimenta de ganado (cuando en realidad es un tesoro), el uso de cebos tóxicos, la ingestión de balas de plomo y la pérdida de hábitat son las causas que amenazan su supervivencia.
Su desaparición no sólo afecta al delicado equilibrio ecológico, sino también representa una pérdida terrible para las comunidades nativas de América del Sur que lo han honrado durante miles de años, teniendo en cuenta que una relación sagrada entre el hombre y Dios.
En Argentina, los naturalistas como Charles Darwin y Perito Moreno se encontró con cóndores en la costa atlántica de la Patagonia durante la 19 ª mitad del siglo, en lugares donde la especie ha desaparecido en los últimos 170 años.
El objetivo del proyecto es la conservación del cóndor andino en toda su distribución en América del Sur, para rescatar los conocimientos ancestrales de los pueblos originarios que supo respetar y honrar a esta especie durante miles de años, y para reintroducir esta especie en el Atlántico costa patagónica, en las zonas donde se extinguieron.
“A lo largo de estos años, Olavarría se constituye en un centro de reproducción. Los ejemplares que no pueden volver a la vida silvestre, en Olavarría encuentran un lugar donde reproducirse”, sostuvo Luis Jácome.
“Si bien Argentina y Chile tienen las mejores poblaciones que existen en la actualidad, hay extinciones locales, como por ejemplo en la costa del atlántico. No se si ustedes sabían que los cóndores no son exclusivos de la cordillera. Estas aves fantásticas volaban en la costa del atlántico en la desembocadura del Río Negro. Naturalistas como Charles Darwin, Perito Moreno, Hudson, ellos veían a los cóndores volar cerca de lobos marinos y ballenas. Eso lo anotaban en sus bitácoras de viaje pero en aquel momento no había sistemas de geo posicionamiento satelital para localizar donde estaban los dormideros, las condoreras, los lugares claves, especiales, donde los cóndores se reúnen a dormir en bandadas numerosísima. Imagínense que en nuestra Patagonia, cerca de Bariloche, hemos llegado a contar 124 cóndores durmiendo en una noche en una condorera”.
“Cuando empezamos en 1991, hace 20 años atrás, con el trabajo veíamos que los cóndores estaban desapareciendo pero sabíamos que esta especie durante miles de años fue y es honrada por las comunidades originarias en toda Sudamérica. Entonces, decíamos ¿qué sabemos nuestros abuelos que nosotros desconocemos?”, relataba Jácome sobre los comienzo del proyecto.
Sobre el falso mito de que el cóndor se alimentaba del ganado que servía como justificación para su indiscriminada desaparición, Luis Jácome, cuenta que cuando “el cóndor baja a comer, imagínense un animal de 3 mts de largo y 1,20 mts de altura, y no baja uno, bajan 20 o 30 cóndores. El paisano llegaba y encontraba la vaca muerta con 20 o 30 cóndores, si un águila se come una libre, por regla de tres simple, un cóndor se come una vaca. Era más fácil echarle la culpa a alguien. Esto se hizo durante muchos años y al cóndor le costó la extinción, le costó la vida”.
“Nosotros dijimos que se iba a trabajar como sí fuéramos dos alas de un cóndor, uniendo la ciencia, el último adelanto biotecnológico, con la cosmovisión de los pueblos originarios, que son quienes nos aportan todo lo que tiene que ver con el respeto de todas las formas de vida”, destacó.
“Mientras tanto desarrollamos un trabajo bien grande porque estas aves son muy lentas de reproducir. Los cóndores son como si habláramos de dinosaurios, son fósiles vivientes, animales muy antiguos, tan antiguo que no tienen canto, son tan antiguos que ni siquiera arman un nido para reproducirse apenas un huequito en la arena, son tan antiguos que tienen una sola cría, y si los dejas solos tienen una sola cría cada 2 o 3 años, y esa cría va a demorar 12 años en ser fértil. La tasa de reproductiva es muy baja y la pérdida de un cóndor es irreparable”, agregó por su parte.
“Comenzamos con el programa de incubación artificial, ordenamos las poblaciones de cóndores activas. Cada año llegan 10 cóndores desde distintos lugares del país con problemas. Al 70% podemos rehabilitar, esto se hace en el Zoológico de Buenos Aires, y el otro 30% no se puede liberar porque le falta el ala o tiene un problema grave. Entonces esos animales se derivan a lugares de cría”.
Jácome reconoció el sostenido trabajo olavarrienese en el proyecto conservacionista: “a lo largo de estos años, Olavarría se constituye en un centro de reproducción. Estos ejemplares que no pueden volver a la vida silvestre, en Olavarría encuentran un lugar donde reproducirse y un lugar donde se hace educación ambiental, un lugar donde la gente pueda empezar a entender quién es el cóndor, qué sucede con esta especie, por qué hay que cuidarlo, de qué se trata y de la mano del cóndor entrar en la conservación de toda la vida silvestre”.
