Okupas del barrio Quilmes recibieron donaciones y armaron sus casillas

Okupas del barrio Quilmes recibieron donaciones y armaron sus casillas
En el asentamiento de la calle Hernandarias 3400 hay unas 43 carpas con mujeres y niños en su mayoría. Las madres cocinan gracias a la ayuda de vecinos y familiares. En el lugar hay una fuerte custodia policial que impide el ingreso de nuevas personas y de materiales. Hubo algunos inconvenientes con okupas del Patono.
Luego de los inconvenientes y enfrentamientos que se registraron entre vecinos del barrio Quilmes, ocupantes ilegales de los predios ubicados sobre la calle Hernandarias 3400 y la Policía, los okupas comenzaron a recibir algunas donaciones de los frentistas y familiares para poder dar de comer a los niños que se encuentran en el asentamiento. Algunos de los delegados señalaron que tras los cruces no volvieron a registrarse inconvenientes con la Policía ni con el cercado de seguridad, pero que no pueden ingresar nuevas personas ni materiales.

En el lugar se encuentran mujeres y niños mayoritariamente y en total se contabilizan unas 43 carpas. Asimismo, señalaron que hubo algunos cruces con familias que se encuentran asentadas en el barrio Patono, en unos predios cercanos.

“Después de los problemas que hubo con la Policía, los agentes ahora nos protegen y no permiten que haya nuevos inconvenientes. También impiden que ingresen nuevas familias”, señaló Emilce, una de las delegadas del asentamiento okupa del barrio Quilmes. “En total hay unas 43 carpas y se contabilizaron casi 200 familias. Nosotros no queremos problemas ni que lleguen nuevas familias, y por eso y para evitar problemas de violencia, sólo estamos mujeres y niños”, agregó Marisa, otra de las delegadas okupas.

En el lugar, las familias comenzaron a brindar asistencia alimentaria a los numerosos pequeños que se encuentran en el lugar. “Recibimos donaciones de los vecinos y de los propios ocupantes. Algunas personas donaron leche, otros chocolate, pescado y agua, y con eso nos arreglamos”, señaló Emilce, quien estaba ayudando a los demás okupas a servir chocolatada con tortas fritas a los niños.

Por otro lado, hubo algunos cruces con familias que se encuentran asentadas en la barriada del Patono, en terrenos cercanos a los predios ocupados por Hernandarias 3400. “No dejamos que entren más familias ni nuevas personas porque no queremos nuevos problemas con la Policía. Tuvimos casos de familias del Patono que quisieron ingresar a los terrenos y tuvimos que echarlos”, indicó Alicia, quien comparte su carpa con otras 3 familias.

En el asentamiento hay familias numerosas compuestas por parejas con entre 5 y hasta 11 hijos cada una, y que reclaman tener un lugar propio donde vivir. A su vez, los ocupantes señalaron que hasta el momento ninguna autoridad o funcionario público se acercó para constatar el estado de las familias.

Ayer los ocupantes se encargaron de limpiar los terrenos y los basurales que se levantaban en los predios tomados.

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