Si no están el día, no podrán contratar. Les exigen todos los tributos.
La medida fue notificada este semana a las reparticiones de los tres Poderes del Estado, a través de una circular que envió Rentas (Ver aparte). Y causó sorpresa en los proveedores, que se encontraron con la novedad cuando fueron a firmar contrato por alguna operación.
En la Tesorería General no supieron precisar cuántos se ven alcanzadas. Pero se sabe que hay 18 mil beneficiarios de pago, entre proveedores y contratados -a estos últimos no los afecta-.
El titular de Rentas, Adrián Villegas, aseguró que "no es ético que un proveedor contrate con el Estado y al mismo tiempo, le deba impuestos". Pero también es cierto que hay un factor clave que incidió para avanzar. Hay grandes proveedores con deudas impositivas millonarias que se ven golpeadas donde más les duele, porque -además de ser ejecutados- no podrán contratar con el Estado si no pagan y perderán su principal fuente de ingresos.
En el gobierno manejaban inicialmente la posibilidad de ir mucho más allá. Analizaban debitarle del pago que le hacen a los proveedores el monto de lo que deben en impuestos, pero finalmente quedó en la nada.
La medida llega en un monto financiero particular. Aunque la recaudación local se mantiene en los niveles proyectados, la coparticipación se vino al piso y hay luz amarilla en las cuentas fiscales.
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