La máquina para sacar a los mineros del refugio permitirá avanzar 15 metros por día
La Strata 950, una taladradora hidráulica de 30 toneladas de peso, será la encargada de realizar el ducto por donde serán rescatados los mineros, que se encuentran atrapados en un refugio a 688 metros de profundidad.
Según los datos aportados por Codelco, la máquina utilizada para la construcción de ductos de ventilación tiene un rango de avance de entre 15 y 30 metros por día, por lo que tardará en alcanzar el refugio unos 40 días. Ayer, escoltada por unos 15 técnicos, la máquina comenzó su viaje al derrumbado yacimiento San José entre aplausos de quienes la vieron pasar por ciudades y carreteras.
La Raisbore Strata 950, de origen sudafricano, pertenece a la estatal cuprífera chilena Codelco y permitirá avanzar 15 metros diarios las perforaciones. Los 33 mineros atrapados en el mineral, 32 chilenos y uno boliviano, permanecen en las profundidades del desierto de Atacama desde el 5 del actual.
La perforación descendente tendrá un diámetro inicial de entre 32,5 y 37,5 centímetros. La fase siguiente del proceso consiste en agrandar el hoyo (hasta un diámetro de entre 66 y 70 centímetros), una etapa más lenta y que podría demorar otros 70 días.
"El avance dependerá del comportamiento de la roca y del macizo rocoso", dijo Raúl Dagnino, gerente general de Terra Service, la empresa propietaria de la maquinaria de procedencia australiana que realizará los trabajos.
El equipo de rescate esperaba contar hoy con todos los componentes de la perforadora para armar el taladro y comenzar con los trabajos de excavación. Para Andrés Sougarret, ingeniero encargado de las tareas de rescate, el hecho de haber podido contactar con los mineros con una sonda de unos ocho centímetros de diámetro fue "todo un éxito". Gracias a esa sonda, los mineros pudieron recibir ya alimentos, hidratación, medicinas y aparatos de comunicación. "Está listo el cordón umbilical", dijo Sougarret.
Para la etapa final del rescate, Sougarret señaló que antes de iniciar las operaciones debe realizarse un estudio topográfico para definir un nuevo lugar desde el que comenzar la excavación. "Ahora viene el diseño de ingeniería, la topografía, y después empieza el trabajo de perforación", agregó. Según Sougarret, los trabajos de perforación podrían extenderse entre tres y cuatro meses.
"Cuanto más ancho es el diámetro [del hoyo a perforar], más lentas son estas máquinas", dijo el experto Pedro Rodríguez. Una vez que el hoyo esté completado, se bajará una canastilla para subir a la superficie a los mineros "hombre por hombre". "En sacar a cada hombre tardaremos una media hora", explicó Rodríguez, que ya había adelantado anteayer que los mineros tendrán que colaborar en las tareas de rescate limpiando los escombros que vaya generando la excavación.
Por su parte, Gino Erazo, trabajador de la mina y experto en fortificaciones mineras, dijo ayer que siete sondas siguen avanzando hacia el sitio donde se encuentran los mineros para tener con ellos el mayor número de puntos de comunicación posible. Una segunda sonda había llegado anoche al lugar donde están los mineros. "Hay que hacer trabajos de planificación y de organización; se avanza lento pero seguro", comentó.
Mientras los equipos de rescate se preparan para iniciar la perforación del ducto, los mineros tendrán que habituarse a la vida en el refugio, una excavación fortificada y construida sobre la roca de la mina, que cuenta con frazadas y está abastecida con víveres para un período de entre 48 y 72 horas, dependiendo del número de personas atrapadas.
Según Juan Carlos Díaz, compañero de trabajo de los 33 mineros, el refugio tiene capacidad suficiente para acoger a unas 50 personas. "Se perforó cerro virgen dentro de la mina y se pusieron mallas metálicas en las paredes", relató Díaz, que estuvo en el yacimiento unas horas antes del derrumbe ocurrido el 5 del actual. Además, los mineros tendrían, según Díaz, un corredor de más de 1,5 kilómetros para poder desplazarse.
El operario afirmó que sus compañeros están utilizando baterías de algunas máquinas para iluminarse. "Hay cargadores frontales, maquinaria pesada, el camión del personal...", dijo Díaz.
Tanto Díaz como Erazo no dudaron en que sus compañeros guardan una gran "fortaleza anímica" a pesar de la gravedad de su situación. Según Erazo, esa fortaleza se debe sobre todo a la presencia del jefe de turno, Mario Gómez, de 63 años, el minero más experimentado, quien el domingo envió una carta a su esposa desde el fondo de la mina. "Es como un padre que cuida a sus hijos", explicó Erazo.
Por otra parte, el Ministerio de Salud chileno anunció que pedirá orientación a expertos de la NASA, la agencia aeronáutica estadounidense, para que informen sobre las nuevas técnicas que ayudan a mantener en buen estado de salud a personas atrapadas en pequeños espacios y que cuentan con acceso limitado a alimentación.
Para las autoridades sanitarias chilenas, las condiciones en las que se encuentran los mineros de la mina San José son similares a las que viven los marinos que pasan muchos meses en submarinos y a las de los astronautas de las estaciones espaciales, que deben ingerir durante un largo tiempo alimentos especiales.
Para el ministro de Salud, Jaime Mañalich, el problema principal para los mineros será de carácter psicológico.
Agencias AFP y DPA
EL MINERO FUTBOLISTA
Entre los 33 mineros atrapados se encuentra el ex futbolista Franklin Lobos, de 53 años. Apodado "El Mortero Mágico", por su temida pegada, jugó en los clubes La Serena, Santiago Wanderers, Regional Atacama, Cobresal y Deportes Iquique, con el que logró el ascenso en 1993. Una vez retirado, se dedicó a manejar taxis y colectivos. En la mina, donde trabaja desde hace tres meses, le ofrecieron un mejor sueldo y aceptó la propuesta. Su tarea consiste en ir a buscar a los mineros y llevarlos a la zona donde se sirve el almuerzo. Como sus compañeros, trabajaba en turnos de siete días durante 12 horas y descansaba otros siete.


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