Se superaron los 800 inscriptos y los participantes se mostraron conformes con el desarrollo de la propuesta que se prolongó durante tres jornadas. Ahora viene un período para elaborar los conceptos vertidos en un documento que será difundido en breve.
En principio, Lajud rescató la respuesta obtenida a lo largo de estos tres días. "Todo lo que pueda decir es muy movilizante en este momento. Creo que el Congreso fue genial y me siento feliz de poder decir esto en nombre de mis compañeros, de toda la gente que participó desde su lugar para que esto fuera posible".
La inspectora no dudó en resaltar los resultados obtenidos. "Creo que esta tercera experiencia ha servido para instalar, debatir, reflexionar, narrar, tomar la palabra y poder hablar de nuestras problemáticas, de lo que se hace y de lo que no se hace. Todo lo que hemos recibido de los participantes es positivo", señaló.
Sobre todas las cosas, puso en valor el vínculo logrado a través del contacto con las diversas problemáticas expuestas. "Se percibe que la gente necesita un espacio como éste, donde puedan expresarse o visualizarse las distintas líneas de pensamiento y tratar que haya puntos de contacto, que haya acuerdos o no, pero sobre todas las cosas se puso en evidencia el compromiso en la participación".
En ese sentido, no eludió la autocrítica y demandó el apoyo en todos los niveles para redefinir los alcances de la educación en el siglo XXI. "No podemos hacer más que declararnos impotentes y poner de manifiestos que solos no podemos con la exclusión. La escuela no puede correrse de su lugar pero no puede sola, por eso estamos satisfechos ya que estuvieron presentes todos los sectores relacionados de algún modo con la educación en nuestro país, desde instituciones, ONG, universidades, empresas, y todos pudieron decir lo suyo. A la escuela se la ha vaciado de contenido y ha sido vapuleada durante largo tiempo, entonces es hora de revalorarla. Y estos encuentros sirven para mirarnos a la cara", aseguró Lajud.
De todos modos, aclaró que en las semanas posteriores al cierre continúa un período de introspección y elaboración de los conceptos vertidos para aunarlos en un escrito. "Este es el final formal del Congreso Pedagógico pero para nosotros todavía no terminó, ahora siguen semanas de elaboración de todas las voces que pasaron durante estos tres días por el Congreso y devolver un documento donde quede plasmado, nos comprometemos a eso".
Por último, se refirió a la participación de artistas locales que a la vez fueron disparadores que influyeron en alguna medida sobre los contenidos del Congreso que finalizó ayer. "Quiero hablar de lo maravilloso del inicio con la murga Arrebatando Lágrimas, que nos provoca con su lenguaje contestatario; y el cierre con los Sikuris, que pone fiesta y alegría y nos transmite que algo podemos cambiar acerca de lo que hemos dialogado y debatido estos días: el rol del docente, del profesional de la educación".
Claudia Lajud había advertido sobre dos aspectos a su criterio fundamentales a la hora de evaluar la categoría del Congreso. En principio, el importante número de inscriptos que participaron desde este lunes en el evento que se afianza y adquiere peso propio. Pero sobre todas las cosas valoró con entusiasmo el grado de compromiso demostrado por los participantes, dado que en los cruces de perspectivas y debates pudo apreciarse la aptitud para generar en nuestra ciudad un encuentro superador de los anteriores.
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