En lo que va del mes ya se superaron los promedios de los últimos años . El intendente Meoni afirmó que "las obras realizas en el Río Salado fueron fundamentales para evitar inundaciones y preservar millones de hectáreas destinadas a la producción agropecuario. También fueron claves para impedir el desborde del río en la zona del casco urbano de la ciudad".
La ciudad de Junín ha alcanzado este año una de las cifras históricas más importantes en cuanto a niveles de precipitaciones. En el mes de agosto ya se han alcanzado los promedios de los últimos años, teniendo que en cuenta que estos ya habían manifestado un importante crecimiento con referencia a los anotados en los últimos 20 años. La realidad indica, que además de sufrir las inclemencias meteorológicas y un aumento pronunciado de las precipitaciones, las consecuencias también proviene de falta de previsibilidad, desidia gubernamental o decisiones desafortunadas.
Se ha percibido como en muchas localidades de la provincia de Buenos Aires, la construcción desmedida de barrios, accesos o edificaciones en cauces naturales y la falta de planificación en cuanto a los desagües, ha provocado, no tan solo innumerables daños materiales, sino también la muerte de algunos ciudadanos.
Cuanto hay de desidia o falta de planificación en cada inundación que vive especialmente la provincia de Buenos Aires que tanto daño genera en los cascos urbanos y en la zona rural.
Junín, en la campaña electoral del año 2013, fue catalogada por algunos de los candidatos, como una ciudad de alto riesgo y se la llegó a comparar con la trágica situación de la ciudad de La Plata y sus alrededores. El tiempo ha demostrado que la gestión del intendente Mario Meoni fue exitosa en esta materia, ya que se hicieron las obras hídricas que posibilitaron pasar este delicado momento de intensas precipitaciones sin evacuados ni barrios inundados.
Al momento de la asunción del Intendente Municipal Mario Meoni, la ciudad de Junín estaba proclive a repetir situaciones complejas ante una eventual caída masiva de agua y esto se daba porque había una obra fundamental que resolver como era el saneamiento del Río Salado desde Mar Chiquita, Gómez y Carpincho. Ese río que estaba al frente de la ciudad, ya había traído complicaciones en anteriores lluvias, por lo que realizar dicha obra era fundamental. También había que hacer otras tareas en diferentes zonas complejas de la ciudad para que la lluvia tenga su escurrimiento desde el casco urbano hacia el río, ya que es el receptor natural.
Sobre estos trabajos, el Intendente Municipal Mario Meoni indicó que "cuando asumimos en diciembre del 2003, teníamos una gran preocupación por la obra de saneamiento del Río Salado. Por tal motivo, nos pusimos a trabajar con Hidráulica de Provincia de Buenos Aires, Recursos Hídricos de Nación, Autoridad del Agua y las empresas contratadas para dicha obra. El objetivo era acompañarlos y brindarles nuestros puntos de vista para elaborar un proyecto integral que permita solucionar de manera definitiva esta problemática. Por tal motivo, se hizo una obra de control del sistema lagunar de Gómez a Carpincho y una obra de regulación del sistema lagunar de Mar Chiquita. Además se colaboró con la disposición de compuertas, puentes, canalizaciones a cielo abierto hacia las zanjas, para dejar todo en condiciones. Todo esta obra que se realizó hace algunos años, impide que nuestra ciudad se inunde, de lo contrario con estas lluvias se hubiese vivido la misma situación que paso en ciudades vecinas o lo que paso en Junín años atrás".
∑ Obras hídricas en la ciudad
La obras realizas en el Río Salado fueron fundamentales para evitar inundaciones y preservar millones de hectáreas destinadas a la producción agropecuario. También fueron claves para impedir el desborde del río en la zona del casco urbano de la ciudad.
Pero para el funcionamiento correcto de esta obra, también fue necesario generar que el agua que cae dentro de la ciudad pueda llegar hasta el río.
En ese contexto, la actual gestión municipal liderada por Mario Meoni realizó un importante número de obras que permiten el desagüe permanente de la ciudad.
Una de las zonas de inundación recurrente era el barrio Capilla de Loreto para el cual, según fuentes municipales se elaboró el proyecto y se gestionó la obra ante el gobierno provincial y nacional, ya que se trata de una obra que debe superar 50 millones de pesos. Al no tener respuesta, el municipio llevó a cabo una obra de menor envergadura con financiamiento propio.
Se realizó el entubamiento desde Padre Ghío hasta calle Alvear por Ricardo Rojas, desembocando en el canal a cielo abierto que también se construyó, que va desde calle Azcúenaga hasta la Avenida de Circunvalación.
El canal que se profundizó en la Avenida de Circunvalación se conecta con el que se hizo sobre calle Félix de Azara desde Avenida La Plata a la vera de las vías del Ferrocarril. Una vez que estos dos canales se unen corren por más de dos kilómetros para luego cruzar por debajo de las vías y descargar el agua de la ciudad en la laguna El Carpincho.
También se realizaron obras de desagües en el barrio Gregorio González, en la zona determinada entre las calles Yanquelén a Marcilla y desde Canavesio hasta la Avenida de Circunvalación, donde había construcciones de viviendas casi por debajo de los niveles permitidos.
En el barrio Prado Español se realizó también una obra muy importante que desemboca en el río Salado a la altura de calle Posadas y que permite desagotar más de 20 manzanas.
