Incrementar los recursos que recibe la provincia a través del Fondo Algodonero y poner en marcha el Mercado Algodonero (Mercal) son las principales metas del gobierno provincial para ofrecer al sector una base sólida para sostener el área sembrada y fortalecer los rindes, con buenos precios.
En 2005, implantar una hectárea de algodón costaba entre 300 y 400 pesos, mientras que hoy supera los 2.500 pesos. Las cifras grafican el desfase que sufrieron los costos de producción y la necesidad de una actualización en el monto original del Fondo de Compensación de Ingresos para la producción algodonera establecido por la ley 26.060. Por eso el Chaco, principal provincia productora de algodón del país, tiene como meta lograr duplicar los recursos que llegan a través del denominado Fondo Algodonero.
Según la norma sancionada en septiembre de 2005, la constitución inicial del Fondo se hizo sobre la base de 50 millones de pesos, con la posibilidad establecida en la misma ley de crecer “en forma programada en función de las hectáreas sembradas”. El monto “está desfasado porque la cantidad de productores es más o menos la misma y los costos se elevaron”, indicó Orban en declaraciones a Radio Universidad.
De esta manera, reveló que el año pasado los productores recibieron entre 300 y 400 pesos por hectárea, mientras que en esta campaña la cifra fue de 800 pesos, incluido el seguro. El Chaco recibe 32 millones de pesos por campaña correspondiente al fondo algodonero, en tanto que otros 8 millones anunciados la semana pasada corresponden al programa de lucha contra el picudo.
El Mercal: el nuevo desafío
También el ministro destacó la necesidad para la provincia de “cerrar la cadena” y defender cada segmento. Por eso valoró la puesta en marcha del Mercal, como herramienta para cotizar en el principal territorio productor del textil. En este sentido adelantó que en los próximos días el Poder Ejecutivo firmará el decreto que autoriza al Chaco a cotizar. “Chaco debe liderar el proceso”, resaltó Orban.
“Nadie, ni el industrial ni el productor, deben tener beneficios extra. Debemos hacer un sinergia que permita trabajar para tener rentabilidad en cada segmento”, resaltó el funcionario. En ese orden, citó el caso de Santana Textil, cuya ampliación fue posible por una estrategia que permitió a la empresa canalizar capitales para las obras mientras la provincia le ofreció la materia prima para elaborar sus productos denim.
Luego también destacó el lugar que ocupa el cooperativismo en la provincia, y valoró el desembarco de “nuevos jugadores” del sector como las cooperativas de Justiniano Posse (Córdoba) y Malabrigo (norte de Santa Fe). “El sistema cooperativo puede abaratar costos de insumos, organiza el acopio y lograr los mejores resultados al vender en escala”, indicó.
Don Panos impresionó
a extranjeros
Por otra parte, Orban destacó el interés de las 26 delegaciones extranjeras que visitaron el fin de semana pasado la Estancia Don Panos, en Presidencia Roca. “Pudieron ver el sistema de riego que no en muchos lugares de la provincia podremos implementar, y la desmotadora de algodón, que es una de las más modernas de Sudamérica y con cuya capacidad quedaron impactados”, repasó.
Así también, aseguró que los extranjeros “quedaron impresionados con la ayuda y asistencia que brinda el gobierno a los pequeños y medianos productores, y con la forma en que hacemos la compra anticipada de fibra para establecer precios”. En tanto, subrayó como otro aspecto que llamó la atención de los visitantes que en la provincia no se cobre el agua utilizada para riego.

Comentá la nota