Hernán Urrutia forma parte del Departamento Ejecutivo Municipal desde distintos lugares. Tiene su lugar bien ganado en el Corralón, al que maneja desde hace varios años (reemplazó a Oscar Borrego) y también cumple la tarea de Delegado de Hale, algo que hace más por amor al pueblo que por otra cosa, porque su tarea principal se desarrolla en la ciudad cabecera.
Urrutia fue el anfitrión de la apertura de sesiones ordinarias del Honorable Concejo Deliberante en Hale, hecho histórico, y lo analizó junto a LA MAÑANA: “Lo hablamos con Luis María (Mariano), con Bali, y yo siempre predispuesto a mostrar lo que se ha hecho en estos primeros 4 años de gestión y la posibilidad de seguir por cuatro años más al margen de que no cumplo la función de delegado, soy Secretario de Espacios Públicos y Ambiente; pero esta localidad está dentro de mi Secretaría y la manejo con un capataz y con mi grupo de trabajo. Y todos los días pienso con el corazón, yo crecí acá, tengo mi familia acá, por decisión de ellos van a seguir acá, no quieren ir a vivir a Bolívar, y yo he tenido desarraigo porque me voy el lunes y vengo el sábado a la noche”.
Hernán agregó que “estos son desafíos importantes y esto que se hizo acá es algo que se puede ver a varios kilómetros a la redonda, Hale ha pegado un sato, en las comunidades chicas hay gente de laburo, cuando llegué me encontré con una localidad que estaba estacionada, con mucha gente mayor, hoy hemos tratado de que se vendan muchos terrenos, y creo que se va a producir un cambio generacional que es el que queremos para los próximos 4 años y hacer turismo rural, que creo que es lo que a nosotros nos puede dar la posibilidad de ir mejorando”.
Si hicieran el acceso sería fundamental…
- Por supuesto. Bali vino con tiempo, con la familia, pudimos hablar mucho, creo que cumplí varios sueños de la mano de él, por lo menos no pasamos desapercibidos, no me gustan las comparaciones de si hicimos más o menos, creo que en esta comunidad todos queremos lo mejor.
Hay que recuperar la estación de servicio en Hale…
- Lo estuve hablando con los dueños, son Gomenza. Los tanques no sirven, hay que buscar otra habilitación, trabajamos mucho con Del Valle.
Lo del agua ya dijo Bali, si no lo hace la Provincia lo va a terminar haciendo el municipio…
- El agua es primordial, veníamos muy bien, hubo problemas en la Provincia, en la misma empresa que lo estaba haciendo. Se está gestionando para que esto se logre, falta un 25 % de la obra, está puesta toda la red, falta la embotelladora, la planta cubriría 1.000 personas, si podemos comercializar esos bidones de 20 litros haríamos que esto se sustente en el tiempo.
También estamos trabajando con Internet Wi Fi, en los próximos meses seremos otra localidad de las que tiene Internet gratis, está bueno que la puedan tener todos, yo no puedo apuntar a una Internet que sólo pueden tener 15 familias, por eso se ha tardado más, porque la inversión es más grande; pero lo vamos a lograr.
En salud han avanzado…
- Atiende un médico generalista, está Daniel Saganías que viene de Del Valle dos veces por semana, viene un pediatría, trabajamos con odonto pediatría, estamos trabajando en una historia clínica digital para todos los habitantes del pueblo, tenemos una ambulancia casi nueva.
En estos pueblos es difícil ver flagelos como inseguridad y drogadicción…
- La decisión de mi familia es esta, yo tengo un hijo de 17 años, nos hemos sentado a estudiar, quiero que siga estudiando, y va a tener un auto a disposición para ir y venir todos los días, tendrá que viajar todos los días pero la noche la va a pasar en Hale. Los chicos de los pueblos son muy inocentes, no están acostumbrados a ciertas cosas.
¿Estás conforme con cómo está el pueblo o te gustaría algo más?
- Soy muy autocrítico y no hay que dejar pasar el tiempo. Nada es fácil, el playón se hizo porque hablé con Bali, planté el primer trompo hormigonero y después se tuvo que hacer.
Hale marca una diferencia en cuanto a retraso por la dejadez que tuvo durante tantos años, nosotros nos podemos comparar con Del Valle, ellos son más de 1.000, nosotros somos 300; pero los problemas son parecidos.
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