En ese mismo marco, se construyó un desagüe que beneficia de manera directa al barrio Ricardo Rojas y que denomina aliviador de Capitán Vargas, ya que recoge el agua que el mencionado desagüe no alcanza a absorber. Este aliviador conduce el agua de la zona de alrededor de 50 hectáreas comprendidas entre el Ferrocarril y la Avenida de Circunvalación y desde calle Ricardo Rojas/27 de Diciembre hasta Avenida La Plata.
En el caso del centro comercial de la ciudad, se hicieron nuevas canalizaciones sobre la cuesta de Saenz Peña, Hipólito Yrigoyen y Gandini derivando hacia el canal que corre bajo calle Gandini.
El Municipio, no sólo invirtió en hacer obras nuevas, sino también en la compra de un camión desobstructor para realizar el mantenimiento y limpieza de los desagües pluviales de la ciudad. Ese camión que fue adquirido hace unos años costó alrededor de $ 1.100.000. Todos los días, los operarios del desobstructor limpian los pluviales de la ciudad, comenzando por las zonas que históricamente han tenido inconvenientes de escurrimiento de agua.
"Se han realizado obras fundamentales –añadió Meoni- que permiten que cuando llueve, como en estos días, la ciudad no tenga que sufrir las consecuencias de otros lugares del país. Pero hay que dejarlo en claro, que se trabajo de manera ordenada, consensuada y siguiendo los pasos correspondientes”.
“Muchos dicen que no había obras y que Junín se podía inundar, pero se demostró que las obras se hicieron y aunque no tengan un gran impacto visual, porque muchas están bajo tierra, son fundamentales para no tener inconvenientes. Si bien sabemos que hay lugares o calles de tierra que sufren bastante cuando llueve, no tenemos que hacer evacuaciones y si pasa algo de esto, nuestra respuesta como Municipio es rápida ya que conocemos lo que sucede en cada sector de la ciudad", finalizó Meoni.
Obras que se realizaron en la ciudad
Se trabajó en Stamboni y Paraguay para un correcto escurrimiento
- En Ruta 188 y Av La Plata con limpiezas de alcantarillas
- Limpieza de canal de calle Lartigau
- Mantenimiento de desagües pluviales en forma diaria
- Trabajos en camino al balneario con la colocación de tubos para escurrimiento de agua.
- Limpieza de alcantarillas en Av Alvear
- Limpieza de canal en Av de Circunvalación
- Limpieza en pueblos, alcantarillas y colocación de tubos en las localidades del partido
SITUACION REGIONAL
Meoni: “se necesita urgente presencia provincial”
“La situación hídrica que vive gran parte del país y especialmente la provincia de Buenos Aires exige una tratamiento personal, diferencial y responsable del mandatario provincial, ya que se percibe un gran desconocimiento y un desmanejo del tratamiento del agua que está perjudicando notablemente, no solamente la zona rural, sino también las zonas urbanas en diversas partes de la provincia de Buenos Aires” señaló Mario Meoni.
Seguidamente comentó que “la situación en el noroeste de la provincia de Buenos Aires es muy delicada, con ciudades y campos bajo el agua, con muy poco escurrimiento y con pronósticos muy desalentadores que anticipan más precipitaciones. Si a esto le sumamos la anarquía y la ausencia de la Autoridad del Agua, la situación tiende a agravarse, ya que se están construyendo canales clandestinos que perjudican notablemente la situación”.
Mario Meoni admitió que “no es el momento de hablar de la falta de obras, de las decisiones demoradas o de la desidia gubernamental en materia hídrica. Pero si, debemos instar al gobernador Daniel Scioli a que recorra personalmente la zona en cuestión y disponga las medidas necesarias para evitar más daños en los cascos urbanos y en las zonas rurales”.
“No es para alarmar a los ciudadanos de esta región de la provincia, -dijo Meoni- pero sabemos que la situación hídrica se va a agravar, porque es mucha el agua que viene bajando de la cuenca alta y se espera una primavera e inicio del verano muy llovedor, como consecuencia del anunciado fenómeno del “Niño”. Por ese motivo, debemos actuar con premura, precisión y decisión para que los daños no sean peores”.
“Y esto se debe lograr con mayor protagonismo, con la presencia del gobernador Daniel Scioli y su equipo técnico, para que evalúen la situación, planifiquen medidas de control sobre las construcciones clandestinas e inicien medidas de prevención ante la llegada de mayor caudal hídrico” añadió el intendente de Junín.
“La reunión con las entidades gremiales y la declaración de Desastre de más de 50 distritos bonaerenses -agregó- es una caricia para los ciudadanos, pero no soluciona ni previene de males mayores. Hoy el principal problema, además de la falta de obras de escurrimiento en la cuenca del Salado, es la anarquía entre las distintas zonas, donde prima la desolación y la desesperación, y se terminan haciendo canales que no provocan ningún tipo de solución, sino que agravan aún más la compleja situación hídrica en la provincia de Buenos Aires”.
“Las consecuencias de esta falta de autoridad provoca daños en primera persona en productores agropecuarios, vecinos de zonas rurales y de cascos urbanos. Se debe actuar con rapidez y decisión para que no tengamos que lamentar daños más grandes en los próximos meses” explicó Mario Meoni.


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