Ocho perros colaboran en la lucha contra la droga en la provincia

Ocho perros colaboran en la lucha contra la droga en la provincia

Los operativos antinarcóticos en la provincia cuentan con el auxilio de los perros adiestrados en la búsqueda de droga. Los entrenan en el predio de la Escuela de Policía, en el mismo predio que usa la Sección Canes, con un método especial. El encargado del área, el sargento Darío Verde, cuenta cómo es el trabajo con los canes. Son labradores, una raza inofensiva con el ser humano.

 

Los perros adiestrados en la búsqueda de droga prestan una especial colaboración en la lucha contra el narcotráfico en la provincia. Desde hace siete años, participan en los controles de ruta, en los puestos camineros, y en los principales operativos y allanamientos de la fuerza de seguridad. “En dos años, llevamos más de 400 kilos de droga”, cuenta el sargento Darío Verde, encargado del adiestramiento y manejo de los canes, miembro de la Coordinación para la Lucha contra el Narcotráfico.

En la actualidad, la fuerza cuenta con ocho perros, distribuidos en distintos puntos de la provincia. En Santa Rosa, hay tres perros, uno en General Pico, dos en General Acha y dos en 25 de Mayo. Verde y un colega comenzaron a adiestrarlos prácticamente por su cuenta, como aficionados, pero luego tomaron cursos en otros lugares y pidieron colaboración a Gendarmería, la Policía Federal y la Bonaerense, hasta que se formó el área en 2008.

El método, el juego

Verde cuenta que para la selección de los perros se hace un “test de inteligencia” con juegos y ejercicios a una camada de cachorros que no supere el mes de vida. Se apartan los cachorros que demuestran más aptitud para la búsqueda, aquellos que están más predispuestos al juego y tienen características de hiperactividad. Esa predisposición es fundamental.

Una vez seleccionados, comienza el entrenamiento propiamente dicho. Verde explica que hay dos métodos. En ambos se usan esencias o seudo drogas. Los perros se acostumbran a buscarla a través del olfato. Se las puede colocar en la comida o en juegos de búsqueda. El policía pampeano indica que entrena a sus perros a través de una toalla, con forma de bastón, que tiene esa fragancia. La esconde en cajas, valijas, autos, o lugares cerrados.

“Una vez que tienen asimilado el olor, ya no les dejo recuperar el bastón. Empezamos a trabajar con estupefacientes, de verdad, pero cuando lo marcan, le damos la toalla como premio, para que sepa que hizo bien su trabajo”, comenta el policía.

En la escuela también se preparan “guías”, que acompañan a los canes a la hora de actuar. Actualmente, se utilizan en los operativos de control en los puestos camineros de la provincia. En ocasiones también se controlan encomiendas en La Terminal. O en los lugares de encierro de menores, como el IPESA o los Hogares de Menores, para prevenir el ingreso de droga desde afuera. Además, colaboran en allanamientos importantes, en casas particulares o diferentes domicilios.

“El principal elemento de sospecha que tenemos es el perro. No es invasivo. Y cuando el perro marca, pedimos las órdenes para abrir o revisar”, resume.

Perros inofensivos

En La Pampa se utilizan, por ahora, labradores. Pero también sirven para la tarea razas como el beagle o el golden. En cambio, se evitan utilizar los clásicos ovejeros de la Policía. “Se entrenan en el juego. No hay ataque. Tenemos que subir a un colectivo, por ejemplo, el perro tiene que ser pasivo, cero agresividad. El labrador es inofensivo. Por más que lo quieran tocar, siempre está predispuesto al juego. Un ovejero tiene el carácter más fuerte”, comenta Verde.

Los animales tienen una vida útil de seis a siete años. “Mi experiencia con los labradores es que después de esos años, ya no quieren trabajar, mantienen el olfato, pero decaen en la actitud de búsqueda”, indica el policía pampeano. Este tipo de perros también se entrenan para detectar explosivos o para buscar heridos en situaciones de catástrofe, algo que aún no se hace a nivel local.

- ¿Es cierto o es un mito que se hace adictos a los animales para que puedan buscar? -le pregunta El Diario.

- No, porque corre riesgo la vida del animal. Lo que más protejo en el animal es el olfato. El perro tiene un montón de células olfativas. En el supuesto caso de que tenga contacto con la droga, en la nariz, se le pueden quemar las células y puede ocasionarle la muerte, fundamentalmente si es cocaína o heroína. Tenemos que usar esencias o seudo drogas.

“Depende de la raza, pero el perro tiene entre 80 y 250 millones de células, mientras que el ser humano tiene 5 millones. Tiene un olfato muy potente”, subraya Verde. En los operativos, no suelen cometer errores, aunque a veces sí marcan un lugar y cuando la Policía revisa no encuentra nada. Suele ocurrir cuando hay “olores residuales”, ya que el animal lo detecta aun dos o tres días después de eliminar la droga del sitio.

“No tenemos ni horario ni fecha, pueden salir a cualquier horario porque los operativos son sorpresivos”, dice.

Los perros participaron de cientos de procedimientos. Verde dice que ya perdió la cuenta. Aunque recuerda que los canes colaboraron en algunos de los últimos impactantes procedimientos, como cuando se secuestraron 152 kilos de droga en Rolón, el año pasado en dos camionetas, o en el operativo en el puesto de Padre Buodo, cuando hallaron 103 kilos de droga y desbarataron una banda de narcotraficantes locales. También estuvieron en el megaoperativo de hace dos semanas, detrás del Casino de Santa Rosa, cuando se descubrieron 182 kilos de droga y quedó detenido un militar que era el cabecilla de la organización.

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