Obreros de Madres reclamaron a Bonafini por sueldos adeudados

Se trata de empleados que fueron contratados en su momento para la realización de obras con fondos públicos del Programa Sueños Compartidos.
Obreros de la Fundación Madres de Plaza de Mayo reclamaron ayer a la tarde a la titular de la entidad, Hebe de Bonafini, por haberes adeudados.

Con cánticos, insultos y reclamos por los sueldos atrasados, unos treinta empleados de la Fundación trataron sin éxito de acercarse a Bonafini al ser contenidos por una nutrida guardia de la Policía Federal, en la intersección de las calles Hipólito Yrigoyen y Defensa de Capital Federal. Este hecho no impidió que Bonafini, junto a más de una docenas de integrantes de las Madres de Plaza de Mayo, completara la histórica ronda que habitualmente realizan los jueves en la Pirámide

de Mayo.

La concentración de los obreros -que fueron contratados oportunamente en las obras de construcción de la Fundación- se produjo inicialmente en el mediodía de ayer en la sede porteña de la entidad, ubicada frente a la Plaza del Congreso. Desde allí, se trasladaron en subte hasta

la Plaza de Mayo, a la espera de contactar a Hebe de Bonafini durante la caminata que realizan las Madres en la céntrica plaza desde hace 34 años.

Los exempleados fueron demorados por la Policía varios minutos en la estación terminal del subte de la línea A, próxima a la Casa Rosada, y cuando lograron subir hasta la plaza, buscaron tomar contacto con la titular de la firma Sueños Compartidos, cuya actividad estaba dedicada a la construcción de viviendas sociales.

Fue entonces cuando un nutrido grupo policial -compuesto por efectivos de calle y por la Guardia de Infantería- logró mantener a distancia a los trabajadores de Hebe de Bonafini, quien fue víctima de una serie de cánticos en repudio a su persona.

De esta manera, la presencia policial impidió que los obreros pudieran acercarse a la titular de Madres y también a la carpa azul con el típico logo del pañuelo blanco, instalada por la asociación de la entidad de derechos humanos en la esquina de Rivadavia y Reconquista.

Una historia sin fin

La queja de los extrabajadores de Sueños Compartidos se centra en el marco de duras acusaciones contra la titular de Madres, quien sigue en el ojo de la tormenta por su asociación con el parricida Sergio Schoklender, que incrementó su patrimonio con fondos girados por el Estado nacional para la construcción de viviendas sociales.

Hace apenas un par de semanas, Bonafini también había sido increpada por los obreros de la construcción, quienes la abordaron para preguntarle por sus sueldos impagos. En ese momento, la representante de la organización de derechos humanos no tuvo mejor idea que responderle a uno de los manifestantes con la frase “reclamale a Sergio Schoklender, porque es el que te choreó”.

Comentá la nota