La construcción del predio de disposición final de residuos tiene un plazo de ejecución de un año. La obra permitirá recibir y tratar las más de 600 toneladas de desechos diarios.
El funcionario estimó que en un plazo de 30 días tendría que estar rubricado el contrato. Claro que primero el intendente Gustavo Pulti y el secretario de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación, Homero Bibiloni, deberán firmar la adjudicación de la obra.
El Banco Mundial aprobó el proyecto seleccionado por el Municipio y la Nación entre las cuatro ofertas presentadas en la licitación que se realizó este año. La entidad internacional será la encargada de financiar los trabajos por más de 79 millones de pesos, que estarán a cargo de la empresa Tecsan Ingeniería Ambiental S.A. Las otras firmas que participaron de la licitación fueron Milicich (Argentina), Estre Ambiental (Brasil) y Aesa Aseo y Ecología (España).
El proyecto, denominado "Gestión integral de los residuos sólidos urbanos del partido de General Pueyrredon", se ejecutará en un predio de 63 hectáreas conocido como "ex Venturino", cerca del basural actual que se encuentra colapsado desde hace años. El lugar, ubicado al sur de la ciudad, fue adquirido por la Comuna y cuenta con el certificado de aptitud ambiental expedido por la provincia de Buenos Aires.
La obra permitirá recibir y tratar las más de 600 toneladas de desechos diarios que actualmente se vierten en el basurero a cielo abierto, que ya supera los 25 metros de altura y constituye una de las principales preocupaciones de la Municipalidad.
No es un problema nuevo para los marplatenses. El basural reviste el carácter de "alternativo": se lo empezó a utilizar en diciembre de 2000 y aunque tenía autorización de la Secretaría de Política Ambiental bonaerense por 180 días, actualmente los camiones siguen descargando los residuos urbanos allí.
La obra, que tiene un plazo de ejecución de un año, comprenderá la construcción de una nueva celda de enterramiento, la edificación de la planta de lixiviados, los sistemas de venteo de gases y los trabajos complementarios al relleno.
"Básicamente lo que se va a hacer es una excavación para llegar al plano donde pretendemos depositar la basura -explicó Regidor-. Además, vamos a colocar sistemas de control y monitoreo de lixiviados. Con todo el sistema de drenaje preparado, ya podremos empezar a depositar desechos y a compactarlos".
Según dijo el funcionario, la idea de la Municipalidad es cerrar el predio actual una vez que el nuevo esté en condiciones de comenzar a recibir residuos. "Estamos trabajando en la elaboración de un proyecto para que el cierre sea adecuado", sostuvo.
En una primera etapa, la vida útil máxima del basural será de 5 años con la construcción del primer módulo, pero se prevé un horizonte de 9 años más con la ampliación de un segundo módulo.
La Secretaría de Ambiente aportó fondos para la compra de los terrenos donde se montará el relleno sanitario para el tratamiento de los residuos. En tanto, a través de un préstamo del Banco Mundial, que subvencionará el 70%, la Nación, la Provincia y el Municipio financiarán el 30% restante de las obras tendientes a la construcción del predio, el cierre y remediación de las tierras donde se encuentra el actual basural.
La asistencia se brindará especialmente en las etapas de tratamiento y disposición final con la construcción de infraestructura de base, además de la asesoría para el fortalecimiento institucional en todos los niveles, y la implementación de planes de inclusión social para los recuperadores informales de residuos.
El problema de la basura no sólo afecta a Mar del Plata. En el país, el 44% de los residuos sólidos urbanos son vertidos en basureros a cielo abierto o con escasos controles, lo que deriva en serios riesgos para la salud de la comunidad y el ambiente a partir de la contaminación del suelo, el aire, el agua y la propagación de vectores, entre otros peligros.
Ante esta situación, común a muchos distritos de la Argentina, la Secretaría de Ambiente implementó el Proyecto Nacional de Gestión Integral de Residuos Sólidos Urbanos (Pngirsu), cuyo objetivo es asistir técnica y financieramente a las provincias y municipios. Además, el proyecto apunta a la formalización laboral de los recuperadores de residuos y a su inclusión social, mediante el mejoramiento de su situación económica y de su calidad de vida


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