El oficialismo suarense se impuso en la elecciones primarias con el 44.30% de los votos

El oficialismo suarense se impuso en la elecciones primarias con el 44.30% de los votos
Si bien en el acto eleccionario nadie ganó, sino que los cinco postulantes pasaron del status de precandidatos a candidatos a intendentes, la diferencia que obtuvo Ricardo Moccero lo posiciona muy fuerte para lograr un nuevo mandato popular, el quinto.
El resultado de una elección es inapelable, es la expresión más genuina de la voluntad popular, esto es lo que debemos aprender los argentinos. Las urnas hablan, mandan mensajes y en Coronel Suárez son muy claros, el intendente Ricardo Moccero mantiene intacto su caudal electoral. Ayer, en una elección primaria en donde no se elegía nada, por lo tanto no hay ganadores ni perdedores, volvió a cosechar casi doce mil votos, cifra que –pese a lo dicho en esta misma frase- condiciona el verdadero resultado del 23 de octubre próximo.

Los números indican que la oposición equivocó la estrategia y está demostrado por la reducción a la mitad la cantidad de votos del Frente para la Victoria, que llevaba como candidato a intendente a Pablo Schetizner, y que la suma de los sufragios de radicales y los seguidores de Francisco De Narváez, encolumnados detrás de la candidatura de Guillermo Recalde, no fue la esperada.

Frente a esta realidad, casi sin campaña y basándola en su capacidad de gestión, Ricardo Moccero volvió a imponerse en una elección y con guarismos que se acercan mucho a los históricos resultados que compartió con el Dr. Raúl Alfredo Caccavo.

La de estas elecciones primarias, que por primera vez se realizan en la historia política de la Argentina, fue una jornada cívica vivida en plenitud por los ciudadanos, el porcentaje de votantes fue muy importante en todo el país, mientras que en Coronel Suárez la afluencia de personas rondó el 80% del padrón. En la localidad de Huanguelén, una mesa redondeó un 95%, quizás la más alta del distrito, mientras que algunas mesas de la ciudad cabecera estuvo cerca del 90%, como la registrada en una de las mesas del anexo de la Unidad Académica ‘Dr. Julio César Lovecchio’. El clima acompañó y un dato que sorprendió fue que en muchos lugares de votación se mantuvo una cola moderada durante toda la jornada electoral.

En definitiva, de los 31.849 ciudadanos habilitados a votar en Coronel Suárez concretaron su voto 25.435 suarenses, quienes emitieron un voto muy pensado y meditado, afirmación que se obtiene del gran corte de boletas que pudo observarse en los cuartos oscuros a la hora de los escrutinios.

A nivel distrito, el actual intendente, que busca su quinto mandato consecutivo, se impuso en las elecciones primarias con 11.269 votos, seguido pero muy lejos por el candidato de la Unión para el Desarrollo Social, el radical Guillermo Recalde, quien obtuvo 4.925 votos y un poco más lejos, el postulante del Frente para la Victoria, Pablo Schetizner, que sacó 3.297 sufragios.

El dato más significativo está dado por el hecho que quien ocupa el cuarto lugar no es ningún partido político, sino que los votos en blanco fueron más que la Coalición Cívica y el Frente de Izquierda y de los Trabajadores, ya que a 2.895 suarenses no le agradó ninguno de los candidatos, mientras que Alberto Fernández obtuvo 1.802 votos y Rubén Allende sacó 477, respectivamente. En este punto, cabe aclarar que la izquierda de Coronel Suárez logró superar el piso exigido por la ley del 1.5% de los votos emitidos, ya que sacó el 1.87%, lo cual fue muy festejado entre los allegados al secretario general del Sindicato de Trabajadores Municipales.

Como lo podrá analizar el lector en el cuadro que se publica en esta misma página, en la ciudad cabecera del distrito se impuso el actual intendente por 7.790 votos contra los 3.584 que sacó Recalde, los 2.252 de Schetizner, los 1.422 de Alberto Fernández, los 1.584 en blanco, mientras que hubo 271 sufragios nulos, 183 recurridos y 8 impugnados.