“Hay estudios que hizo el padre de la etología Konrad Lorenz, que es la ciencia que estudia el comportamiento de los animales en libertad o incondiciones de laboratorio, que ha demostrado que paseando una cajita de cartón con unos piolines trabajando con un pato, ese pato se imprimía la imagen de la cajita, y cuando lo liberaban con otros patos, seguían a la caja de cartón y no a sus propios conteneros. Es un proceso que funciona en la naturaleza. Un cóndor nace en la montaña, a miles de metros de altura, aislado, y todo lo que ve es a sus padres. Entonces ellos fijan esa imagen, que nosotros reemplazamos con títeres. Veíamos que cuando crecen, imagínense que nos lleva 5 meses que un cóndor crezca, cuando crece lo juntamos con otros cóndores a socializarse y se reconocen pero no sabíamos si se podían reproducir o no”, comentó sobre el cuidado que requiere el pichón con títeres similares a los padres del cóndor.
Jácome concluyó que “recién ahora estamos viendo la respuesta de todo este trabajo, de todo este esfuerzo que venimos haciendo hace todos estos años” y en línea generales, dijo que “lo que quiero que les quede claro es que es un animal sagrado, que durante miles de años fue sagrado, que sepan que ocupa un rol importante en la naturaleza como el limpiador natural, carroñero, que limpia el ambiente de focos de infección, que sepan que el proyecto tiene un pilar que es la incubación artificial y la cría parental, que sepan que acá en Olavarría son cuna de cóndores, de acá se reproducen cóndores que se liberan en todo Sudamérica y sobre todo en lugares donde la especie está extinta”.
“Para los pueblos andinos, el cóndor lleva el mensaje, el espíritu sagrado que nos hablan de una montaña a otra, que nos comunica con lo que hay en la dimensión de arriba, expresó Mirta Millán.
Por su parte, describió como “maravilloso” el hecho de poder unir la ciencia occidental con la sabiduría ancestral. “Para los pueblos andinos, el cóndor lleva el mensaje, el espíritu sagrado que nos hablan de una montaña a otra, que nos comunican con lo que hay en la dimensión de arriba, que dicen nuestros abuelos que los espíritus pueden moverse de un lugar a otro”.
“Muchos tienen miedo porque dicen que se va a terminar el mundo en el 2012 y en realidad en las profecías de los pueblos originarios hablan de que comienza un nuevo ciclo. A pesar de ese maltrato hacia la madre naturaleza, de descuido con lo que nosotros hemos perdido tal vez en el camino, hay que mirar más profundamente y valorar la vida, los elementos que hay alrededor nuestro y poner la mirada en este ciclo que se renueva volviendo a retomar ese conocimiento entre la ciencia y el saber originario”.
“La cultura occidental ha sido muy racionalista, dos más dos es cuatro, y nos paramos ahí. Y cuando uno ve este tipo de cosas, evidentemente pasan otras cosas. Ese espíritu es sagrado que se ha despertado en Olavarría, está uniendo el Sur, la Patagonia, con el Norte, y otros países latinoamericanos. Seguramente tenga que ver con algún momento de propiciar esa reproducción de cóndores para que lleguemos a encontrarnos con el águila, que es otra ave sagrada”.
“Los ancianos decían que había momentos específicos donde se juntaban de distintas partes, distintos puntos territoriales para compartir ese momento sagrado. Ese ciclo natural que comienza a cerrarse y a abrirse, este 2012 quizás tenga que ver con eso, cómo nos preparamos, cómo empezamos a darnos la mano en el diálogo entre la ciencia y el saber originario, y cómo construir una sociedad mucho más justa, mucho más plural y diversa, comprendiéndonos cada uno de nosotros como fuerzas naturales no simplemente como personas que podemos apropiarnos, avasallar o ser dueños de determinado lugar o tierra sino también sintiéndonos como hermanos”, finalizó Mirta Millán.
Semana de las Voces Originarias: Concierto didáctico de instrumentos autóctonos
Para hoy jueves 13, se propone una jornada de vivencia colectiva de música y danzas ancestrales, que comenzó por la mañana, y que se repite, por la tarde en La Máxima.
La Semana de las Voces Originarias, finalizará mañana viernes 14 con dos conciertos didácticos de instrumentos autóctonos a cargo del profesor Pablo Iglesias en el Gimnasio del Colegio San Antonio, de 9 a 11 y de 14 a 16 horas.


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