Ese fue el saldo de una nueva manifestación contra el gasto generado por el mundial de fútbol que se jugará este año en 12 ciudades de Brasil, y que terminó con saqueos y destrozos de bancos y comercios.
Un millar de personas se había reunido para protestar y la policía intentó dispersarlos utilizando gases lacrimógenos y bombas de estruendo, pero los choques entre agentes y manifestantes fueron desplazándose hacia distintos puntos de la ciudad y se mantuvieron hasta la madrugada, informó la agencia de noticias ANSA.
El diario Folha de Sao Paulo consignó que ya antes de que el grupo anarquista Black Bloc -que reivindica la destrucción de "símbolos de poder"- comenzara a actuar, la policía había cercado a unas 150 personas a las que obligó a agacharse y golpeó con sus escudos, reprodujo la agencia DPA.
Periodistas de varios medios afirmaron que fueron agredidos por policías, un fotógrafo se quejó de que un agente estropeó su cámara y otros cronistas aseguraron que fueron demorados por los uniformados, pese a que tenían sus credenciales a la vista.
La policía reportó que en la mochila de uno de los detenidos halló una bomba molotov y varias bolas de billar.
Comentá la nota