Referente excluyente, una autoridad en la materia y de reverencial trato entre sus pares, el arquitecto Roberto Cova, descalificó la aprobación de una ordenanza por excepción para la construcción del edificio de 22 pisos en Gascón y Alem, cuyo valor de venta en el mercado inmobiliario hasta podría superar los U$S 40.000.000.
El arquitecto Cova es un libro viviente, y de manera frecuente se le rinden homenajes en vida y por ende también sería de buen vecino hacerle caso. Pero la montaña de dólares sobre la cual legislan por excepción nuestros concejales, reducen a la farsa sus diferencias, cuando hay una poderosa razón que los mimetiza para avanzar aun desafiando la inconveniencia, que aún espera el veto del intendente a los efectos de evitar generalizados males mayores.
Sin eufemismos, el prestigioso arquitecto e historiador marplatense Roberto Cova, dialogó conmdphoy.com sobre la excepción bajo sospecha, con olor a escándalo y por el voto de 15 concejales, para erigir una torre de 22 pisos en el barrio Stella Maris, cuya altura podría trepar hasta los 100 metros.
“Esta moda de levantar torres sólo sirve para llenar los bolsillos de los oportunistas y de los que hacen negocios inmobiliarios, pero la vida no es hacer negocios sino tratar de vivir de la manera más sencilla posible”, sentenció al respecto.
El reconocido arquitecto aseveró además que “vivimos sitiados por edificios, que como solía decirme un profesor de la Universidad de Buenos Aires, no son viviendas sino “muriendas”, donde la gente de alguna manera pervive, prácticamente sin luz ni aire”.
Asimismo, resaltó: “hay departamentos que tienen 14 pisos con un frente de 10 metros y una profundidad de 43 metros, a donde la luz solar no llega ni de casualidad y sus moradores tienen que tener la luz artificial prendida todo el día. Además cuando los ascensores no funcionan las personas mayores no pueden bajar…”.
En tal sentido, agregó que “imagínese el movimiento automovilístico en el verano, eso no es una ciudad, es una catástrofe. Eso no es vivir. Estamos anulando el paisaje de la naturaleza, las plantas y los jardines, y ya no podemos caminar sin atropellarnos”.
Finalmente hizo hincapié en que al calor de la fiebre de la especulación inmobiliaria, “el chalet está destinado a desaparecer en las zonas de Sarmiento y Avellaneda porque es un área que se fue transfigurando, y lo que queda como una cosa disímil es el chalet ya que la zona está casi llena de edificios. Algo que tenía un valor desde el punto de vista patrimonial, se está transformando por vivienda colectiva en escaza validez de vista urbanística”, concluyó.
Roberto Osvaldo Cova (Arquitecto)
Infatigable investigador cuyas publicaciones han coadyuvado a reforzar la identidad marplatense y desmitificar su historia.
Graduado en la Universidad de Buenos Aires en 1954 se ha convertido después de 50 años de permanentes investigaciones, en el referente de gran parte de lo sucedido en Mar del Plata.
Vasta es su producción como autor de libros y colaborador de revistas, diarios, radio y televisión. En 1966 obtuvo el Primer Premio Municipal con su obra Pedro Luro, un pionero de La Pampa, galardón que repitió en 1968 con Síntesis Histórica de Mar del Plata y en Balcarce en 1969 con Memorias del partido de Balcarce 1866-1879. En 1974 publicó Historia de la ciudad que nos construyeron y en 1982 en colaboración presentó Arquitectura Marplatense el Pintoresquismo. En 2006 publicó Mar del Plata Barrio del Oeste 1876-1940.
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