Actualmente, en la Ciudad se llevan adelante 42 obras de Participación Vecinal de las 200 que prometió Rodríguez Larreta en su plan de Gobierno. Se hacen con el debate real de los vecinos, pero pasan por alto a las Juntas Comunales y al Consejo Consultivo, que exigen la descentralización.
La descentralización es un tema recurrente en el ámbito de las comunas de la Ciudad, donde no se avizoran futuros cercanos de la autonomía que se establece en la Ley 1.777 de gestión comunal. Es que el presupuesto participativo sigue lejos de concretarse. Si bien cada una de las 15 zonas delimitadas de Buenos Aires cuentan con un monto de dinero anual específico, el mismo se sigue manejando a capricho y deseo de la Secretaría de Descentralización (SECDES) que conduce Sergio Costantino.
Meses atrás, Horacio Rodríguez Larreta hizo mención a “200 obras y proyectos” que iban a ser elegidos
por los vecinos. Lo deslizó en la presentación de su plan de Gobierno y anunció con bombos y platillos el sistema de Participación Vecinal, que intenta entablar un fuerte lazo entre los habitantes de los diferentes barrios
y el Poder Ejecutivo. Pero sucede que la medida no tiene en cuenta y pasa por alto a las Juntas Comunales y a los Consejos Consultivos, situación que comuneros de diversos bloques políticos repudiaron en diálogo con este medio.
Tal es el caso de Alejandro Caracciolo (ECO) miembro de la Comuna 7, que integra los barrios de Flores y Parque Chacabuco. “Acá no nos enteramos de nada. Nos pasan como alambre caído”, comentó, y añadió que va a recurrir a la auditora porteña por su partido Mariela Coletta, para que “revise al menos el tema de las veredas”.
En la misma línea, la comunera del Frente para la Victoria, Camila Rodríguez, contó cómo está el asunto hoy en el distrito 15 de Paternal, Chacarita, Villa Crespo, Agronomía y Villa Ortúzar. “Están haciendo cosas inconsultas como siempre, de las que uno se entera por Face-book”, dijo. Además, aseguró que “son obras que Larreta licita con el dedo y no tenemos ni idea qué presupuesto hay ni cómo se asigna”.
Es una regla común a varias comunas y atraviesa a todos los partidos. Por ejemplo, en la Comuna 3 de San Cristóbal y Balvanera, el jefe comunal del PRO Carlos Breyaui, al ser consultado por obras o proyectos de Participación Vecinal, sintetizó: “Por el momento no sé nada, lo desconozco completamente”.
Y el desconcierto es general. Pese a que en algunas comunas hay obras reconocibles que se llevan adelante con una real participación de los vecinos (generalmente se trata de convocatorias a reuniones o votaciones que se hacen vía Internet), la cosa está desorganizada. Por eso, en Caballito, la Junta Comunal 6 presentó en Legislatura un pedido de informes acerca del tema. El comunero del FpV, Osvaldo Balossi, fue contundente en diálogo con Qué: “Las obras se están haciendo, pero pasando por arriba a las comunas y a los Consejos Consultivos. No hay información”, explicó.
En el documento se insta al Poder Ejecutivo a establecer descripciones y montos presupuestarios de las obras de Participación Vecinal que se anuncian en la página web oficial del Gobierno. “Si desde el poder ejecutivo de la Ciudad se definen con anterioridad las obras, se convoca a reuniones de vecinos y vecinas dejando fuera de participación a las Juntas Comunales y Consejos Consultivos, lo que se está profundizando es la centralización y no la descentralización”, se advierte en uno de los párrafos.
También es cierto que el mecanismo sí funciona en algunos sectores de Buenos Aires. Por ejemplo, tanto en la Comuna 2 (Recoleta) que preside Agustín Fox, como en la 1 (Puerto Madero, Constitu-ción, San Telmo, Monserrat, San Nicolás y Retiro), a cargo de Roberto Salcedo, la cosa anda sobre rieles. Ambos jefes comunales lo confirmaron a este medio y también enumeraron los proyectos y obras que se vienen trabajando en conjunto con los vecinos, que a menudo asisten en centenas a reuniones para aportar opiniones, sugerencias y efectuar el voto. Igual, se trata de obras menores, casi siempre establecidas por el Poder Ejecutivo y certificadas por las Juntas, que todavía no administran presupuesto alguno: puestas en valor de plazas, arreglo de veredas, remodelación de ambientes públicos y demás.
En total, según se desprende del listado oficial publicado por el espacio de Participación Ciudadana, existen 42 emprendimientos con intervención vecinal puestos en marcha en la Ciudad. A ésos se les suman otros 21 que figuran bajo el rótulo de “próximamente”.
En la Comuna 4 (La Boca, Barracas, Pompeya y Parque Patricios), uno de los distritos que más presupuesto tiene asignado –poco más de 96 millones de pesos–, el comunero del PRO Diego Weck, reconoció que las obras “se manejan desde la Secretaría de Descentralización”, mientras que, desde la Junta de la Comuna 8 que integra a los barrios de Lugano, Soldati y Villa Riachuelo y que recibe el monto presupuestario más abultado (casi 114 millones de pesos), aseguraron que hay algunos proyectos en marcha con reuniones vecinales, pero que ignoran a los comuneros
y al Consejo Consultivo.
En resumen, la propuesta impulsada por Rodríguez Larreta cuando anunció su plan de Gobierno, está lejos de saciar los ítems básicos de la Ley de Comunas de la Ciudad, que en uno de sus apartados reza: “El Consejo Consultivo Comunal estará integrado por representantes de entidades vecinales no gubernamentales, partidos políticos, redes y otras formas de organización con intereses o actuación en el ámbito territorial de la Comuna”, y añade que, una de sus facultades será la de “participar del proceso de elaboración del programa de acción anual y definir las prioridades presupuestarias de obras y de servicios públicos”.
Por lo demás, aún continúa en veremos el Presupuesto Participativo, un sistema amparado por los artículos 1°, 11°, 52°, 128° y 131° de la Constitución de la Ciudad, y que debiera concretarse con la participación ciudadana en la definición de las prioridades de un porcentaje del Presupuesto General de Gastos y del Plan de Inversiones Públicas de las Juntas Comunales porteñas. En ese sentido, caber recordar que en los últimos cinco años se presentaron en la Legislatura más diez proyectos para que se implemente el Presupuesto Participativo en las comunas de la Ciudad, pero ninguno arribó al recinto.

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