La Casa Blanca advirtió ayer que se perderán 600.000 puestos de trabajo y habrá una reducción de 0,6 puntos en el crecimiento del PBI norteamericano en 2011 si el Congreso decide no renovar la extensión de los subsidios a desempleados, el cual venció a finales de noviembre.
“El programa de subsidios a los desempleados contribuye a la recuperación económica de Estados Unidos y eliminarlo supondría afectar grave y significativamente al consumo”, explicó Goolsbee en en una conferencia de prensa telefónica.
El gobierno federal decidió ampliar de nuevo en junio pasado el plazo de cobro de u$s 300 de subsidios para desempleados desde las habituales 26 semanas hasta por 99 semanas, dependiendo el caso.
Esta ha sido una de las medidas más importantes que implementadas por el gobierno demócrata para tratar de contener el desempleo, el cual alcanzó el 9,6% en octubre, lo que equivale a 14.8 millones de desocupados.
En este marco, el presidente del Consejo Económico norteamericano apuntó que según los cálculos de su equipo en la actualidad “por cada puesto de trabajo que se crea en EE.UU. existen 5 personas que buscan empleo”.
Esta es la cuarta vez que los demócratas intentarán aprobar una nueva extensión del programa, tras la última realizada en junio. Pero los republicanos, que dominarán la Cámara de Representantes a partir de enero tras su victoria en las elecciones legislativas, ya dijeron que no apoyarán la medida dado que incide en el abultado déficit norteamericano.
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