El oficialismo provincial no se alineará con Cristina de cara a las presidenciales Destacado

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El Partido Social Patagónico emitió un documento en el que establece que desde su corta vida institucional y política no se han desarrollado “vínculos programáticos con ninguna fuerza política nacional”, por lo cual “decidimos no establecer alianzas con fuerzas nacionales, ni distritales, para la elección nacional de octubre”.
Por lo cual el partido gobernante decidió “no usar la figura de ningún candidato a Presidente para sumarnos a su boleta y a su legitimidad”, dice el documento emitido que surgió del encuentro partidario desarrollado este fin de semana.

El documento sostiene:

“El Partido Social Patagónico (PSP) es una fuerza política creada en 2010, con un decidido carácter local, pero con una clara vocación de construcción regional, con proyección nacional.

Tras las elecciones nacionales de 2009, y rechazada en nuestro distrito la propuesta de la conducción del ARI nacional para disolver el partido y conformar una nueva fuerza (Coalición Cívica), teníamos por delante la enorme tarea de diseñar una herramienta propia que nos permitiera sostener la representación política del Gobierno y recrear, una vez más, las propuestas de construcción social que nos habían traído a la política.

Resolvimos fundar una fuerza con autonomía; diseñar un partido que construyera modos de relación y no coyuntura electoral; apoyar y sostener al Gobierno de la Provincia; desafiar la lógica de entender a nuestro país diverso como una única realidad; darle a la política la perspectiva regional, reconociendo así las realidades distritales; pensar en el largo plazo, en la estructuración de una confederación de partidos fortalecidos en su región sustentados en principios donde radicasen las coincidencias.

Hay un paso a paso que no puede ser obviado, y la distancia y los tiempos de esos pasos no deben ser medidos por las elecciones, cayendo así en la tentación casi lúdica de quienes suelen creer que en el “juego” de la democracia debemos apostar “si o si” según la conveniencia.

Si la política es el espacio en el que se deciden las alternativas de resolución de los conflictos de las complejas relaciones sociales, es por definición, un pensamiento complejo y no admite un abordaje lineal. La lógica binaria no da respuesta a la mayoría de los problemas.

En este poco más de un año de existencia, las estructuras partidarias del PSP no han desarrollado vínculos programáticos con ninguna fuerza política nacional. Por ende, decidimos no establecer alianzas con fuerzas nacionales ni distritales para la elección nacional de octubre de 2011.

Frente a esa inexistencia de construcción programática también decidimos no usar la figura de ningún candidato a Presidente para sumarnos a su boleta y a su legitimidad. Concurrimos a estas elecciones con nuestros propios candidatos a Diputados nacionales y esa será la propuesta electoral del PSP para conservar nuestra banca en la Cámara de Diputados de la Nación y representar desde allí los intereses de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur.

Tenemos una relación institucional respetuosa y responsable con el Gobierno nacional, que estamos dispuestos a profundizar en nuestro segundo mandato al frente del Gobierno provincial. Este interés es mutuo y se asienta en el reconocimiento de la legitimidad y en coincidencias muy claras en muchas de las políticas públicas generadas por el Gobierno nacional, en especial aquellas que redundaron en un beneficio directo para la Provincia, cuyo despegue definitivo nos desvela.

El electorado fueguino que nos revalidó el mandato para gobernar por otro período nuestra querida Provincia, también se expresó en las elecciones primarias a cargos nacionales de diferente modo.

Falta mucho por hacer, pero podemos exhibir con orgullo resultados insoslayables y transformadores, que acreditan los indicadores de relevamientos de calidad de vida, de economía y producción, y de calidad institucional, fruto de una forma distinta de gestionar el Estado y de haber sabido aprovechar, para el beneficio de todos los fueguinos, la oportunidad histórica generada por las políticas públicas del Gobierno Federal que han permitido el despegue y la transformación de Tierra del Fuego.

En menos de cuatro años logramos sanear las cuentas públicas, recomponer el salario de los trabajadores dentro de las posibilidades reales de afrontarlos, devolverle a la ciudadanía la confianza en las instituciones, ampliar la base de servicios esenciales como la Seguridad, la gratuidad del acceso a la Salud, la construcción de más escuelas. Establecimos la causa Malvinas como política de Estado y realizamos acciones contundentes en ese sentido. Contamos con límites definitivos de la Provincia, pusimos en marcha un proceso transformador en de la matriz económica, cumplimos viejos sueños y anhelos de los fueguinos: firmamos el Fideicomiso Austral para financiar las obras de infraestructura que necesita Tierra del Fuego para garantizar su crecimiento actual y a futuro, tenemos en marcha la Universidad Nacional de Tierra del Fuego, y muchas otras conquistas que nos tuvieron como actores, a todos los habitantes de Tierra del Fuego, a su dirigencia política y sus organizaciones intermedias, y las estructuras institucionales y políticas del ámbito nacional.

Sin una fuerte apuesta por el federalismo, por la inclusión, por el desarrollo, no hubiese sido posible esa salida de la frustración permanente. Valoramos y reconocemos el acompañamiento que el Gobierno Nacional ha tenido para con la provincia de Tierra del Fuego poniendo por delante las necesidades de nuestro pueblo, antes que el signo político de su gobierno.

El PSP decidió trazar un camino, no un atajo. No fuimos invitados a participar de ningún armado presidencial a pesar de que tenemos expectativas de incidir en ese campo, pero no a cualquier costo, ni en cualquier tiempo.

No nos declaramos neutrales, pero sí expresamos con toda claridad que no presentamos candidatos a Presidente y vice. No nos da igual cualquier propuesta política, porque el horizonte de crecimiento de nuestro país y de nuestra región se sostiene con una política que nacionalmente garantice distribución de los recursos, respeto del federalismo, defensa de los Derechos Humanos, trabajo, educación, salud y desarrollo productivo. Ese camino queremos transitar y somos respetuosos de las construcciones políticas cuya legitimidad se basa en el voto popular”.

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