Lo dijo la directora del Hogar Sagrado Corazón, Ana Masanelli, luego de la polémica que se generó a partir de un proyecto presentado en el Concejo Deliberante solicitando la subvención de los sueldos del personal de la institución. En el mismo sentido se pronunciaron las autoridades del Hogar Buen Pastor, ya que ambas entidades de Azul están atravesando por una difícil situación económica. "El Estado provincial es un Estado ausente", indicaron.
"En nuestra institución viven alrededor de 24 niñas, bebés y adolescentes, que por diferentes motivos no pueden permanecer en sus hogares, habiendo sido víctimas de maltrato, desamparo, falta de contención, abuso sexual, etc.", explicaron las autoridades del Buen Pastor.
Tanto el Hogar Buen Pastor como el Sagrado Corazón contienen a menores en riesgo social.
Esta semana, a partir de un proyecto presentado en el seno del Concejo Deliberante se abrió el debate público sobre la difícil situación económica que están atravesando desde hace tiempo los hogares que albergan menores en situación de riesgo.
En Azul se encuentran el Hogar Convivencial y Maternal del Buen Pastor y el Hogar Sagrado Corazón, ambas instituciones centenarias, que están a cargo de organizaciones no gubernamentales y reciben desde el Gobierno provincial becas por los menores que asisten. Además de que estos fondos llegan con un importante retraso, resultan totalmente insuficientes para el sostenimiento de estas instituciones, que son sumamente necesarias para la contención de estos menores que, paradójicamente, son derivados por el propio Estado que luego no se responsabiliza ante esta situación.
En ambos casos subsisten gracias al importante aporte que realiza la comunidad y la colaboración de las personas que se hacen cargo y ponen tiempo de sus vidas al servicio de estas obras que intentan brindar una mejor calidad de vida para muchos niños y adolescentes.
Representantes de los dos hogares hablaron con este medio y explicaron la situación por la que están atravesando.
"El Estado provinciales un Estado ausente"
El Hogar Convivencial y Maternal del Buen Pastor, al igual que los hogares de la provincia de Buenos Aires, está en riesgo, ya que de acuerdo lo aseguraron a este diario Marina Sallies y Virginia Vezzali, directora y vicedirectora de la institución, "el Estado provincial es un Estado ausente".
Informaron que desde hace varios meses no envía los fondos para el sostenimiento de esta obra, que "durante muchísimos años brindó y brinda un importante servicio a la comunidad, vulnerando de este modo, el propio Estado, los derechos de los niños que viven en el Hogar".
Las becas que reciben por las niñas y adolescentes no llegan desde el mes de diciembre de 2009. Es decir, que en lo que va del año no han recibido absolutamente nada del Gobierno provincial.
"En nuestra institución viven alrededor de 24 niñas, bebés y adolescentes, que por diferentes motivos no pueden permanecer en sus hogares, habiendo sido víctimas de maltrato, desamparo, falta de contención, abuso sexual, etc.", explicaron las autoridades del Buen Pastor.
En el Hogar se desempeñan seis empleados que, "por el hecho de no cobrar, no hacen paro y trabajan con el mismo compromiso y afecto de siempre", remarcaron además. Pese a estas circunstancias, desde la institución destacaron que "intentamos todos los días con muchísimo esfuerzo avanzar en la concreción de los derechos vulnerados y reclamar sin pausa por ellos".
Por eso, Sallies y Vezzali consideraron que "los cargos públicos son para responsabilizarse de las tareas inherentes a ellos, por lo tanto tienen que responder quienes llevan adelante las mismas", ya que "los niños precisan hoy ser respetados como personas de futuro. Si los funcionarios no escuchan deberían dar un paso al costado".
Cabe destacar que al Hogar Buen Pastor no se ha acercado ningún funcionario para proponer soluciones de fondo, ni para tomar conocimiento de cuáles son las dificultades y necesidades. "Sólo la gente, el ciudadano común que es tan generoso, y algunos comercios nos brindan ayuda concreta, lo cual nos permite seguir subsistiendo", expresaron. "Nos cuesta admitir que los derechos de nuestras jóvenes se suspendan periódicamente, y que queden ligados a avatares económicos o administrativos", manifestaron luego.
En tal sentido, indicaron que "lamentablemente, debemos recordar permanentemente el derecho a la igualdad de las niñas, reconocido constitucionalmente. Nuestros reclamos, que por cierto han sido muchos y variados, no han sido lo suficientemente fuertes como para que se piense en los niños como tales, y se responda oportuna y adecuadamente a sus necesidades".