En los tres pueblos alemanes se impuso el intendente Ricardo Moccero, siendo contundente el triunfo que obtuvo en Pueblo Santa María, en donde el oficialismo local obtuvo 695 votos, contra los 164 de Pablo Schetizner y los 155 de Guillermo Recalde, con 130 votos en blanco. Algo parecido sucedió en Pueblo San José, en donde Moccero sacó 783 votos contra 305 de Recalde y 247 de Pablo Schetizner, con 153 en blanco. En Santa Trinidad, ganó Moccero con 649 votos y estuvo seguido por Schetizner con 231 votos y por Recalde con 91 votos, siendo esta localidad la única en la que el PJ se le impuso a la Unión para el Desarrollo Social, al menos entre las más importantes.

Por último dejamos a Huanguelén, en donde ganó el oficialismo con 1.138 votos, obteniendo el segundo lugar la Udeso con 686 sufragios, mientras que el Frente para la Victoria sacó 354 votos y la Coalición Cívica 227. No obstante, el dato distintivo de la jornada cívica en la principal localidad del distrito fue que los votos en blanco son la segunda fuerza, ya que hubo 864 ciudadanos que rechazaron las cinco ofertas de candidatos a intendente y concejales que se presentaron, con 139 nulos y 89 recurridos.

En estas mismas páginas se podrá apreciar que a nivel presidencial se impuso Cristina Fernández con 10.486 votos, que es un 40% de los sufragios emitidos, mientras que el gobernador Daniel Scioli cosechó en Coronel Suárez 9.096 votos. El resto de los guarismos se pueden observar en los respectivos cuadros.

Como se ha manifestado, más allá de la euforia o desazón que pudo haber provocado el resultado de la elección, nadie ha ganado nada como tampoco ha perdido nada, pero todo parece indicar que estaría más que consolidado un nuevo triunfo de Ricardo Moccero en las elecciones del 23 de octubre, lo cual lo ubicaría por cuatro años más al frente de la Municipalidad de Coronel Suárez, totalizando veinte años ininterrumpidos al frente de la comuna.

¿Qué pasó?

Para los dirigentes del Frente para la Victoria, la de ayer fue una jornada muy difícil y no sólo por el resultado del acto eleccionario, uno de los peores de los últimos años, sino que comenzó todo complicado desde muy temprano.

“Llamá urgente”, decía el mensaje de texto que se recibió en la unidad básica del justicialismo media hora antes que comenzara la elección y la razón fue que en el lugar de votación desde donde se emitió el mensaje ninguna de las urnas tenía la boleta 131, la de Cristina Fernández como candidata a Presidente.

¿Fue en el único lugar que sucedió esto? No, ninguna urna tenía las boletas del oficialismo, razón por la cual los fiscales generales se movilizaron en forma rápida, a las órdenes del jefe de campaña de Pablo Schetizner, el funcionario provincial Hugo Bilbao, lográndose en media hora subsanar el inconveniente.

Pero, ¿qué fue lo que sucedió? Nadie lo puede explicar y las sospechas desde el bunker del Frente para la Victoria se orientaron hacia el Correo, pero desde aquí se defendieron diciendo que en la repartición pública no tenían posibilidad alguna de manipular la urna, porque estaban selladas, para que sean sólo los presidentes de mesa los que tomaran contacto con ella.

¿Qué pasó? Nadie lo sabe, pero las dudas habrán de quedar en el inconsciente colectivo de la ciudadanía suarense.

Por otro lado, también los partidarios del Frente Popular acusaron el faltante de sus boletas en las urnas, no en todas… pero sí en muchas, demasiados errores para una jornada electoral. Todos esperan que no vuelvan a ocurrir el 23 de octubre próximo.

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