La semana pasada el arquitecto Luis Cocilovo asumió la Presidencia del Distrito V del Colegio de Arquitectos. Entendió que era la ocasión para hablar lo que calló durante meses, en especial cuando se lo acusó en la campaña. Habló de un crecimiento urbano que, sin reglas, perjudica a la comunidad.
El problema nació por una denuncia del Distrito IV, que quiere cambiar el sistema actual para quedarse con Campana, Pilar y Escobar. Pero en esa denuncia vi los recibos, que es cierto que son provisorios pero que se hacían para facilitar a los arquitectos irse y trabajar aún con el trámite incompleto. De los 15 recibos que constan en la denuncia, uno era del Arq. Ostojic, otro del Arq. Artese y 13 recibos del Arq. Vilieri. En Luján revisamos los expedientes de Vilieri y de ese total 9 tenían documentación incompleta. Esto me hace pensar que fue una maniobra motorizada.
Me callé dos meses y esperé que digan lo que quieran, pero ahora hablo. En el Colegio no funciona una mesa de dinero y si se aceptara, yo a las secretarias las tengo que echar. Acá no se maneja dinero. Los depósitos se hacen en las cuentas del Banco Provincia del Colegio y es imposible inventar cosas; más las estupideces que se dijeron.
- Al margen de la denuncia, ¿por qué el colegio da recibos provisorios y no otros?
- Confiados en que todo está en el Banco, el recibo provisorio se puede cambiar a las 48 horas, pero para eso hay que traer el ticket adecuado y la documentación completa. Buenísima la pregunta. El otro recibo lleva muchísimo tiempo, pero admito que fue un error. De todos modos, eso no tiene nada que ver con una malversación de fondos. Se explotó una situación que se hacía de favor.
- Se cuestionaron los manejos económicos del Colegio y también se habló de una deuda.
- Los números de la institución nunca estuvieron mejor. La arquitecta que iba de candidata de los chicos estos no ejerce la profesión. En la Caja de Previsión consta que en los últimos años sus aportes son cero. Esto quiere decir que no tiene actividad profesional y pretendían que ella dirija el Colegio.
- Usted es de Luján y aquí su triunfo fue por un par de votos. ¿Qué reflexión le merece?
- Es lógico que ocurra eso cuando hay un sector que difama, que se ‘autoescribe’ las paredes y se victimiza. Eso puede servir a corto plazo, pero no a largo plazo. Yo no hablé y no molesté a nadie, pero dejamos pasar los días y ganamos con el 70 por ciento en el Distrito. Eso a muchos les molesta. Ustedes saben lo que es el estudio de interpretación de texto, pero yo hice un curso sobre interpretación de miradas y actitudes en la calle. Realicé un trabajo con los muchachos que estaban con la otra lista y les pedí que me digan qué hay que cambiar. Me encontré con José Luis Castellón, con Cecilia Peretto, con varios.
- ¿Les dijeron algo a cambiar?
- Recién hoy. Hace un mes que no me dicen nada. Pero además mandamos por escrito invitaciones a muchos de esos arquitectos para sumarlos a comisiones de trabajo. Acá no discriminamos, sino que trabajamos para el Colegio. La arquitecta Piaggio ya contestó que no. Es fácil quejarse, armar una lista y cuando te llaman a trabajar no tenés tiempo. Pero mirando a su lista, también se ve a muchos que jamás participaron en el Colegio, como Palavidini, Monti de Oteyza, Cruzzone, Salvo. Vilieri, cuando participó en actividades como la Bienal, parecía un cuervo revoloteando esperando nuestro fracaso. Son cosas que me callé, le ganamos por paliza y ahora los invitamos a trabajar. Nuestro proyecto es interesante, pero creemos que si ellos se incorporan, podremos crecer más. Yo me acerqué al Colegio hace 9 años y estábamos en una cochera prestada por Otero. Después la alquilamos. La delegada de Pilar estaba en un archivo lleno de cajas y alguna ratita. Hoy tenemos propiedad en Pilar, en Campana, en Luján, renovación en la sede de Mercedes y tecnología en todas las delegaciones. Pero además abrimos sedes de visado en las ciudades más lejanas, como Baradero o Las Heras. Creo que del trabajo del Colegio no pueden decir absolutamente nada.
- ¿Cuáles son los objetivos de esta nueva gestión?
- Fortalecer la mutual Arcos del Colegio. Hacen muy bien las cosas pero queremos fortalecerla. Otro tema pendiente es la ley de caja propia, porque los arquitectos aportan el 43 por ciento a una caja y retiran el 14,3. Son beneficios para otras profesiones que queremos cortar. Todos los meses vamos a hablar con un legislador, hasta cansarlos.
- Hace tiempo que el Colegio busca ser escuchado en el municipio, incluso con el proyecto de urbanismo sustentable bajo el brazo. ¿Por qué no les responden? ¿Tiene que ver con su cercanía con Miguel Prince?
- Si hay algún funcionario que más se peleó con Prince y mal, fui yo. Eso lo puedo hacer porque tengo mucho trabajo y eso me da independencia. Quizás algún muchacho tiene que callarse la boca. Y si alguien apareció en más fotos con Prince que yo, es Graciela Rosso. No nos olvidemos. Yo tengo una amistad con Graciela y fui compañero de fábrica de su marido. El intendente de Mercedes fue al acto de asunción de la nueva comisión. En Campana la intendenta me abre la puerta antes de que llegue. En Pilar, cuando le dicen a Zúccaro que vamos, nos espera. Quizás haya algo de eso, pero se estarían equivocando.
- ¿Qué se pierde el municipio al no dialogar con ustedes?
- La Municipalidad no se pierde nada. Se lo pierde la gente. Se podrían enriquecer las ideas urbanísticas, tenemos un proyecto de arquitectos locales que se abre al debate; tienen copia en mano los concejales. Por eso cabe preguntarse si no será conveniente para alguien que no existan reglas. Y no toda la culpa las tendría esta gestión, sino también la gestión de Miguel. Él con dos ordenanzas paralizó la legalización. Hoy recorrés los barrios y ves diez o doce medidores en cada frente. La situación se fue de caja. ¿A quién le conviene?
- En Obras Públicas está el arquitecto Busolini, ¿eso puede favorecer el acercamiento?
- Sí, es una persona muy conocida y querida. Le acercamos todas las propuestas. Yo lo aprecio mucho y eso me limita a opinar.
- ¿Cómo se encuentra el trabajo del sector en relación con otros municipios?
- Yo puedo comparar porque estuve en la Plata tres años y otra porque tengo una empresa de obra pública y eso me acerca a muchos intendentes. El trabajo avanzó, con menos altibajos, pero los índices son muy buenos, ayudados por la obra pública. Pero en Luján la clandestinidad le gana lejos a toda situación legal. Ocurre porque si vas a mi estudio y me preguntás qué podés hacer, en casi todos los casos te tengo que decir que no. Y no hay explicaciones sensatas.
- Pero las obras se hacen.
- Por eso la clandestinidad gana. A un propietario medio que con su ahorro quiere hacer tres departamentos, no lo dejan. No puede en el centro, en Leiva, en los barrios. Es una locura. Hay problemas de infraestructura, pero por eso realizamos una propuesta con reutilización de agua, plantitas depuradoras. No sé si no lo quieren entender. Los arquitectos trabajamos igual y la que se perjudica es la comunidad. El crecimiento se da igual, nadie lo puede frenar. (…) Hoy, de diez obras ocho son clandestinas. A lo mejor quieren hacer como los chinos y proyectan penalizar si tenés más de un hijo.


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