El vicepresidente tuvo que reclamar el fin de las crecientes especulaciones pero admitió que su estado es complejo
"El presidente está en proceso de recuperación, sus parientes lo acompañan. Dejen quieto a quien está quieto", añadió el ministro Ernesto Villegas, quien desde hace nueve días no ofrece partes médicos sobre el verdadero estado de salud del líder revolucionario de América latina.
Jorge Arreaza, yerno del mandatario y ministro de Ciencias, lo secundó horas más tarde: "El comandante está echando pichón [hacer algo con muchas ganas] en el Hospital Militar y está de lo más tranquilo con sus médicos y su familia", dijo.
Poco les importó a los tres líderes políticos que hayan transcurrido 82 días con Chávez, el presidente más mediático de la región, en absoluto silencio y desaparecido ante la opinión pública. Tampoco les molesta que, tras 12 días en Caracas, el presidente todavía no haya asumido. La estrategia oficialista, preñada de misterios y silencios, provocó una ola que crece y crece, y que el gobierno justifica como "una operación psicológica desplegada para generar intranquilidad" en el pueblo.
"¡Cesen los ataques!, ¡cesen los rumores! Crean desestabilización. Frente a los rumores, ¡rodilla en tierra! Fortaleza y unidad del pueblo", recreó el nuevo hombre fuerte del país, que incluso dirigió un mensaje al líder, desde una televisión que el enfermo no ve: "Siga concentrado en su salud, hay un pueblo para defenderlo".
"Vamos a ver cómo explican al país en los próximos días todas las mentiras que han dicho sobre la situación del presidente. Maduro ha engañado reiteradamente a los seguidores del presidente y a los venezolanos", contraatacó el líder opositor, Henrique Capriles.
Nelson Bocaranda, el periodista local que desentrañó parte de los misterios del cáncer que sufre Chávez, publicó a su vez en Twitter que el paciente sufría "respiración deficiente?". "Horas clave. Familiares en oración por su salud", agregó.
En Venezuela, no hay un solo venezolano que no conozca a alguien "dateado" (informado), que "trabaje" en el Hospital Militar o que tenga un conocido en el Palacio de Miraflores que le informa sobre los últimos acontecimientos. Que si está en Fuerte Tiuna, que si se fue para Barinas, que si preparan un doble y hasta un clon, que ya se produjo el milagro o que ya se murió...
La encuestadora Datanálisis, en tanto, investigó las reacciones del país ante la crisis política que sufre desde diciembre. Uno de los datos más llamativos es que el 53,8% de los encuestados considera que el gobierno no ha sido transparente con la enfermedad del presidente, mientras que un 41,2% sí ha creído, pese a todo, las tesis gubernamentales. Estos datos confirmarían que, incluso dentro del chavismo, un porcentaje de sus simpatizantes tampoco cree a Maduro y a su equipo.
Para sostener una situación a todas luces esquizofrénica y que se multiplicó con una cadena de rumores sobre falsos saqueos y disturbios en el centro y el este de la capital (incluso se habló de tanquetas en la calle), la famosa "artillería del pensamiento" (medios públicos e ideológicos del chavismo) bombardea de forma incesante a sus audiencias para convertir a Chávez en una especie de ídolo cuasi religioso.
Para ello no duda en construir todo un martirologio del comandante, el "mesías" de los pobres. "¿Ustedes saben por qué descuidó su salud y ha tenido que batallar casi dos años, siempre al mando de la patria?", preguntó Maduro anteayer a un grupo de refugiados en Caracas, a los que se les acababa de conceder una vivienda pública. "Nuestro comandante está enfermo porque entregó toda su vida para los que no tienen nada, se entregó en cuerpo y alma completo. [Ahora] está batallando por su vida y nosotros acompañándole", relató el vicepresidente.
LOS VENEZOLANOS, CONFIADOS
Una encuesta elaborada por la consultora local Hinterlaces reveló que el 60% de los venezolanos confía en que Hugo Chávez se curará del cáncer que padece y que retomará sus funciones, mientras que un 14% opinó que se repondrá, pero que quedará inhabilitado para gobernar. Sólo el 12% se mostró pesimista sobre el estado de salud del presidente, convaleciente desde 2011..
Del editor: por qué es importante.
A cada oleada de rumores, el gobierno responde con reproches y más misterios. Así, la salud de Chávez terminó siendo un enredo de especulaciones.


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