La aplicación de la toxina que disminuye las secuelas, debe realizarse en las tres horas posteriores y cuesta 350 dólares.
La falta de cobertura de la aplicación de la toxina botulínica en casos de ACV, a los afiliados de las obras sociales, fue una de los planteos más relevantes que se realizaron al analizarse las condiciones en las que se efectúan los tratamientos en los nosocomios locales.
Entre los inconvenientes que se les presentan a los familiares de los pacientes, que son quienes en el momento en que sucede el evento, deben decidir sobre el accionar médico, “es el costo del tratamiento, que es de alrededor de los 350 dólares sin cobertura de prepaga. La medicación se debe aplicar en las tres horas posteriores a que se produce el ACV, y muchas veces la gente no tiene en el momento para pagar y que se haga el tratamiento”, explicó una de las profesionales que presta servicio en sanatorios y clínicas locales.
La toxina botulínica es utilizada desde hace tiempo para tratar los músculos endurecidos luego de un derrame cerebral, porque “la capacidad de viajar literalmente desde el sitio en el que es inyectada -como en un brazo por ejemplo- al sistema nervioso central y surtir efectos hasta en el cerebro, aunque éste sea afectado por un ACV, previene muchas secuelas”, explicó María Luisa Sonnet, presidenta de la Asociación
Neurológica Franco Argentina, en diálogo con El Esquiú.com.
En el mismo sentido, Sonnet señaló que “el Accidente Cerebro Vascular es muy frecuente, y si no se recibe la medicación en las primeras tres horas las secuelas son muchas más y más profundas, y las obras sociales no las cubren de inmediato. El ACV se produce en cualquier horario y circunstancia, esta sustancia no sólo mejora los trastornos musculares de los pacientes con ACV, sino que normaliza la actividad eléctrica en el cerebro, en particular, en la mitad no dañada”.
Los beneficios que otorga la toxina botulínica a las personas que sufren un accidente cardiovascular también facilitan las terapias de recuperación posteriores al evento.
Soluciones inmediatas
La neuróloga argentina radicada en Francia, que presidió las jornadas anuales científicas, se hizo eco de lo planteado por sus colegas y consideró que “no se puede esperar el tiempo que requiere la autorización de una obra social, se debe trabajar urgente en este sentido, es una atención de la salud que los pacientes que están afiliados a obras sociales deben exigir. Se debe trabajar urgente para revertir esta situación”.
Beneficios
“La reactivación de una actividad normal en el lado sano del cerebro es especialmente importante porque la información anormal enviada al cerebro por los músculos afectados (por el ACV) puede interrumpir en el largo plazo la recuperación de los pacientes”, explicó la neuróloga residente en Francia al momento de destacar la importancia de la aplicación de la medicación, que en la actualidad, y según las ponencias de los profesionales locales, no alcanza a los catamarqueños.
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