Para finalizar, remarcaron que "no sólo nuestro Hogar, sino también aquellos hogares que trabajan en silencio a lo largo y ancho de la provincia de Buenos Aires, lo que hacemos es devolverles a nuestras niñas infancia, devolverles el juego, intentando revertir historias de horror, devolverles la escuela y devolverles la imaginación".
"Es obligación del Estado hacerse cargo"
En el Hogar Sagrado Corazón hay actualmente 27 niñas y cinco varones y al igual que en el Buen Pastor, la Provincia no manda las becas en tiempo y forma.
Se trata de 750 pesos por chico, pero no son personalizadas y de esta manera, si se pasa el cupo no aumentan los recursos. A diferencia del Buen Pastor, este hogar las recibió en enero y en abril.
De esta manera, la directora de la institución, Ana Masanelli, aseguró que "se hace muy difícil mantenerlo". No obstante, destacó el aporte de la comunidad para el sostenimiento del Hogar, ponderando la colaboración del Consejo Escolar en alimentos y transporte; la Municipalidad de Azul, instituciones privadas y públicas tales como el Club Bancario, que permitieron que los chicos del Hogar fueran este verano a la colonia en forma gratuita; el Hospital de Niños, el Servicio de Psiquiatría del Hospital Municipal y una institución religiosa católica que prefiere el anonimato.
Cabe señalar que los chicos concurren a Cadral, a las escuelas 503, 504 y Laboral, al Jardín 914, al CEC 802, donde participan de distintas talleres, y al CEF nro. 35, donde hacen actividades deportivas.
"Los chicos están contenidos y el personal, más allá de no cobrar, jamás dejó de ir, no hicieron paro y nunca se quejaron", comentó Masanelli.
Por su parte, la protesorera del Hogar, Graciela Lavayén, dijo que "jamás podemos estar al día con los gastos. Hacemos actividades para recaudar fondos y al otro día te llega una intimación de la AFIP y se va todo. Tenemos 9.000 de aportes y contribuciones mensuales".
Al hacer referencia a las distintas posturas que generó esta problemática, la directora, a título personal, aclaró no estar de acuerdo con lo dicho por el concejal Alejandro Lozano "con respecto a que si la comisión no puede llevar adelante la institución que se vaya, para que el Gobierno se haga cargo".
"Eso es no respetar los derechos de los chicos. Me parece muy despectivo hablar de esa forma", añadió.
A propósito de esto, recordó que los concejales que se opusieron al proyecto que impulsaba que la Provincia solvente los sueldos del personal, plantearon que las becas son para los menores, pero "como sujetos de derecho tienen que estar acompañados por adultos que los cuiden". A su vez, consignó que "hace seis años que estoy como directora y observo que cada vez vienen más menores con problemas más serios y psiquiátricos. El personal se tuvo que adaptar a estas circunstancias".
Los concejales del Frente Justicialista para la Victoria que objetaron el planteo de subvencionar los sueldos del personal del Hogar Sagrado Corazón, pusieron como fundamento que es inviable que el Estado se ocupe del personal de las organizaciones no gubernamentales. Al respecto, Masanelli aseguró que "es obligación del Estado hacerse cargo de los menores cuyos padres no se pueden hacer cargo, si bien los entes privados pueden acompañar en el proceso".
Finalmente, esa solicitud no se aprobó y por eso las representantes del Hogar informaron a este diario que seguirán luchando para lograr la subvención de los sueldos no sólo para el Sagrado Corazón, sino para todos los existentes en la provincia de Buenos Aires. "Lamentablemente, el Estado deposita a los chicos y que los demás se hagan cargo. Y los menores vienen golpeados y abusados y con millones de problemas", consideró Lavayén.
Leticia Hournau, presidenta de la comisión del Hogar Sagrado Corazón, explicó que el proyecto presentado el lunes pasado en el Concejo Deliberante se originó a raíz de que el concejal Carlos Bevacqua es desde hace dos años asesor ad-honoren de la institución.
"Nos propuso impulsar que la Provincia pague los sueldos del personal y nos pareció fantástico; sabíamos que es un largo camino", contó mientras aclaró que "no nos usaron políticamente".
En tal sentido, Masanelli advirtió que "si los concejales tienen alguna idea superadora, bienvenido sea, porque nosotros no tenemos banderías políticas".
Lavayén remarcó para finalizar que "el Concejo Deliberante representa a todo el pueblo y todos tendrían que trabajar en pos de una institución azuleña".
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